El Centro Ana Frank Argentina, ubicado en el barrio de Coghlan, en nuestra Comuna 12, es un espacio que preserva la memoria histórica y fomenta la reflexión sobre los valores de la convivencia, el respeto y los derechos humanos.
Este lugar situado en la calle Superí 2647, ofrece a los visitantes una conexión única con la vida y el legado de Ana Frank, la niña judía que se convirtió en símbolo de la resistencia y el espíritu humano frente a la barbarie del nazismo.
Actividades especiales el 11 de enero
El sábado 11 de enero, el Centro Ana Frank tiene preparadas dos actividades especiales. A las 16:30 horas (horario de Argentina), los interesados podrán participar de un recorrido gratuito por el museo virtual, acompañado por jóvenes guías voluntarios.
Esta experiencia permite explorar de manera interactiva y desde cualquier parte del mundo la rica historia que guarda este espacio, brindando una oportunidad para que personas de toda Latinoamérica conozcan más sobre la vida de Ana Frank y el contexto histórico en el que vivió.
Por otro lado, a las 14:00 horas, los jóvenes de entre 15 y 25 años están invitados a una visita especial en la que se informará acerca del voluntariado de guías. Este programa está diseñado para que los jóvenes participen activamente en la difusión de la memoria y la educación en valores, desempeñando un rol clave dentro del museo. Ambas actividades son gratuitas, pero requieren inscripción previa a través del formulario en el sitio web oficial del Centro Ana Frank.
Un centro de memoria vivo en Coghlan
El Centro Ana Frank Argentina, inaugurado en 2009, es un espacio de memoria en pleno barrio de Coghlan, que ha sabido integrar la historia de Ana Frank con el compromiso social y educativo en nuestro país. Los recorridos guiados por el museo incluyen cuatro salas, dos de las cuales fueron recientemente renovadas con motivo del 15° aniversario del museo.
Uno de los momentos más conmovedores del recorrido es la referencia al castaño original al que Ana Frank solía escribirle en su diario. Este árbol, al igual que las palabras de Ana, representa un símbolo de esperanza y resiliencia en medio de la oscuridad. En el Centro Ana Frank, los visitantes pueden ver una recreación del castaño y reflexionar sobre el legado de esta joven que, a pesar de la persecución y el horror, mantuvo su fe en la humanidad.
El Centro Ana Frank Argentina está abierto al público los jueves, viernes, sábados y domingos, de 14 a 19 horas. Además, ofrece una promoción especial de 2×1 en el valor de la entrada general los jueves y viernes, siempre que se abone en efectivo. Los precios de las entradas son de $5000 para el público general y de $4000 para docentes, estudiantes y jubilados. Los menores de 10 años pueden ingresar de manera gratuita, lo que lo convierte en una excelente oportunidad para que familias enteras se acerquen a conocer este espacio de memoria.
La indignación y la impotencia de los vecinos de la Comuna 12 volvieron a quedar en evidencia tras conocerse un caso de presunto maltrato animal en Coghlan. Un paseador de perros que trabajaba también en Villa Urquiza fue denunciado luego de que un vecino registrara en video la violencia con la que trataba a dos de los animales que tenía bajo su cuidado. Las imágenes se difundieron en las redes sociales y generaron un fuerte repudio.
El episodio ocurrió a plena luz del día, en el canil de la plaza Marcos Sastre, ubicada en las inmediaciones de avenida Monroe y Valdenegro. Allí, una persona que se encontraba en la zona grabó una secuencia que dejó al descubierto una situación alarmante: los perros, indefensos frente al hombre que debía protegerlos, permanecían sentados mientras eran sometidos a un trato violento.
El video comenzó a circular después de que el grupo de paseadores Caminemos Juntos, que trabaja en distintos barrios porteños, compartiera la denuncia públicamente. La intención fue que las imágenes llegaran a los dueños de los animales para advertirles sobre lo sucedido y evitar que otros perros quedaran expuestos a situaciones similares.
