El Gobierno de la Ciudad invertirá casi $2 millones para trasladar a la orangutana Sandra

El traslado de la orangutana Sandra desde el Ecoparque porteño hasta su último destino en Florida empieza a tomar forma. Para cumplir este proceso, el gobierno de la ciudad contratará por casi $2.000.000 a una empresa que se encargue de movilizarla junto a tres acompañantes.

El trámite de licitación por un “servicio integral de logística y traslado” se abrió el 25 de abril y prevé una duración de 12 meses. El presupuesto previsto para la prestación asciende a $1.927.669.

El contrato prevé el traslado de la orangutana Sandra desde el predio de Palermo hasta el aeropuerto internacional Dallas/Fort Worth en Texas, Estados Unidos. Además, incluye llevarla con tres acompañantes hasta el primer destino: el Sedgwick County Zoo, en Kansas.

“Para el traslado de los animales se tienen en cuenta las características del avión, condiciones de temperatura adecuadas, el equipo de veterinarios y cuidadores que lo acompañan, que incluye tres personas que deben tener acceso al animal en todo momento del viaje”, explicaron fuentes del Ecoparque porteño.

“La licitación abre una ventana de 12 meses para priorizar el bienestar de la orangutana y no depender de plazos administrativos. Los tiempos de traslados de animales dependen de factores internos del Ecoparque, pero también externos, como los permisos de importación del gobierno de Estados Unidos o cuestiones climáticas, ya que en períodos estivales no conviene trasladar animales”, sostuvieron.

La primate nació en el Ruhr Zoo Gelsenkirchen, en Alemania, en 1986 y pasó por varios lugares de encierro hasta su desembarco en el exzoológico de Buenos Aires. Ante el nuevo paradigma de terminar con el cautiverio de especies salvajes en plena ciudad, el gobierno porteño decidió empezar a derivar ejemplares a hábitats más similares a los originales y fuera de la exhibición. Más allá de este lineamiento conceptual, Sandra constituye un antecedente especial, ya que es la primera gran simia del mundo en ser considerada “persona no humana y sujeta a derechos”. Su caso está judicializado desde 2014: el fallo prevé su traslado a un lugar donde pueda vivir sus últimos años “dignamente”, para lo que se creó una comisión de expertos que debía establecer el destino de Sandra.

Después de realizarle estudios veterinarios para determinar su estado de salud, la Justicia autorizó su derivación a Estados Unidos. La partida está prevista, en principio, para julio próximo.

En el Sedgwick County Zoo, la orangutana deberá cumplir con una cuarentena, según lo establecido por la normativa sanitaria de Estados Unidos, para luego alcanzar su destino final en el santuario Center of Great Apes (Centro para Grandes Simios) de Florida.

Además de Sandra, ya fueron trasladados 695 animales y quedan pendientes de liberación un número no definido de tigres, orangutanes, osos de anteojos, mandriles, cabras y elefantes. Para este mes se prevé derivar guacamayos rojos en el Conservation Land Trust (CLT) del Parque Nacional Iberá y cabras africanas al Santuario Equidad, en Estados Unidos; en junio se hará lo mismo con vicuñas y emúes. Sin embargo, el momento dependerá de varios factores, como la salud de los animales y el cumplimiento del proceso de exportación.

Cuestionamientos

Malala Fontán, activista de SinZoo, opinó que Sandra debería haber sido trasladada hace unos dos años, pero que ahora lo importante es que llegue a destino sana y salva. “Se tendría que haber ido cuando salió el fallo. Estuvo cautiva y deprimida”, dijo. Tras considerar necesario que los animales se encuentren en espacios que reproduzcan su hábitat al máximo, indicó que es “preocupante” que permanezcan en espacios como zoológicos o el ecoparque y que deberían ser derivados; por ejemplo, tres chimpancés y Gaspar, el rinoceronte del predio de Palermo hoy enfermo, que convivía allí con Ruth, la rinoceronta blanca que murió en julio pasado por una infección generalizada.

Apenas diez días después, falleció la jirafa Shaki por una peritonitis aguda. Tras ambos decesos, la Ciudad reveló que entre 2012 y agosto de 2018 el total de muertes ascendió a 1001 ejemplares.

Claudio Bertonatti, asesor científico de la Fundación Azara, una de las ONG que acompañaron el principio del proceso de reconversión del exzoo, señaló: “El primer criterio tiene que ser derivarlos a lugares mejores, lo que exige ser riguroso. Así como se traslada a los animales que uno no puede trabajar, tendría que haber un plan inteligente para trabajar con los animales que sí se pueden contener. El Ecoparque regaló todos los animales que derivó y lo ideal hubiera sido canjearlos por otros que sí se necesitan”. En igual sentido, continuó: “La prioridad del Ecoparque debe ser mantener animales de especies que se puedan ayudar a conservar”.