Peatones en peligro: el 77% de los conductores no respeta su prioridad en las calles

Hay una mamá y un nene. Caminan de la mano por la calle. El nene tiene una mochila de Superman colgada en la espalda y un peluche de Spiderman en la otra mano. También hay un hombre detrás de un volante. Su auto avanza.

Las dos escenas ocurren por separado, una en la vereda, otra en la calle. Recién en la esquina se unen en un mismo cuadro. Primero, hay un ruido de frenada; después, el impacto. El peluche y la mochila quedan tirados en el asfalto. No hace falta mostrarlo, el espectador sabe que el nene fue atropellado y por primera vez aparece una voz: “En la vida real no hay marcha atrás. Dale al peatón su prioridad“.

La campaña publicitaria es de Luchemos por la Vida, la asociación civil que a través de los años interpela con sus videos de educación vial. El último spot está dedicado a los peatones. Es que este sábado se celebra el Día Internacional del Peatón, en recuerdo de la primera vez que un vehículo a motor atropelló a una persona, en 1896. La víctima fue Bridget Driscoll y el auto iba a 6,4 kilómetros por hora.

A 123 años de aquel episodio, la decisión de poner el foco en quienes caminan no es arbitraria, sino estadística. En la Ciudad de Buenos Aires, el peatón es el actor más vulnerable del tránsito. El 44% de los muertos en siniestros viales de 2018 fueron peatones. Pero el peligro se desconoce o, al menos, se minimiza.

“Los conductores argentinos no tienen internalizado al peatón. Y en la mayoría de los casos es todavía peor: para muchos automovilistas el peatón directamente no tiene derechos”, dice Alberto Silveira, titular de Luchemos por la vida. Tanto para él como para quienes lo acompañan, la inconsciencia es alta y debía ser mostrada en radio y televisión. Pero, por muchos, el mensaje no fue bien recibido.

“Nos llenan de mails y llamados. Nos dicen que la campaña está mal. Que es la culpa de la mamá por no cuidar al hijo o por llevarlo del lado de la izquierda o por cruzar muy lento”, dice. Y sigue: “Es curioso, ponen en duda a la mamá en vez de cuestionar al conductor que no cumplió con la prioridad de paso“. En este caso, la situación era ficticia, pero es real y repetida en las calles porteñas.

Según un estudio del Observatorio de Seguridad Vial porteño, un centro estatal que depende de la Secretaría de Transporte y hace estadísticas para comprender el tránsito, el 77,6% de los conductores no respeta la prioridad de paso del peatón. ​Esta conducta se observa especialmente cuando doblan en una esquina.

Durante un mes, de junio a julio de 2018, el Observatorio analizó 1.952 interacciones en 20 esquinas de la Ciudad, tanto en la zona Este, como en la Oeste, Norte y Sur. Esta semana y por el Día Mundial del Peatón difundieron a Clarín los resultados, que fueron mejores que los de 2017 (en ese momento el 80% no cedía el paso), aunque, dicho por los mismos expertos, insuficientes para marcar un cambio significativo. El problema es serio y persiste.

Por otra parte, el riesgo no admite ambigüedades: el cuerpo humano no sobrevive a impactos mayores a 70 kilómetros por hora y las lesiones físicas graves aparecen a más de 20 km/h. Aún así, el daño no se traduce en conciencia. Y para Silveira, las actitudes de los peatones y de los automovilistas argentinos son del reino del revés.

“En nuestro país, el fenómeno es muy particular: por costumbre y, sobre todo, por miedo, los peatones interrumpen su paso para darle la prioridad a los vehículos -señala el especialista en seguridad vial-. Esa acción está internalizada y va a la inversa del resto del mundo, donde el peatón ejerce su derecho (tener la prioridad de paso) y el conductor cumple su obligación”.

Silveira recalca: obligación y no favor. “El peatón no tiene por qué apurarse ni agradecer. Vivimos equivocados”. Para él, en las sociedades modernas, por el nivel de educación de los habitantes y por la infraestructura vial de las ciudades, la muerte de un peatón es inconcebible.

En ese sentido, en los últimos años el Gobierno porteño viene haciendo intervenciones para agregar espacio para los peatones en esquinas conflictivas. Para ellos, hasta el año pasado, se había ganado una superficie equivalente a más de tres canchas como la Bombonera. También, de enero a julio de este año, se labraron 4.500 infracciones por no ceder el paso al peatón.

Para los expertos, no se castiga con el volumen que se debería; el Gobierno aduce que son acciones difíciles de sancionar. La ley es clara: no respetar la senda peatonal o la prioridad de paso está castigado por el Código de Faltas, con 100 Unidades Fijas. A valores de hoy, equivale a $ 2.140.

El peatón es el eslabón más débil del tránsito y por eso siempre tiene prioridad. Pero eso no lo exime de que, también, debe cumplir las normas. De acuerdo a un informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, 4 de cada 10 peatones cruzan la calle poniendo en riesgo sus vidas.

La Agencia hizo un estudio sociocultural sobre percepciones, creencias y actitudes de la población argentina en torno a la Seguridad Vial. La mayoría manifestó que sabe que corre peligro cuando no respeta las normas de tránsito. El 84% de los encuestados afirmó que entiende que es muy peligroso cruzar la calle con el semáforo en rojo. Aún así, el 36% reconoció que lo hace siempre o casi siempre.