La autopista que jamás se construyó se convierte en un un nuevo polo gastronómico

Las 13 manzanas de la ex AU3 y actual corredor Donado-Holmberg están cerca de terminar con su transformación. Las nuevas construcciones son bajas, con veredas amplias y un parque lineal que se convirtió en un imán para bares y restaurantes.

Hasta hace pocos años, trece cuadras de las calles Donado y Holmberg eran la cicatriz urbana de la AU3, la autopista que jamás se construyó. Las casas expropiadas para la obra en los 70 llevaban décadas ocupadas y las calles estaban semidesiertas. Hoy este rincón alguna vez olvidado de Villa Urquiza está en camino de convertirse en un nuevo polo gastronómico. De la mano de la construcción de complejos bajos de viviendas con locales en la planta baja y un parque lineal en el frente, ya abrieron una decena de cafeterías y restaurantes de perfil gourmet.

Este renovado vecindario abarca 13 manzanas entre Donado y Holmberg, desde avenida Congreso hasta Carbajal. A través del Ministerio de Desarrollo Urbano, el Gobierno de la Ciudad construyó viviendas en el corredor para las familias que habitaban las viejas casas, demolió las construcciones y subastó 42 parcelas para hacer complejos residenciales. Los edificios no pueden superar los cuatro pisos y en el frente debe quedar una vereda de 15 metros de ancho, donde los desarrolladores deben hacer a su costo un espacio verde. Así se va conformando un parque lineal de 1.500 metros. Aún falta comercializar 12 parcelas y hay obras en construcción, pero el potencial del barrio y su impronta verde ya están atrayendo a emprendedores gastronómicos.

Donado Holmberg

Afuera. Mesas y sillas en las veredas, junto a un parque líneal. Foto: Emiliana Miguelez

En el hinduismo, la diosa Sarasvati representa a la capacidad humana de transformar la realidad en un mundo refinado y de belleza. Ese es el nombre que eligió Ana Carina para la cafetería que abrió hace dos meses en Holmberg 2446, una calle que sufrió una auténtica transformación gracias a la nueva urbanización. En la misma cuadra donde antes no pasaba nadie, ahora los días de sol la gente se sienta a leer un libro en las mesas de afuera, junto al parque lineal. En el local ofrecen café italiano, pastelería y almuerzos.

“Pusimos livings para que la gente se siente a estudiar, a leer, a trabajar o a conversar y se quede todo el tiempo que quiera”, cuenta Ana. “Somos de Belgrano, pero traemos a nuestros hijos a la escuela acá cerca. Veíamos que este barrio necesitaba propuestas, porque cuando los padres queríamos reunirnos no había lugares para tomar un café. Por eso nos instalamos en esta zona y creemos que va a crecer. Las veredas anchas invitan a disfrutar de una manera plena el espacio público. Y gracias al parque, esto parece un lugar de vacaciones. Genera un respiro mental”.

En Holmberg 2464, hace dos meses llegó Ninina Bakery, una cafetería y restaurante que ya tiene un local en Palermo. “No queríamos caer en un polo ya armado”, explica Ignacio Paglayan, su gerente. “Y este barrio está en pleno crecimiento, pero con respeto por el espacio verde. Los edificios son bajos y se están poblando con mucha gente joven. A diferencia de lo que pasa en Palermo, acá no hay turistas. En cambio, vienen muchas familias y gente que hace años vive en la zona”.

Donado Holmberg

Los edificios no pueden tener más de cuatro pisos. Y se están poblando de gente joven . Foto: Emiliana Miguelez

Los pioneros en apostar al corredor fueron los dueños de El Bohemio, en Donado y La Pampa. “Inauguramos en octubre de 2014”, señala Carla Porto. “Somos del barrio y vimos cómo se fueron vaciando las casas ocupadas, el loteo y el nacimiento de una urbanización diferente. En esta zona no había nada: para tomar algo tenías que ir a Belgrano R. El negocio funcionó. Los vecinos y la gente que trabaja cerca, como los arquitectos de las obras en construcción, empezaron a venir. Hacemos platos de olla, de la abuela, como guisos y estofados. Y cuidamos los precios”.

En Donado 1901, el Café Urbano ofrece pastelería de elaboración propia. “Abrimos el 9 de julio de 2016, al mismo tiempo que se comenzaban a habitar los edificios”, recuerda su gerente, Carina Derossi. “Los vecinos de toda la vida del barrio se sorprendíanal ver nuestro local y nos decían que antes no se animaban a pasar por acá porque era una calle complicada. Ahora son nuestros clientes, como también lo es la gente que se mudó a los edificios nuevos”.

En marzo, en la esquina de Donado y Sucre se instaló el restaurante y rotisería Ache Delugo, que tienta con platos caseros con una vuelta gourmet, como bondiola con salsa de cerveza o entraña marinada. “Con mi mujer conocíamos la zona y vimos sus posibilidades”, afirma Esteban Orsi. “Se está armando un polo muy cuidado, con un estilo Palermo. Estamos a metros del paso bajo nivel y Donado es una entrada a Capital desde Provincia. Pasan muchos automovilistas y unos cuantos paran y entran a almorzar”.

Enfrente, está la cervecería Gallo Negro. Y pronto desembarcará la cadena Le Blé. “Para nosotros es bueno que vengan más negocios gastronómicos. Nos potenciamos unos a otros”, sostiene Orsi.