Este próximo jueves 26 de septiembre a las 19 hs, la Vecinal de Saavedra, ubicada en la Avenida Ricardo Balbín 4221, será el escenario de un buen evento para los vecinos de la Comuna 12 y todos aquellos interesados en profundizar su comprensión sobre la situación de las personas sin techo en Buenos Aires.
El Consejo Consultivo de la Comuna 12 organiza e invita a la proyección del documental «Sueños», dirigido por el realizador Marcos Martínez, una obra que expone la dura realidad de quienes viven en las calles de la ciudad.
El evento contará con la presencia de Marcos Martínez, director del documental, Susana Reyes, directora de la escuela Isauro Arancibia, y Ana Farías, referente del comedor Lugones.
Estos invitados aportarán su experiencia y visión para enriquecer el debate y la reflexión tras la proyección del film. Además, se invita a los asistentes a colaborar llevando un alimento no perecedero, que será destinado a ayudar a personas en situación de vulnerabilidad.
El documental «Sueños»: Una mirada sobre la invisibilidad social
El documental «Sueños» de Marcos Martínez propone una cruda y conmovedora visión sobre las personas que viven en situación de calle en Buenos Aires. A través de un retrato coral, Martínez explora los sueños de aquellos que han sido desplazados de la sociedad, mostrando cómo estos anhelos y esperanzas conviven con una realidad marcada por la exclusión, la invisibilidad y la indiferencia.
El film pone en relieve la lucha diaria de quienes han sido estigmatizados y empujados a la marginalidad. Aunque muchas veces ignorados o vistos como parte del paisaje urbano, estas personas tienen una vida interior rica y compleja, que se refleja en los relatos de sus sueños.
Martínez construye un retrato íntimo y profundo de sus vivencias, invitando al espectador a ponerse en el lugar de los que menos tienen y a reflexionar sobre el impacto de una sociedad que ha exacerbado la exclusión en los últimos años.
El contexto actual: más personas en situación de calle
En los últimos tiempos, la cantidad de personas que viven en las calles de Buenos Aires ha aumentado de manera alarmante. El deterioro económico y social, ha dejado a miles de personas sin un hogar y en condiciones de extrema vulnerabilidad.
Este crecimiento de la pobreza y la falta de oportunidades ha llevado a que más ciudadanos caigan en un estado de invisibilidad para gran parte de la sociedad, que muchas veces prefiere ignorar esta problemática o mirarla de lejos, sin involucrarse.
«Sueños» no solo da visibilidad a estas personas, sino que también ofrece una plataforma para comprender la deshumanización y desprotección a la que son sometidos. Con una narrativa que entrelaza sus sueños y experiencias, el documental invita a reflexionar sobre el lugar que ocupa cada individuo en una ciudad que a menudo parece expulsar a los más vulnerables.
Para quienes no puedan asistir al evento, el documental también está disponible en la plataforma CINE.AR PLAY, lo que permite acceder a esta obra en forma gratuita y desde cualquier lugar, ampliando el impacto de este testimonio crucial sobre la vida de las personas sin techo.
No dejes pasar la oportunidad de sumarte a este encuentro, donde el arte, la reflexión y la solidaridad se unirán para visibilizar una de las problemáticas más urgentes de nuestra sociedad.
En Saavedra hay una panadería que lleva el nombre del barrio mucho más lejos de sus calles. Se trata de Artiaga, el tradicional comercio de Zapiola 4782, que acaba de ser distinguido internacionalmente por su trayectoria y por la elaboración artesanal de sus productos.
La revista británica LUXlife le otorgó el premio “Heritage Craft Bakery of the Year 2026 – Argentina”, un reconocimiento que pone en valor la historia, la elaboración tradicional y el trabajo sostenido de la familia detrás del negocio.
La historia de Artiaga está ligada al barrio desde hace décadas. El horno que todavía forma parte de la producción fue fabricado en 1931, mientras que en los años 80 Antonio Rodríguez y su esposa Alba, inmigrantes que apostaron por el comercio de cercanía, adquirieron el local. Hoy la tercera generación continúa al frente.
De Saavedra a los grandes escenarios de la panadería mundial
El reconocimiento británico se suma a una trayectoria que ya tuvo capítulos importantes fuera del país. En 2025, el equipo argentino consiguió el subcampeonato en el Mundial de Panettone de Italia, realizado entre Verona y Milán.
Además, el grupo obtuvo nueve premios internacionales en esa edición y acumuló 15 reconocimientos internacionales relacionados con este producto.
Entre las especialidades de Artiaga aparecen los panettones preparados con masa madre y fermentaciones largas, además de productos que forman parte de la identidad propia de la casa. Uno de los más curiosos es “la paracaidista”, una factura que nació, justamente, a partir de un error al cortar la masa de las medialunas.
También recibió reconocimientos nacionales como Mejor Panadería Clásica Argentina en los Premios Clarín durante 2022, 2023 y 2024, y el premio al Mejor Panettone de Argentina 2021.
