Los cambios en el nuevo subte E: suma 3 estaciones, 2 kilómetros y opciones para combinar con otras líneas

El lunes 3 de junio se inaugurará la extensión del subte E, 20 años después de que licitaran la obra por primera vez. Abarca las nuevas estaciones Correo Central, Catalinas y Retiro, que le sumarán dos kilómetros a la línea, la más postergada de toda la red. Y, aunque sus coches son de los más viejos y pasan cada 5 minutos promedio, prometen que permitirá unir Retiro con Flores en poco más de media hora. En esta nota, los cambios fundamentales, en números.

La tan demorada apertura implicará cambios clave. Fuentes oficiales indicaron que por la línea E viajan 90.000 pasajeros por día hábil. Con las nuevas estaciones, se sumarán 63.000 usuarios a la red, ya que ahora no sólo podrán llegar más lejos con esa línea sino también combinar con la B, algo que hasta ahora no ocurría.

A partir del lunes 3 de junio también será posible conectar con los trenes Mitre, San Martín y Belgrano, la terminal Buquebus y 30 líneas de Metrobus. Y se sumará un nuevo punto de combinación con la C, en Retiro: hasta ahora, el único nodo que había con esa línea estaba en Independencia.

Con esta obra, se extiende el trayecto desde la antigua cabecera en la estación Bolívar hacia el norte a lo largo de dos kilómetros. Esto permitirá, de acuerdo con el Gobierno porteño, que los usuarios puedan llegar desde Flores a Retiro en 32 minutos.

Además se incorporan formaciones: “15 trenes Fiat, que renovamos para traerlos a la E, y seis General Electric”, precisó Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte porteño.

La estación Correo Central está ubicada en el cruce de las avenidas Leandro N. Alem y Corrientes y permitirá combinar con la línea B y con el Metrobus del Bajo, a la altura del CCK. 

En tanto, Catalinas, se encuentra en Alem y Córdoba, y tendrá conexión con el Metrobus del Bajo y cercanía con la terminal de Buquebus.

Por último, Retiro se ubica en Libertador y Ramos Mejía y sumará una nueva combinación con la C, los trenes Mitre, Belgrano y San Martín, y la terminal de ómnibus de Retiro.

La línea E tiene problemas clave. Los centrales: la frecuencia y el estado de sus coches. Subterráneos de Buenos Aires reconoce que, en hora pico, pasan más de cinco minutos entre una formación y otra. Y aspiran a bajar ese tiempo a cuatro minutos y medio para antes de fin de año. Respecto del estado de los coches, las perspectivas de mejora no son significativas, al menos en el corto plazo. Es que las formaciones tienen más de 25 años de antigüedad y no hay planes de sumar trenes con aire acondicionado. Los coches Fiat renovados, en tanto, son los mismos que se estrenaron en los ochenta, primero en esta línea, luego en la D y algunos, incluso, en la A.

JS