La historia de Amadeo y Franco, los pescadores que desaparecieron en el Río de la Plata hace 3 días

Amadeo Martínez (38) y Franco Soria (17) utilizan la pesca como un recurso económico. Es uno de los rebusques que les ofrece el Río de la Plata, que forma parte de sus entorno cotidiano. Pero esta vez les tendió una trampa. El viernes, decidieron salir como casi todos los días en su embarcación precaria a la búsqueda de la cosecha diaria de sábalos y pejerreyes y desaparecieron en el inmenso torrente.

A partir de ese momento comenzó a crecer entre familiares y amigos una intensa incertidumbre que no cesa. Este lunes a la noche, cuando cayó el sol, la Prefectura y otras instituciones de rescate completaron sin éxito la tercera jornada de búsqueda.

Fue un despliegue por tierra, mar y cielo. Los operativos arrancaron el sábado en el paraje Boca Cerrada, sobre la costa de Punta Lara, partido de Ensenada, desde donde partieron con el bote tipo “traker” Martínez y Soria.

Allí, en Boca Cerrada, estuvo hasta el domingo, el Toyota Corolla de Martínez y el trailer en el que transportaron a la nave, bautizada “La Loca”.

Soria llevaba botas de goma. Y Martínez tenía puesto un equipo de goma que llega hasta la cintura. Se los conoce como “wader” y puede resultar peligroso caer al agua con esa vestimenta.

Franco y Amadeo se conocieron en el murallón de Punta Lara, allí donde frecuentan pescadores todo el año. Los Martínez son conocidos en la zona de Punta Lara. El hermano del hombre que buscan en las aguas rioplatenses, Silvio, también se dedica a la pesca comercial y tiene un local gastronómico en ese balneario de Ensenada.

Franco vive con sus padres en una casa cercana a la cancha de Cambaceres, a pocas cuadras del centro de esta localidad vecina a La Plata.

Los acercó la necesidad. Soria necesitaba conseguir unos pesos para sus salidas y aportar algo de dinero en la casa. “Empezó como ayudante, casi como una aventura, pero después empezó a ganarse unos mangos y se entusiasmó”, admitió Cristian, tío del adolescente desaparecido.

El viernes, cuando ingresaron al río, las condiciones de navegación no eran óptimas pero tampoco estaba vedado el ingreso. Fuentes de la fuerza de custodia naval dijeron que los pescadores fueron advertidos de la peligrosidad de salir “como estaba el río esa tarde”. Otros navegantes aseguraron que no había riesgos severos.

Sin embargo algo pasó con la expedición de Amadeo y Franco y no pudieron volver. Una de las hipótesis es que se quedaron “sin motor”. Es decir, el equipo de propulsión que llevaban pudo haber tenido una falla o se les terminó el combustible. Quedaron a la deriva. Y a partir de la noche del viernes las condiciones metereológicas se complicaron. Intensos vientos, con ráfagas de más de 60 kilómetros por hora comenzaron a cruzar el río.

El radio de búsqueda se extendió. Los responsables de los operativos tendieron contactos con autoridades navales de Uruguay. Bomberos de Ensenada, Defensa Civil y Prefectura rastrillaron hasta 7.000 metros agua adentro (donde había unos espineles que se utilizaban par pescar). “Nos sorprende que no hayamos encontrado ni un rastro”, dijo Claudio Curciarello, jefe de Bomberos de Ensenada. Regresaba a la costa después de más de ocho horas ininterrumpidas de búsqueda.

Es que en el bote Martínez y Soria llevaban cajones para acopiar pescados y otros elementos que podrían divisarse desde otra embarcación o desde el aire. Este lunes por la noche habían completado 70 horas de exploración. Según uno de los buzos intervinientes, “las condiciones no son óptimas” ya que el agua está fría y hay vientos intensos que pueden restringir la labor de los especialistas. La lancha en la que iban los pescadores tiene 7 metros de largo y no estaba en las mejores condiciones.

Cada hora que pasa la situación se hace más compleja. Y se diluyen las expectativas de encontrarlos con vida. El secretario de Seguridad de Ensenada, Martín Soblodián, informó a Clarín que este martes retomarán los rastrillajes y operativos.

“Tenemos un pronóstico complicado por problemas de viento. Trataremos de seguir revisando por aire. Avanzaremos hasta donde se pueda. Desde temprano”.

El despliegue incluye más de 50 personas, entre integrantes de fuerzas de seguridad, Bomberos y Defensa Civil. En estas primeras horas también se sumaron colegas de Martínez.

“No queremos y no podemos perder la esperanza. Tengo la sensación de que está peleando. Vivo y peleando”, dijo la madre de Franco, cerca de la orilla, frente a Boca Cerrada.

La Plata. Corresponsalía.

DD