Especialistas debaten sobre el fallo que autorizó el descarte de embriones congelados

Un juez de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, autorizó el descarte de embriones congelados que pertenecían a un matrimonio que ya no tenía voluntad de procrear y, ante el fallo, algunos especialistas debaten sobre los alcances de la legislación vigente.

El artículo 19 del Código Civil y Comercial de la Nación, vigente desde 2015, dice que “la existencia de la persona humana comienza con la concepción”, ante lo cual surge la pregunta ¿se puede hablar de concepción cuando se trata de embriones no implantados?

“Es cierto que hay un vacío legal, pero se interpreta fácil”, dijo hoy a Télam la abogada Marisa Herrera, quien se especializa en derecho de familia y trabajó en la reforma del Código Civil y Comercial argentino de 2015.

Para Herrera “es obvio que el embrión no es persona”, ya que la ley permite donarlo y criopreservarlo, mientras que “a las personas no nos pueden donar ni congelar”.

Además, la abogada explicó que el Código Civil obliga a las parejas a “actualizar el consentimiento de transferir” el embrión, es decir implantarlo en el cuerpo, cada vez que se comienza un nuevo tratamiento de fertilización asistida.

Esta “actualización” se pide porque suele ocurrir que los embriones no prosperan y las parejas deben hacer nuevos intentos con embriones que fueron congelados en los meses previos.

Y, así como se debe actualizar, el consentimiento de transferir el embrión también se puede revocar, cosa que ocurre cuando las parejas no tienen más voluntad de procrear o rompen el vínculo.

“Si los embriones fueran personas no podríamos revocar o actualizar el consentimiento de transferirlos, y las mujeres estarían obligadas a transferirse contra su voluntad, todos los embriones”, argumentó la abogada.