Conozcamos más sobre la tranquila calle Capdevila en Villa Urquiza, Comuna 12, que se extiende por solamente 9 cuadras desde el 2700 al 3599, y cuyo código postal es 1431.
La calle Capdevila comienza en su intersección con la calle Pedro Ignacio Rivera, en la plaza Echeverría, y luego atraviesa las calles Nahuel Huapí, Tomas A. Lebretón, Congreso, Quesada, Iberá, José Tamborini, Manuela Pedraza, Nuñez y finalmente muere en Crisólogo Larralde, donde choca con el club Manuel Belgrano.
A lo largo de la calle, se pueden encontrar algunas casas residenciales, pero no hay comercios importantes excepto por una farmacia que se encuentra en la esquina de la avenida Congreso.
Arturo Capdevila: Una vida dedicada a la cultura y la educación
La calle Arturo Capdevila en el barrio de Villa Urquiza, en la Comuna 12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lleva el nombre de un destacado educador y escritor argentino del siglo XX. A continuación, exploraremos la vida y obra de Arturo Capdevila y su legado en la cultura y la educación de nuestro país.
Infancia y juventud de Arturo Capdevila
Arturo Capdevila nació el 17 de noviembre de 1899 en la ciudad de Buenos Aires, en el seno de una familia de clase media. Desde joven, mostró su interés por la literatura y la escritura, lo que lo llevó a estudiar letras en la Universidad de Buenos Aires. Durante sus estudios, Capdevila también se involucró activamente en el movimiento estudiantil y participó en diversas actividades políticas y culturales.
Trayectoria como educador y escritor
Luego de graduarse de la universidad, Arturo Capdevila se dedicó a la docencia y comenzó a trabajar como profesor de literatura en diversas escuelas y colegios de Buenos Aires. También comenzó a publicar sus primeros escritos en revistas literarias y periódicos, lo que lo llevó a convertirse en uno de los escritores más destacados de la generación del 27.
Entre sus obras más importantes se encuentran «Los terrores terrestres», «El cazador de sí mismo» y «El hombre de la rosa». Además, Capdevila también fue un activo promotor de la cultura y la educación en Argentina, participando en la creación de numerosas instituciones culturales y educativas, y en la organización de eventos literarios y artísticos.
Legado y reconocimientos
Arturo Capdevila falleció en Buenos Aires el 25 de octubre de 1970, pero su legado en la cultura y la educación de nuestro país sigue vigente. Su compromiso con la educación, la cultura y la literatura lo convirtieron en una figura clave en la historia cultural de Argentina, y su obra continúa siendo estudiada y valorada en todo el país.
Por su contribución a la cultura y la educación, Arturo Capdevila recibió numerosos reconocimientos, entre ellos la Orden del Mérito Cultural de la República Argentina, y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió homenajearlo dando su nombre a la calle en el barrio de Villa Urquiza de nuestra Comuna 12.
Algo de su obra:
Poesía: la belleza del lenguaje
Arturo Capdevila comenzó su carrera literaria en el campo de la poesía. En sus primeras obras, como «Jardines solos» y «Melpómene», podemos encontrar la influencia de los poetas simbolistas franceses y la estética modernista que estaba en boga en la época. Sin embargo, Capdevila logra imprimir su propio sello personal en sus obras, que se caracterizan por una gran sensibilidad y una fuerte conexión con la naturaleza.
Uno de sus poemas más famosos es «El poema de Nenúfar», una oda a la flor que se convierte en una reflexión sobre la vida y la muerte. En «El libro de la noche», Capdevila ahonda en temas como la melancolía, el amor y la soledad. También se destaca su obra «Córdoba azul», donde retrata con gran maestría la belleza de su provincia natal.
Drama: el teatro como crítica social
Además de su trabajo como poeta, Capdevila también se destacó como dramaturgo. En sus obras, utilizó el teatro como herramienta para criticar la sociedad de su época y los problemas que la aquejaban. En «La Sulamita», por ejemplo, reinterpreta un episodio bíblico para cuestionar el rol de la mujer en la sociedad patriarcal. En «La casa de los fantasmas», aborda la hipocresía y la superficialidad de la burguesía porteña.
