El próximo jueves 4 de julio a las 18hs, el Museo Histórico de la Ciudad de Buenos Aires «Cornelio de Saavedra» abrirá sus puertas para inaugurar la muestra temporal “Mariquita Sánchez de Thompson: en primera persona”. Esta exposición, que tendrá lugar en la sala “Moores”, promete ofrecer una visión íntima y detallada de una de las figuras femeninas más influyentes de la historia argentina.
Museo Cornelio Saavedra: Un Espacio para Conocer la Historia
El Museo Cornelio Saavedra, ubicado en Av. Crisólogo Larralde 6309, CABA, es conocido por sus exposiciones que iluminan personajes trascendentales de la historia argentina. Este tipo de muestras brinda una oportunidad hermosa para que los vecinos de la Comuna 12 y de toda la Ciudad de Buenos Aires se conecten con su pasado y comprendan mejor las raíces de su sociedad. Con una amplia gama de objetos históricos y documentos, el museo se dedica a preservar y compartir la rica herencia cultural de Argentina.
Información del Museo
Dirección: Av. Crisólogo Larralde 6309, CABA
Teléfono: 5030-9181
Horarios: Lunes, miércoles, jueves y viernes de 11 a 19h; sábados, domingos y feriados de 11 a 20h; martes cerrado.
Visitas Guiadas:
Público general: Lunes, miércoles y jueves a las 16:30h; sábados, domingos y feriados a las 12 y 16h.
Grupos escolares: Lunes, miércoles, jueves y viernes a las 9:30, 11 y 14h.
Sobre la exposición
La muestra “Mariquita Sánchez de Thompson: en primera persona” ofrece un recorrido detallado a través de objetos e imágenes que relatan la vida y obra de Mariquita Sánchez de Thompson. Esta figura emblemática no solo es recordada por su papel en la historia argentina, sino también por su carácter y sus contribuciones a la sociedad de su tiempo.
El día de la inauguración contará con la participación de la “Sociedad Victoriana Augusta”, cuyos integrantes estarán vestidos con la moda de la época de Mariquita. Además, habrá una presentación musical a cargo del “Dúo Rimay”, con Liliana Segal en clarinete y Laura Moldavsky en guitarra.
¿Quién fué Mariquita Sánchez de Thompson?
Mariquita Sánchez de Thompson fue una figura central en la historia argentina del siglo XIX. Conocida por su influencia en la sociedad porteña, su vida estuvo marcada por eventos clave como las invasiones inglesas, la Revolución de Mayo, la creación del himno nacional, y la época de Rosas.
Las cartas de Mariquita, llenas de observaciones políticas y sociales, revelan su visión aguda y su personalidad intrépida. A través de estas cartas, la exposición permite a los visitantes adentrarse en sus pensamientos más íntimos y comprender su relevancia en el contexto histórico y actual.
Estructura de la exposición
La muestra se organiza en seis ejes temáticos que guiarán a los visitantes a través de una línea de tiempo cronológica, conectando los sucesos históricos más importantes con la vida de Mariquita. Los objetos expuestos provienen del patrimonio del Museo Saavedra y de otros museos nacionales y de la ciudad, ofreciendo una experiencia rica y educativa.
La inauguración de la muestra será solo el comienzo. Durante los meses siguientes, el museo ofrecerá una serie de actividades complementarias que incluyen:
Charlas: Análisis del contexto social, político y cultural de la vida de Mariquita Sánchez de Thompson.
Visitas Guiadas: Para público en general y escuelas.
Presentaciones: Proyecciones de películas, presentaciones de libros y encuentros de lectura.
Estas actividades buscarán profundizar en las diversas facetas de la vida de Mariquita, abarcando desde perspectivas académicas hasta interpretaciones artísticas en cine, teatro y literatura.
La muestra “Mariquita Sánchez de Thompson: en primera persona” estará abierta al público hasta el 30 de noviembre, en los días y horarios habituales del museo. Esta es una excelente oportunidad para quedescubran más sobre esta figura fundamental y reflexionen sobre su impacto en la historia y en nuestra identidad como sociedad.
En Saavedra hay una panadería que lleva el nombre del barrio mucho más lejos de sus calles. Se trata de Artiaga, el tradicional comercio de Zapiola 4782, que acaba de ser distinguido internacionalmente por su trayectoria y por la elaboración artesanal de sus productos.
La revista británica LUXlife le otorgó el premio “Heritage Craft Bakery of the Year 2026 – Argentina”, un reconocimiento que pone en valor la historia, la elaboración tradicional y el trabajo sostenido de la familia detrás del negocio.
La historia de Artiaga está ligada al barrio desde hace décadas. El horno que todavía forma parte de la producción fue fabricado en 1931, mientras que en los años 80 Antonio Rodríguez y su esposa Alba, inmigrantes que apostaron por el comercio de cercanía, adquirieron el local. Hoy la tercera generación continúa al frente.
De Saavedra a los grandes escenarios de la panadería mundial
El reconocimiento británico se suma a una trayectoria que ya tuvo capítulos importantes fuera del país. En 2025, el equipo argentino consiguió el subcampeonato en el Mundial de Panettone de Italia, realizado entre Verona y Milán.
Además, el grupo obtuvo nueve premios internacionales en esa edición y acumuló 15 reconocimientos internacionales relacionados con este producto.