Para los vecinos de Saavedra, el dato tiene un sabor especial: detrás de una panadería que conserva recetas, técnicas y un horno de otra época, hay un negocio nacido y sostenido en el barrio que logró llevar la tradición argentina de la panadería hasta el podio internacional.
Una buena noticia para los adultos mayores de Saavedra quedó confirmada: la Legislatura porteña aprobó de manera definitiva la continuidad del Centro Recreativo Saavedra durante otros 20 años en el predio donde funciona, en la zona de Valdenegro y Miller.
La norma fue aprobada por 57 votos, todos a favor, y permite que esta histórica institución continúe utilizando de manera gratuita el espacio de la Plazoleta 1° de Marzo. Allí, sus propios socios sostienen desde hace años un lugar pensado especialmente para compartir, hacer actividades y mantener una vida social activa.
Un lugar para encontrarse y disfrutar
El Centro Recreativo Saavedra no es solamente un espacio para practicar deportes o participar de talleres. Para muchos vecinos mayores, representa también la posibilidad de salir de casa, encontrarse con amigos, conversar, tomar un café y compartir algunas horas del día.
Entre sus propuestas aparecen actividades recreativas como tejo, bochas y juegos de salón, además de diferentes talleres culturales. Todo se desarrolla con una mirada puesta en los adultos mayores y en la importancia de mantener los vínculos sociales y comunitarios.
En un barrio donde las instituciones cumplen un papel fundamental, contar con un espacio de estas características durante las próximas dos décadas significa mucho más que conservar un inmueble: permite mantener abierta una puerta para la participación y el encuentro entre generaciones.
Una continuidad que llevó varios pasos
La autorización anterior para utilizar el predio había sido otorgada en 2006 por un período de 20 años. Al acercarse su vencimiento, se impulsó una nueva norma para garantizar la permanencia de la institución.
El proyecto, presentado por el legislador Sergio Siciliano, tuvo una primera aprobación en noviembre de 2025 y posteriormente pasó por una audiencia pública realizada en junio de 2026, antes de llegar a la sanción definitiva.
El permiso establece que el inmueble deberá continuar destinado exclusivamente a las actividades sociales, culturales, recreativas y deportivas del Centro Recreativo. También fija obligaciones de conservación, higiene, seguros y mantenimiento.
Así, el Centro Recreativo Saavedra podrá seguir siendo durante otros 20 años ese lugar tan necesario para los vecinos mayores: un espacio donde todavía tienen valor el encuentro cara a cara, una partida de bochas, una charla entre amigos y ese cafecito compartido que muchas veces también forma parte de la vida del barrio.
En elbarrio de Saavedra, la educación pública vuelve a mostrar que también puede ser una herramienta para transformar la vida cotidiana. La Escuela de Educación Media N.° 5 D.E. 15 “Monseñor Enrique Angelelli”, ubicada en Tronador 4134, desarrolló un proyecto que pone la tecnología al servicio de un problema que muchas veces pasa desapercibido: la contaminación sonora.
La iniciativa, llamada “Sound Blue Project”, fue realizada por estudiantes de 3°, 4° y 5° año y propone encontrar soluciones frente a los niveles excesivos de ruido que pueden afectar especialmente a niños y adolescentes dentro de los espacios educativos.
Tecnología pensada desde el barrio
El proyecto combinó ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemática —el enfoque conocido como STEAM— con metodologías de Aprendizaje-Servicio y Design Thinking.
Los alumnos comenzaron midiendo los niveles de ruido en el Jardín de Infantes Integral N.° 2 “Merceditas”. A partir de los datos obtenidos desarrollaron un “semáforo de ruido”, un prototipo realizado con una placa Micro:bit que permite advertir mediante señales cuándo el sonido supera parámetros considerados saludables.
Pero la propuesta fue más allá de la tecnología
Durante la investigación, los estudiantes consultaron a una especialista y descubrieron que las personas neurodivergentes pueden experimentar de manera especialmente intensa los estímulos sonoros. Esa información llevó al grupo a pensar nuevas herramientas de acompañamiento.
Así surgieron también un cuento infantil y un modelo de auriculares destinados a disminuir el impacto del ruido, además de una campaña de concientización a través de Instagram.
Una escuela muy ligada a la comunidad
El trabajo realizado por la Angelelli también refleja el fuerte vínculo que la institución mantiene con el Barrio Mitre y sus vecinos. La escuela funciona como un espacio de pertenencia para muchos jóvenes de Saavedra y sus alrededores, y este tipo de proyectos busca que lo aprendido en las aulas tenga una aplicación concreta en la comunidad.
“Sound Blue Project” muestra, en definitiva, que una problemática cotidiana puede convertirse en una oportunidad para investigar, crear y aprender. En este caso, los estudiantes no solamente estudiaron el ruido: midieron, analizaron, diseñaron soluciones y pensaron cómo mejorar los espacios que comparten con otros chicos.