Halcones de cemento: ¿por qué hay cada vez más aves de presa en la ciudad?
Publicado
7 años agoon
By
donadohoEn un microsegundo, las palomas levantan vuelo y revolotean con bastante desesperación. Detrás de ellas, a toda velocidad, se lanzan los aguiluchos porteños. A estos cazadores alados se los ve habitualmente en la Reserva Ecológica de Costanera Sur, el parque Tres de Febrero y el Sarmiento, entre otros grandes espacios verdes, pero también llama la atención su presencia en las antenas y balcones de los barrios más céntricos. ¿Halcones en la ciudad? Estamos tan acostumbrados a pensar a las grandes ciudades como espacios sólo para humanos y mascotas que se nos hace difícil imaginar que una urbe como Buenos Aires es también el hogar de una gran variedad de animales silvestres nativos.
Las aves son de las especies animales que más se dejan ver y escuchar. Entre horneros, tordos, torcazas y zorzales se destacan estas aves cazadoras, algunas de gran envergadura. Su presencia cada vez más común en la ciudad es un fenómeno natural que genera asombro y curiosidad. Para develar algunos misterios, Pablo Fracas, biólogo y aficionado a la observación de aves, encabezó un equipo de trabajo con varios colegas con el objetivo de llevar adelante una iniciativa de ciencia ciudadana que busca conocer de qué se alimentan las aves rapaces que habitan en Buenos Aires.
«La idea surgió por varios motivos -comenta Pablo-, el principal es la desinformación que hay sobre la alimentación de las aves de presa en la ciudad. Muchas veces surge la inquietud de si pueden alimentarse de una mascota, lo cual creemos que no va a ocurrir por la diferencia de tamaño, ya que la má grande de estas aves ronda el kilo de peso, pero no tenemos certeza de qué es lo que sí van a comer». Para intentar responder a este interrogante, recurrieron a datos de los observadores de aves de la ciudad, que realizan un gran esfuerzo para documentar tanto las especies como su comportamiento.
A través del registro fotográfico, estudios previos y el análisis de «egagrópilas» (un bolo que contiene restos de alimento no digerido, como plumas y huesos, que es regurgitado por el ave), lograron descrifrar algunas incógnitas sobre la dieta de estos cazadores de la selva urbana. Las especies que investigaron fueron el halcón peregrino, el taguató, el gavilán mixto, el carancho, el Chimango, el Halconcito Colorado, el Caracolero, el Halcón aplomado, el Ñacurutú, la Lechuza de campanario, la Lechucita vizcachera y el Caburé.
«Nuestros resultados, a grandes rasgos, muestran que el halconcito colorado y la lechucita vizcachera conforman un grupo que tiene una dieta variada en invertebrados, aunque también consumen pequeñas aves, anuros y roedores. Por su parte, el halcón aplomado, el caburé, el taguató y el gavilán mixto conforman otro grupo que consume pequeñas y grandes aves. Los dos últimos, además, se alimentan de anuros, roedores y reptiles. El resto de las especies que analizamos mostraron dietas particulares. Por ejemplo, el halcón peregrino sólo consumió distintas especies de palomas y la lechuza de campanario solo roedores y passeriformes, que son pájaros pequeños. En todos los casos sólo se alimentaron de la fauna silvestre urbana: distintas especies de aves, desde patos hasta pájaros, roedores y murciélagos, ranas y sapos, peces, lagartos, serpientes e incluso tortugas. También invertebrados, como caracoles e insectos», comenta Fracas.
Cazadores de la jungla urbana
En pocos años Buenos Aires se convirtió en una selva urbana muy apreciada por estas aves. Según Francisco González Táboas, vocero de la ONG Aves Argentinas, «si bien no tenemos datos de relevamientos exhaustivos de hace tantos años, ya que antes no existían las herramientas informáticas con las que contamos ahora, podemos decir que es un fenómeno bastante perceptible y los observadores de aves más experimentados nos cuentan que hace muchos años, para ver rapaces como el gavilán mixto, había que alejarse bastante de la ciudad.»