Entre las especialidades de Artiaga aparecen los panettones preparados con masa madre y fermentaciones largas, además de productos que forman parte de la identidad propia de la casa. Uno de los más curiosos es “la paracaidista”, una factura que nació, justamente, a partir de un error al cortar la masa de las medialunas.
También recibió reconocimientos nacionales como Mejor Panadería Clásica Argentina en los Premios Clarín durante 2022, 2023 y 2024, y el premio al Mejor Panettone de Argentina 2021.
Para los vecinos de Saavedra, el dato tiene un sabor especial: detrás de una panadería que conserva recetas, técnicas y un horno de otra época, hay un negocio nacido y sostenido en el barrio que logró llevar la tradición argentina de la panadería hasta el podio internacional.
Una buena noticia para los adultos mayores de Saavedra quedó confirmada: la Legislatura porteña aprobó de manera definitiva la continuidad del Centro Recreativo Saavedra durante otros 20 años en el predio donde funciona, en la zona de Valdenegro y Miller.
La norma fue aprobada por 57 votos, todos a favor, y permite que esta histórica institución continúe utilizando de manera gratuita el espacio de la Plazoleta 1° de Marzo. Allí, sus propios socios sostienen desde hace años un lugar pensado especialmente para compartir, hacer actividades y mantener una vida social activa.
Un lugar para encontrarse y disfrutar
El Centro Recreativo Saavedra no es solamente un espacio para practicar deportes o participar de talleres. Para muchos vecinos mayores, representa también la posibilidad de salir de casa, encontrarse con amigos, conversar, tomar un café y compartir algunas horas del día.
Entre sus propuestas aparecen actividades recreativas como tejo, bochas y juegos de salón, además de diferentes talleres culturales. Todo se desarrolla con una mirada puesta en los adultos mayores y en la importancia de mantener los vínculos sociales y comunitarios.
En un barrio donde las instituciones cumplen un papel fundamental, contar con un espacio de estas características durante las próximas dos décadas significa mucho más que conservar un inmueble: permite mantener abierta una puerta para la participación y el encuentro entre generaciones.
Una continuidad que llevó varios pasos
La autorización anterior para utilizar el predio había sido otorgada en 2006 por un período de 20 años. Al acercarse su vencimiento, se impulsó una nueva norma para garantizar la permanencia de la institución.
El proyecto, presentado por el legislador Sergio Siciliano, tuvo una primera aprobación en noviembre de 2025 y posteriormente pasó por una audiencia pública realizada en junio de 2026, antes de llegar a la sanción definitiva.
El permiso establece que el inmueble deberá continuar destinado exclusivamente a las actividades sociales, culturales, recreativas y deportivas del Centro Recreativo. También fija obligaciones de conservación, higiene, seguros y mantenimiento.
Así, el Centro Recreativo Saavedra podrá seguir siendo durante otros 20 años ese lugar tan necesario para los vecinos mayores: un espacio donde todavía tienen valor el encuentro cara a cara, una partida de bochas, una charla entre amigos y ese cafecito compartido que muchas veces también forma parte de la vida del barrio.
En elbarrio de Saavedra, la educación pública vuelve a mostrar que también puede ser una herramienta para transformar la vida cotidiana. La Escuela de Educación Media N.° 5 D.E. 15 “Monseñor Enrique Angelelli”, ubicada en Tronador 4134, desarrolló un proyecto que pone la tecnología al servicio de un problema que muchas veces pasa desapercibido: la contaminación sonora.
La iniciativa, llamada “Sound Blue Project”, fue realizada por estudiantes de 3°, 4° y 5° año y propone encontrar soluciones frente a los niveles excesivos de ruido que pueden afectar especialmente a niños y adolescentes dentro de los espacios educativos.
Tecnología pensada desde el barrio
El proyecto combinó ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemática —el enfoque conocido como STEAM— con metodologías de Aprendizaje-Servicio y Design Thinking.
Los alumnos comenzaron midiendo los niveles de ruido en el Jardín de Infantes Integral N.° 2 “Merceditas”. A partir de los datos obtenidos desarrollaron un “semáforo de ruido”, un prototipo realizado con una placa Micro:bit que permite advertir mediante señales cuándo el sonido supera parámetros considerados saludables.
Pero la propuesta fue más allá de la tecnología
Durante la investigación, los estudiantes consultaron a una especialista y descubrieron que las personas neurodivergentes pueden experimentar de manera especialmente intensa los estímulos sonoros. Esa información llevó al grupo a pensar nuevas herramientas de acompañamiento.
Así surgieron también un cuento infantil y un modelo de auriculares destinados a disminuir el impacto del ruido, además de una campaña de concientización a través de Instagram.
Una escuela muy ligada a la comunidad
El trabajo realizado por la Angelelli también refleja el fuerte vínculo que la institución mantiene con el Barrio Mitre y sus vecinos. La escuela funciona como un espacio de pertenencia para muchos jóvenes de Saavedra y sus alrededores, y este tipo de proyectos busca que lo aprendido en las aulas tenga una aplicación concreta en la comunidad.
“Sound Blue Project” muestra, en definitiva, que una problemática cotidiana puede convertirse en una oportunidad para investigar, crear y aprender. En este caso, los estudiantes no solamente estudiaron el ruido: midieron, analizaron, diseñaron soluciones y pensaron cómo mejorar los espacios que comparten con otros chicos.