El médico que operó de una gangrena y le salvó la vida al Papa Francisco cuando todavía era un cura en Buenos Aires

En 1982, Juan Carlos Parodi fue llamado por un cardiólogo al que conocía para tratar a un sacerdote enfermo al que varios de sus colegas se negaban a atender. El cirujano lo visitó en una clínica de Parque Centenario y lo salvó. Este domingo en un programa televisivo, el médico recordó la anécdota y contó que no fue hasta tiempo después que se enteró de que aquel paciente había sido Jorge Bergoglio.

“Tengo un sacerdote muy enfermo y tus colegas están un poco escapándole al bulto”, fue lo que le dijo a Parodi su amigo el cardiólogo José Diorio, cuando lo llamó hace casi 40 años para pedirle ayuda. Esa noche llegó y según relató esta tarde en el ciclo Almorzando con Mirtha Legrand se encontró “con un sacerdote con los ojos hundidos, deshidratado, con dolor”.

Al revisarlo Parodi se dio cuenta que el sacerdote tenía gangrena en la vesíscula y peritonitis. “Se iba a morir”, aseguró. Intervino al día siguiente a Bergoglio, entonces un cura anónimo, que a la semana volvió a caminar.

“No le voy a poder pagar”, recordó que le dijo el hoy Papa Francisco tras salir bien de la operación. “Yo no vine por plata, yo vine por ese libro”, le respondió Parodi señalando Historia de Ignacio de Loyola, ejemplar que se llevó firmado por un sacerdote al que no conocía y que en 2014 lo invitó al Vaticano, aunque tampoco esa vez pudo pagarle.

El 9 de abril de 2014 Parodi estaba en un congreso en Londres y logró tener una audiencia privada con el Santo Padre. Fue en esa oportunidad que el propio Francisco le recordó la noche en que siendo Bergoglio, él le había salvado la vida.