Choque en Panamericana: investigan por qué subió de contramano un conductor que chocó de frente y murió

Todavía quedan interrogantes en torno al siniestro vial de este lunes por la madrugada en el kilómetro 53 de la autopista Panamericana. En una actitud temeraria, un hombre condujo durante 4 kilómetros en contramano. Fue filmado con un teléfono celular hasta el momento en que el utilitario que conducía chocó contra un camión. La violencia del impacto, conmociona. Y avanzan con la investigación para determinar qué fue lo que lo llevó a subir por una bajada y a manejar como lo hizo. 

¿Qué sucedió? ¿Estaba alcoholizado, se desorientó, fue una maniobra suicida? Más allá de las respuestas a las que se pueda arribar, este tipo de choque, con conductores que manejan de contramano en autopistas, se repitió varias veces en los últimos años. 

En el caso que de la madrugada del lunes, el único perjudicado fue el conductor que incumplió las normas. Fue identificado como Felipe Choquevillca Flores (boliviano, de 46 años), quien murió en el acto. Un comerciante dedicado a la venta de productos de almacén y dietética. Era vecino de Escobar y, según fuentes policiales, tenía una causa por abuso sexual, de junio de 2011, radicada en la UFI N° 14 de San Martín. Investigan si, además, tenía otros antecedentes.

Martín Cersósimo fue la persona que filmó buena parte de la secuencia. Antes de comenzar a hacerlo, llamó al 911. “Estábamos viajando hacia Córdoba cuando vimos las luces rojas de posición, que nos llamaron la atención. Al principio pensamos que había subido por error porque conducía por el carril lento, después se pasó al carril rápido. No parecía ebrio porque manejaba firme, esquivó también una ambulancia y a un camión”, contó durante la mañana al canal de noticias TN.

Debido al choque, el conductor del utilitario Mercedes Benz blanco murió en el lugar. Mientras que el camionero, de nombre Danilo Santa María, sufrió golpes menores; de hecho, bajó del camión por sus propios medios. Se alcanza a ver en la filmación que justo antes del choque se encienden las luces del freno y aminora un poco la velocidad. Y desde Autopistas del Sol -la empresa que concesiona el camino- informaron que el lugar por donde subió se encontraba bien delimitado y con indicaciones claras. 

A nivel de la seguridad vial, Alejandro González, de la ONG Creando Conciencia, considera que, más allá de la obligación de señalizar correctamente los ingresos, y aplicar todas las herramientas disponibles como para impedir que un conductor circule en contramano, “ningún instrumento puede garantizar que no ocurra algo como lo del lunes por la madrugada. Un vehículo puede ingresar a la autopista correctamente, detenerse en la banquina, retomar y comenzar a conducir en contramano. Tan sencillo e inquietante como esto. Por eso es necesario hacer hincapié en la parte emocional de las conductores para prevenir este tipo de acciones temerarias, con un importante desprecio por la vida”, explicó. Desde hace un tiempo la ONG viene trabajando y promoviendo la necesidad de poner el foco en la parte emocional de los trabajadores, con el foco puesto en empresas de logística y transporte.

González advierte que un choque frontal “es un choque de muerte”. En este incidente, “además influyó la velocidad del utilitario y, por otra parte, la inercia que trae un camión muy grande, con acoplado y transportando peso”.

En algunos accesos a autopistas se colocan en el pavimento unas puntas metálicas, que son rebatibles cuando el auto circula en la dirección correcta (se lo conoce con el nombre de lomo de toro con puntas, o stopper), pero que destruye las cubiertas si se circula en contramano. Se ven en algunos accesos al Camino del Buen Ayre.

Sin embargo, esto no impidió un incidente que cuatro años atrás protagonizó un agente de la Policía bonaerense, que alcoholizado, y también manejando en contramano, chocó contra un auto y mató a una mujer y a su hija de cuatro años.

El conductor se llama Gastón Alcaraz, y le causó la muerte a Leticia Baracchini y a Julia. Aunque la fiscalía lo acusó de doble homicidio simple​ y pidió 14 años de cárcel, los jueces entendieron que no tuvo intención de matar y le dieron una pena de 5 años de prisión y de 10 de inhabilitación para manejar. 

A fines de 2017, en un fallo inédito, la Justicia condenó a 12 años de prisión a Gustavo Cusato, quien condujo también por la Panamericana en contramano y alcoholizado. Provocó la muerte de dos jóvenes y dejó con heridas graves a otra persona.