Lucas Leveau, biólogo de la UBA y CONICET explica algunos factores que podrían favorecer la conquista de la ciudad por estas aves: «La isla de calor urbana aumenta la temperatura mínima de invierno, lo cual permite más verde en las hojas durante el año y, como consecuencia, hay más disponibilidad de insectos y más alimento para las aves». Por otro lado, el aumento de ciertas especies que forman parte de la dieta de estas rapaces también podría favorecer su expansión urbana. «En Buenos Aires hice conteos de aves entre 2004 y 2016 y registré un aumento significativo de torcazas. También sucede lo mismo en Mar del Plata, donde en diciembre pasado confirmamos la presencia definitiva del gavilán mixto, con al menos tres parejas y sus nidos», afirma.
Existe un mito urbano sobre la liberación de aves rapaces en la ciudad para exterminar palomas, pero la realidad es que las ciudades también son hábitats idóneos para las aves ya que tienen un clima constante, abundancia de comida, sitios para armar sus nidos y menos cantidad de depredadores. Los especialistas coinciden: «es una expansión natural».
Pablo concluye explicando que la metodología que utilizaron para este estudio plantea algunos desafíos, como la imposibilidad de establecer las proporciones de la dieta, las complicaciones de identificar presas pequeñas y la falta de registros para especies con hábitos nocturnos. Igualmente, les permite contar con una base de datos de actualización constante que a lo largo del tiempo, permitirá terminar de develar las incógnitas. El proyecto colaborativo utiliza la plataforma digital INaturalist y cualquier persona puede aportar sus propios datos.
El trabajo comunitario es muy valioso para conocer los secretos de la biodiversidad urbana. En una era de catástrofe climática y pérdida de innumerables especies animales, las ciudades se constituyen en refugios. Al mismo tiempo, estas aves ayudan a fortalecer la construcción de conocimiento común sobre la naturaleza porteña.
Grandes parques de Buenos Aires
En la reserva de Costanera sur puede observarse a la mayoría de las aves rapaces de la ciudad. Caranchos, chimangos y gavilanes mixtos son usuales. Con algo de suerte se mostrarán los halcones peregrinos que pasan el verano en las torres altas de Puerto Madero. Entre las lechuzas, el pequeño caburé puede ser visto con algo de habilidad, debido a que es pequeño y suele esconderse entre las ramas.
El Parque Tres de Febrero fue el hogar favorito de una pareja de ñacurutús que incluso tuvo varias crías y ofreció a los visitantes la oportunidad de ver al búho más grande de América por varios años. También son comunes en Palermo el carancho, el taguató y el gavilán mixto.
El Parque Sarmiento es el hogar de especies menos comunes en el resto de la ciudad, como la lechucita vizcachera, el halconcito colorado y con algo de suerte puede verse al halcón aplomado. Como en el resto de los parques de la ciudad, caranchos, gavilán mixto, chimango y taguató son parte del plantel habitual. El caburé también puede verse en este espacio verde.
ADEMÁS
Pasco Sur y Alberti Norte: qué hay en las dos estaciones «fantasma» de la línea A
Axel Kicillof no cede con la suba del impuesto inmobiliario rural y el campo reactiva las protestas
El Gobierno interviene el Hospital Posadas a raíz de su «estado de acefalía»
Costanera: se arrojó al Río de la Plata para salvar a su hija y murió ahogado
Te podría gustar
Villa Urquiza
Parque Ferroviario de Villa Urquiza: cómo será el nuevo espacio verde que proyecta la Ciudad
Publicado
5 días agoon
15 septiembre 2026By
donadoho
Villa Urquiza tendrá un nuevo espacio verde público junto al principal nodo de transporte de la zona. El Gobierno de la Ciudad presentó el proyecto para transformar el antiguo predio ferroviario ubicado entre las avenidas Triunvirato y Franklin D. Roosevelt, las vías del ferrocarril Mitre y la estación Juan Manuel de Rosas de la línea B.