Otra obra destacada es «El divino Marqués», una biografía dramatizada del Marqués de Sade en la que se reflexiona sobre la libertad individual y la moralidad. «Zincalí», por su parte, es un poema escénico gitano que sirvió de base para la ópera homónima del compositor argentino Felipe Boero.
Prosa: la pluma versátil de Capdevila
La obra en prosa de Capdevila es tan variada como interesante. En su novela «Arbaces, maestro de amor», retrata la vida de un filósofo griego que busca encontrar la verdad a través del amor. En «Córdoba del recuerdo» y «La ciudad de los sueños», se adentra en el género del cuento y nos muestra su habilidad para crear mundos imaginarios.
Capdevila también se destacó como ensayista, abordando temas como la lengua castellana, la historia argentina y la nutrición. En «Del libre albedrío», reflexiona sobre la libertad y la responsabilidad individual, mientras que en «Revisión microbiana» y otros trabajos, investiga sobre enfermedades y su relación con la nutrición.
El club Pinocho de Villa Urquiza se consagró campeón de la Copa Argentina de futsal masculino el pasado domingo 25, tras vencer por 7-0 a Banco Nación de Rosario en la final disputada en el Polideportivo Roberto Pando. La contundente victoria le permitió al histórico club de la Comuna 12 conquistar uno de los trofeos nacionales que todavía no tenía en sus vitrinas y desatar la alegría de sus hinchas y de los vecinos que siguen de cerca su trayectoria deportiva.
La consagración representa un nuevo capítulo para el Club Social y Deportivo Pinocho, una institución emblemática de Villa Urquiza que construyó buena parte de su identidad alrededor del futsal. Con este campeonato, el club no solo amplió su destacado palmarés, sino que también completó su colección de títulos nacionales, un logro que reafirma su lugar entre los grandes protagonistas de esta disciplina en la Argentina.
Una goleada para quedarse con la Copa Argentina
El conjunto de Villa Urquiza se impuso con autoridad en la final frente al equipo rosarino de Banco Nación. El resultado de 7-0 reflejó una actuación contundente en el partido decisivo y le permitió levantar el trofeo en una jornada que quedará marcada en la historia deportiva de la institución.
Desde el club celebraron la conquista y destacaron el valor especial de este título, que era el único trofeo nacional que faltaba en su extensa lista de logros. La victoria volvió a poner a Pinocho en el centro de la escena del futsal argentino y generó orgullo entre quienes acompañan al equipo desde el barrio.
Una trayectoria que distingue a Villa Urquiza
La nueva copa se suma a una historia deportiva que convirtió a Pinocho en una referencia del futsal nacional. El club obtuvo 14 campeonatos de Primera División de AFA, incluidos los torneos Apertura y Clausura de 2005, 2007, 2008, 2009 y 2010.
A esos logros se agregan tres títulos consecutivos del Torneo Nacional de Futsal, conseguidos en 2008, 2009 y 2010, además de las Copas José María Lopolito de 2007, 2008 y 2009 y las Copas Álvaro Castro de 2010 y 2012.
El orgullo de una institución barrial
Con sede en la calle Manuela Pedraza, Pinocho forma parte de la identidad deportiva de Villa Urquiza. Sus conquistas trascienden los resultados y se convierten en motivos de celebración para una comunidad que reconoce en el club una institución histórica.
La Copa Argentina ya tiene dueño: Pinocho volvió a festejar y sumó una nueva página a su historia, con un título que fortalece su legado deportivo en la Comuna 12.
Un espacio comercial conocido por varias generaciones de vecinos de Villa Urquiza podría iniciar una nueva etapa. El predio ubicado sobre la avenida Franklin D. Roosevelt 5701, en la esquina con Ceretti y con salida hacia Cullen, recibió el visto bueno de la Ciudad para avanzar con una propuesta que busca ampliar los usos del establecimiento y sumar una variedad de negocios.
