Fue detenido por tener un certificado de discapacidad trucho para estacionar: cómo distinguir los auténticos

Un automovilista fue detenido por la Policía de la Ciudad porque circulaba con un certificado de discapacidad trucho. Ocurrió en Balvanera, pero esta “viveza criolla” es un delito que se puede detectar en toda la Ciudad.

Esta vez, lo que llamó la atención del personal policial fue que un Volkswagen Bora circulaba sin la patente trasera. Cuando hicieron parar al conductor para identificarlo, en Venezuela al 2300, el hombre les entregó el registro de conducir y un Símbolo Internacional de Acceso, que es un documento que certifica discapacidad y habilita al libre estacionamiento. Sin embargo, al corroborarlo con el sistema, los policías verificaron que ambos documentos eran falsos.

El Juzgado Federal Nº 6, a cargo del juez Rodolfo Canicoba Corral, intervino en la causa y dispuso la detención del hombre, de 45 años. Lo acusan de falsificación de documentos, un delito que se pena con de uno a 6 años de reclusión o prisión.

Más allá de que en este caso puntual, el conductor también tenía un registro de conducir apócrifo, el uso de certificados de discapacidad falsos es una “avivada” que puede salir muy mal. Mucha gente, recurre a ellos para poder estacionar libremente, pero está incurriendo un delito que, como se dijo, se sanciona con hasta 6 años de cárcel. La misma pena que se contempla para el que hace la falsificación.

Descubrir el engaño ahora es más simple: cualquier persona puede chequear si es verdadero o falso un Símbolo Internacional de Acceso o Identificatorio del Automotor -los dos documentos que habilitan a estacionar libremente. Sólo hay que ingresar su número en este link de la Agencia Nacional de Discapacidad.

A mediados del año pasado, un informe de Telefé Noticias utilizó una cámara oculta para demostrar que empleados de la empresa SEC -una de las dos que acarrean autos mal estacionados- vendían los certificados de discapacidad por entre $ 1.500 y $ 2.500. La investigación se hizo a raíz de la observación de que, sobre la avenida Corrientes, había numerosos autos mal estacionados con símbolos de identificación dudosos.

La consecuencia de aquel informe fue una serie de operativos que se hicieron del 15 de noviembre al 15 de diciembre del año pasado, en las comunas 4, 8 y 9. Participaron la Justicia porteña, la Secretaría de Transporte de la Ciudad y la Agencia Nacional de Discapacidad. Así detectaron a 13 personas que usaban símbolos falsos y que fueron a juicio. La mayoría eran adulteraciones burdas, como fotocopias, escaneos o impresiones en color.

¿Cómo se gestionan los legales? Cualquier persona con una discapacidad o quien la asiste puede tramitar un Símbolo Internacional de Acceso en forma gratuita. Este símbolo acredita el derecho al libre tránsito y establecimiento y se otorga a las personas, no a los vehículos. Y puede ser utilizado en cualquier rodado. La alternativa es solicitar un Símbolo Identificatorio del Automotor, disponible para las personas con discapacidad con un vehículo a su nombre. Este otro símbolo sólo se puede usar en el vehículo identificado.

Para poder obtener estos símbolos hay que presentar un certificado de discapacidad vigente, un documento de validez nacional emitido por una Junta Evaluadora Interdisciplinaria. Este certificado es otorgado a quienes tienen una alteración funcional permanente, transitoria o prolongada física, sensorial o mental/intelectual “que implique desventajas considerables para su adecuada integración familiar y social”. Esas alteraciones no son necesariamente visibles. Una sordera o una enfermedad cardíaca, por ejemplo, no se detectan a simple vista.

El trámite de estos certificados es personal y se inicia en los Servicios Sociales Zonales, donde hay que presentar un certificado médico con el diagnóstico, el estado actual del paciente y las secuelas y consecuencias de su enfermedad. En esa instancia, el solicitante recibe un turno para concurrir al centro de Evaluación y Orientación de la Discapacidad (avenida Ingeniero Huergo 1189), para ser evaluado por una junta que acredita lo certificado por el médico especialista. También identifica las limitaciones para realizar actividades que padece el paciente. Una vez acreditada la discapacidad, el certificado se entrega en el día.

Con este documento, ya se pueden gestionar los símbolos que permiten el libre tránsito y estacionamiento. El trámite es gratuito y se hace con turno, en el Departamento Automotores de la Agencia Nacional de Discapacidad (Ramsay 2250). En el día y horario fijados hay que presentarse con el certificado de discapacidad y DNI. Y, si se trata de una renovación, también hay que llevar los símbolos anteriores. Hay que llevar original y copia de toda la documentación. Las obleas se entregan en el momento.

En 2018, la Agencia Nacional de Discapacidad otorgó 30.159 Símbolos Internacional de Acceso, de los cuales 7.563 fueron entregados a vecinos de la Ciudad.