La intervención contempla la incorporación de 5.920 metros cuadrados de superficie verde y una renovación de más de 9.700 metros cuadrados de espacio público. Según la Ciudad, la obra beneficiará de manera directa a más de 50 mil vecinos y personas que circulan diariamente por este punto de Villa Urquiza.
Uno de los objetivos principales es que el nuevo parque no quede aislado, sino que se conecte con la cercana Plaza Casal y forme un corredor verde dentro del barrio. Para eso se ampliarán veredas, se mejorarán los recorridos peatonales y se trabajará sobre la accesibilidad en un área por la que pasan miles de pasajeros del subte y del tren.

Árboles, sombra y espacios para quedarse
El proyecto prevé conservar los árboles existentes y sumar nuevas especies. También habrá sectores de sombra, bancos, cestos y postas aeróbicas para quienes quieran utilizar el lugar para descansar o hacer actividad física.
En la esquina de Triunvirato y Roosevelt se demolerán las actuales estructuras de hormigón para liberar el terreno y darle lugar al parque. Además, se colocarán nuevas farolas peatonales destinadas a mejorar la iluminación de los caminos y aportar mayor seguridad durante el uso cotidiano del espacio.
El diseño también incorpora sectores preparados para ferias barriales y actividades culturales, una posibilidad que puede darle al lugar un uso comunitario más allá del paso hacia el subte o el ferrocarril.
Otro aspecto previsto es el manejo del agua de lluvia. El parque tendrá un sistema de drenaje urbano pensado para favorecer la absorción del agua y reducir la acumulación durante las precipitaciones.

Un parque conectado con el tren y el subte
Para los vecinos que utilizan el transporte público, uno de los cambios más visibles estará en las conexiones peatonales. El nuevo espacio quedará integrado con la estación Juan Manuel de Rosas de la línea B y con la estación Villa Urquiza del ferrocarril Mitre, formando un recorrido más continuo entre ambos medios de transporte.
La propuesta, además, busca conservar parte de la historia del lugar. La identidad ferroviaria del predio será incorporada al diseño mediante la preservación de elementos estructurales vinculados con su pasado.
Según informó el Gobierno porteño, el proyecto fue discutido en tres encuentros participativos con vecinos de la Comuna 12. Allí se recibieron propuestas que, de acuerdo con la Ciudad, fueron incorporadas a la versión final.
Para Villa Urquiza, la transformación de este terreno ferroviario representa así la aparición de un nuevo espacio público en una zona de enorme movimiento cotidiano, con más verde, lugares para permanecer y una conexión directa con la Plaza Casal, el subte y el tren.
Saavedra
La panadería de Saavedra que puso a la Argentina en el podio mundial
Publicado
6 días agoon
14 septiembre 2026By
donadoho
En Saavedra hay una panadería que lleva el nombre del barrio mucho más lejos de sus calles. Se trata de Artiaga, el tradicional comercio de Zapiola 4782, que acaba de ser distinguido internacionalmente por su trayectoria y por la elaboración artesanal de sus productos.
La revista británica LUXlife le otorgó el premio “Heritage Craft Bakery of the Year 2026 – Argentina”, un reconocimiento que pone en valor la historia, la elaboración tradicional y el trabajo sostenido de la familia detrás del negocio.
La historia de Artiaga está ligada al barrio desde hace décadas. El horno que todavía forma parte de la producción fue fabricado en 1931, mientras que en los años 80 Antonio Rodríguez y su esposa Alba, inmigrantes que apostaron por el comercio de cercanía, adquirieron el local. Hoy la tercera generación continúa al frente.

De Saavedra a los grandes escenarios de la panadería mundial
El reconocimiento británico se suma a una trayectoria que ya tuvo capítulos importantes fuera del país. En 2025, el equipo argentino consiguió el subcampeonato en el Mundial de Panettone de Italia, realizado entre Verona y Milán.
