Prostitución en un bar VIP de Palermo

El Tribunal Oral Federal N°4 condenó este jueves a 8 años y medio de prisión a Horacio Alejandro Saran y a Graciela Tomasi, los dueños “Río Cabaña”, el prostíbulo VIP que funcionaba bajo la fachada de una “exclusiva confitería” del barrio de Palermo en el que fueron explotadas, al menos, 16 mujeres en situación de vulnerabilidad. Los encargados del local, Silvio Ángel Tomasi y Gerardo Alberto Ketterer, recibieron una pena de 8 años de prisión. Por ser considerados coautores del delito de trata de personas con fines de explotación sexual, todos ellos deberán pagar la pena máxima de multa, equivalente a $125.000. El quinto acusado, Juan Carlos Milla, que también trabajaba como encargado, recibió tres años de prisión en suspenso como partícipe secundario. Los fundamentos de la sentencia serán dados a conocer el próximo 26 de septiembre.

 

Cómo funcionaba Río Cabaña?

Si bien actualmente el lugar está clausurado y “lleno de ratas”, según palabras de los propios vecinos de la zona, la fachada permanece intacta. Tiene un gran letrero que lleva el nombre del lugar en rojo y, a los costados, otros dos más chicos de color blanco que  dicen “café”. A un costado de la puerta -que, al igual que las tres ventanas, era espejada- sigue colgado otro cartel que dice “Restaurant-Café bar- Casa de lunch”.

Aunque no se sabe con fecha exacta desde cuándo funcionaba, se fue posicionando como un lugar exclusivo y así se reflejaba a través de su página web que hasta el año 2014 indicaba: “Veinte años de trayectoria al servicio de empresarios, ejecutivos y hombres de negocios”.

La investigación se inició en julio de 2013, a través de una denuncia anónima al 911 que advertía que dentro de la confitería “Río Cabañas”, ubicada en avenida Córdoba 4937, funcionaba una red de trata de personas y prostitución. Tiempo después, se realizaron otras tres denuncias que confluyeron en la causa principal.

 

Según establecieron los investigadores, los dueños de “Río Cabañas” captaban a las víctimas a través de anuncios publicitarios publicados en Clarín que buscaban “meseras” o mujeres para “efectuar presencias” en discotecas. Los denominados ‘pases’ debían realizarlos en albergues transitorios de la zona o en casas particulares y los encargados se quedaban con un porcentaje. Además les descontaban ‘comisiones’ y otros rubros como ‘multas’, que las aplicaban por ausencias, llegadas tarde u otras sanciones”, indicó la página del MPF.

 

Fueron encontradas 17 mujeres, los fiscales señalaron que en las planillas secuestradas durante el procedimiento que se realizó en 2014, contabilizaron un total de 57 mujeres diferentes que estuvieron, al menos,  entre enero y febrero de 2013. “Había un nivel de captación y rotación muy importante”, señaló el fiscal Colombo en sus alegatos.

 

Muchas de las víctimas, en su mayoría muy jóvenes y varias oriundas de países limítrofes, contaron que tenían hijos a su cargo. “Esta es la búsqueda que hacen los tratantes. Son este tipo de características con las que espera encontrarse y las encuentra rápido porque hay mucha necesidad, pobreza, madres solteras que son el único sostén familiar, víctimas de violencias previas que necesitan dinero”