La iniciativa contempla una superficie de 17.184,18 metros cuadrados y apunta a combinar la actividad del supermercado con galerías comerciales, locales gastronómicos y distintos servicios. De concretarse, el lugar podría ofrecer nuevas alternativas de compras sin que los vecinos tengan que trasladarse a otros puntos de la Ciudad.
Qué negocios podrían instalarse en el predio
La propuesta incluye una oferta comercial variada. Entre los rubros contemplados aparecen farmacias, ópticas, librerías, papelerías, bazares, relojerías, joyerías y locales de indumentaria deportiva y urbana. También se prevén comercios vinculados con bicicletas, otros rodados, plantas y semillas.
En el sector gastronómico, el proyecto contempla rotiserías, locales de comida para llevar, panaderías, comercios de pastas frescas y espacios destinados a la elaboración de masas. Además, está prevista la continuidad de un lavadero de vehículos dentro del establecimiento.
El supermercado conservará el papel central del predio, mientras que las nuevas actividades funcionarán como complemento. Cada negocio que opere de manera independiente deberá tramitar su correspondiente autorización económica, por lo que la aprobación urbanística no significa que todos los locales puedan abrir de inmediato.
Una aprobación que todavía no habilita las obras
La Dirección General de Interpretación Urbanística otorgó la prefactibilidad para avanzar con el proyecto. Como los centros de compras no están habilitados de manera general en esa zona residencial de la Comuna 12, la propuesta fue encuadrada bajo la figura de «uso no conforme», prevista para determinadas situaciones urbanísticas.
La superficie comercial proyectada también es menor que la declarada anteriormente para el establecimiento, que alcanzaba los 21.578,38 metros cuadrados.
En materia de movilidad, la evaluación técnica estableció que deberán conservarse, como mínimo, las plazas de estacionamiento para automóviles existentes y los sectores destinados a la carga y descarga de mercadería. Además, el 10% de la superficie total del estacionamiento tendrá que reservarse para bicicletas y otros medios de movilidad sustentable.
Los instrumentos, las voces y el trabajo compartido entre estudiantes y docentes saldrán de las aulas para encontrarse con el público en un escenario diferente. La Escuela de Música Luis Alberto Spinetta, ubicada en Triunvirato 5101, Villa Urquiza, anunció que este lunes 26 de octubre no desarrollará sus actividades habituales en la sede, ya que toda la propuesta de esa jornada se trasladará al Museo Saavedra.
La institución invita a las familias a acercarse para disfrutar de una tarde musical al aire libre, en la que se presentarán el coro y la orquesta de la escuela. La iniciativa reunirá a alumnos de distintas cátedras junto con sus profesores, en una experiencia que permitirá compartir con la comunidad el trabajo realizado durante las clases.
Un concierto para disfrutar en familia en el Museo Saavedra
La convocatoria propone una tarde distendida, en contacto con la cultura y el patrimonio del barrio. La invitación de la escuela es acercarse con una lona y el mate para escuchar las interpretaciones en un entorno diferente al habitual, donde la música será la protagonista.
El encuentro también permitirá que los vecinos conozcan de cerca el trabajo de una institución pública dedicada a la formación musical, que ofrece a chicos y chicas la posibilidad de aprender a cantar y tocar distintos instrumentos.
La Escuela de Música Luis Alberto Spinetta cuenta con una propuesta de enseñanza que incluye instrumentos de cuerda, viento, percusión y teclado, además de espacios de iniciación musical para los más pequeños. La participación en agrupaciones como el coro y la orquesta forma parte de una experiencia colectiva en la que el aprendizaje se construye junto a otros.
Qué pasa si llueve
La organización aclaró que el concierto se suspenderá en caso de lluvia. Si las condiciones meteorológicas impiden realizar la presentación al aire libre, las actividades escolares continuarán normalmente en la sede de Triunvirato 5101, en Villa Urquiza.
De esta manera, la escuela prepara una jornada especial para compartir el resultado del trabajo de sus estudiantes y docentes con las familias y el público de la zona.
Para los vecinos de la Comuna 12, será una oportunidad de disfrutar de una propuesta cultural vinculada con la educación pública y el talento local, en un espacio hermoso del barrio de Saavedra.