Además, el grupo obtuvo nueve premios internacionales en esa edición y acumuló 15 reconocimientos internacionales relacionados con este producto.

Entre las especialidades de Artiaga aparecen los panettones preparados con masa madre y fermentaciones largas, además de productos que forman parte de la identidad propia de la casa. Uno de los más curiosos es “la paracaidista”, una factura que nació, justamente, a partir de un error al cortar la masa de las medialunas.
También recibió reconocimientos nacionales como Mejor Panadería Clásica Argentina en los Premios Clarín durante 2022, 2023 y 2024, y el premio al Mejor Panettone de Argentina 2021.
Para los vecinos de Saavedra, el dato tiene un sabor especial: detrás de una panadería que conserva recetas, técnicas y un horno de otra época, hay un negocio nacido y sostenido en el barrio que logró llevar la tradición argentina de la panadería hasta el podio internacional.

Saavedra
Saavedra celebra la continuidad de un espacio querido por los adultos mayores
Publicado
1 semana agoon
10 septiembre 2026By
donadoho
Una buena noticia para los adultos mayores de Saavedra quedó confirmada: la Legislatura porteña aprobó de manera definitiva la continuidad del Centro Recreativo Saavedra durante otros 20 años en el predio donde funciona, en la zona de Valdenegro y Miller.
La norma fue aprobada por 57 votos, todos a favor, y permite que esta histórica institución continúe utilizando de manera gratuita el espacio de la Plazoleta 1° de Marzo. Allí, sus propios socios sostienen desde hace años un lugar pensado especialmente para compartir, hacer actividades y mantener una vida social activa.
Un lugar para encontrarse y disfrutar
El Centro Recreativo Saavedra no es solamente un espacio para practicar deportes o participar de talleres. Para muchos vecinos mayores, representa también la posibilidad de salir de casa, encontrarse con amigos, conversar, tomar un café y compartir algunas horas del día.
Entre sus propuestas aparecen actividades recreativas como tejo, bochas y juegos de salón, además de diferentes talleres culturales. Todo se desarrolla con una mirada puesta en los adultos mayores y en la importancia de mantener los vínculos sociales y comunitarios.
En un barrio donde las instituciones cumplen un papel fundamental, contar con un espacio de estas características durante las próximas dos décadas significa mucho más que conservar un inmueble: permite mantener abierta una puerta para la participación y el encuentro entre generaciones.
Una continuidad que llevó varios pasos
La autorización anterior para utilizar el predio había sido otorgada en 2006 por un período de 20 años. Al acercarse su vencimiento, se impulsó una nueva norma para garantizar la permanencia de la institución.
El proyecto, presentado por el legislador Sergio Siciliano, tuvo una primera aprobación en noviembre de 2025 y posteriormente pasó por una audiencia pública realizada en junio de 2026, antes de llegar a la sanción definitiva.
El permiso establece que el inmueble deberá continuar destinado exclusivamente a las actividades sociales, culturales, recreativas y deportivas del Centro Recreativo. También fija obligaciones de conservación, higiene, seguros y mantenimiento.
Así, el Centro Recreativo Saavedra podrá seguir siendo durante otros 20 años ese lugar tan necesario para los vecinos mayores: un espacio donde todavía tienen valor el encuentro cara a cara, una partida de bochas, una charla entre amigos y ese cafecito compartido que muchas veces también forma parte de la vida del barrio.
Parque Ferroviario de Villa Urquiza: cómo será el nuevo espacio verde que proyecta la Ciudad
La panadería de Saavedra que puso a la Argentina en el podio mundial
Saavedra celebra la continuidad de un espacio querido por los adultos mayores
Villa Urquiza: el Club California cumple 100 años y recibe un reconocimiento de la Legislatura
Escuela Angelelli de Saavedra: estudiantes crean tecnología para combatir el ruido