De la denuncia vecinal a la intervención judicial
El caso no quedó solamente en el repudio de las redes. La denuncia llegó a la Justicia porteña y la investigación quedó a cargo del fiscal Blas Matías Michienzi, de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA). Según la información difundida sobre la causa, el paseador fue imputado por una presunta infracción al artículo 143 del Código Contravencional de la Ciudad, vinculado con el menoscabo de la integridad de animales domésticos.
Además, fue citado para recibir la notificación correspondiente y se dispusieron medidas para avanzar en el esclarecimiento de los hechos. La investigación deberá determinar las responsabilidades a partir de las imágenes y los testimonios reunidos.
Para los vecinos de Coghlan, Villa Urquiza y el resto de la Comuna 12, el episodio deja una pregunta inevitable: ¿cómo confiar el cuidado de un integrante de la familia a alguien que podría tratarlo de esa manera? Quienes contratan a un paseador esperan que sus animales reciban atención, respeto y protección, no que queden expuestos a golpes o conductas violentas.
Maltrato animal: que la denuncia no quede en la nada
La Ciudad cuenta con herramientas para sancionar estas conductas, entre ellas la normativa contravencional y los mecanismos de protección animal. A nivel nacional, la Ley 14.346 establece sanciones para los actos de maltrato y crueldad contra los animales.
Sin embargo, para muchos proteccionistas y vecinos, las normas deben traducirse en respuestas efectivas. No alcanza con repudiar las imágenes cuando se viralizan: hacen falta investigaciones serias, sanciones cuando corresponda y controles que impidan que quienes maltratan animales sigan trabajando con ellos.
Los perros no pueden contar lo que les pasa ni defenderse por sus propios medios. Por eso, la mirada atenta de los vecinos y la difusión responsable de las denuncias pueden resultar fundamentales para frenar estas situaciones.
Ojalá la Justicia llegue hasta las últimas consecuencias, determine las responsabilidades y aplique las sanciones que correspondan. También es necesario que se avance en una protección cada vez más firme para los animales. Porque el maltrato no puede naturalizarse ni quedar impune, y ningún perro debería tener que sufrir violencia de quien tiene la responsabilidad de cuidarlo.
Hay proyectos que se construyen, literalmente, a fuerza de trabajo, paciencia y compromiso vecinal. Ese es el caso del Biocorredor Iberá, una iniciativa que desde hace 11 años viene transformando distintos sectores del barrio de Coghlan y generando pequeños refugios para la biodiversidad rioplatense.
La propuesta, impulsada por Barrios Arborescentes, fue creciendo a lo largo de la bicisenda y las veredas mediante la recuperación y reforestación de planteras. Así, espacios que muchas veces pasan desapercibidos se convirtieron en verdaderos pequeños corredores verdes capaces de aportar plantas, flores y refugio para distintas especies.
Once años de trabajo hecho entre vecinos
Detrás de cada uno de estos espacios existe una tarea que muchas veces no se ve: limpiar, plantar, cuidar, regar y mantener. Son acciones sencillas, pero sostenidas durante años, que demuestran cuánto puede cambiar un barrio cuando sus habitantes se organizan para cuidar el espacio público.
El Biocorredor Iberá es también una invitación a mirar las calles de otra manera. Una vereda, una plantera o un árbol pueden convertirse en parte de un entramado mucho más grande destinado a favorecer la biodiversidad y mejorar el entorno cotidiano.
Se viene el aniversario de Barrios Arborescentes
A comienzos de octubre, la organización prepara un nuevo encuentro para celebrar sus 11 años de actividad. La jornada tendrá plantaciones, charlas, música y espacios para compartir experiencias entre vecinos.
Mientras se prepara el festejo, Barrios Arborescentes lanzó además una convocatoria para quienes quieran colaborar con el mantenimiento del corredor. Los aportes permitirán comprar insumos y continuar con las tareas de cuidado de este proyecto autogestivo.
Alias para colaborar: Luz.arborescente
Una historia que también llegó al cine
La experiencia de organización ambiental de los vecinos de Coghlan también fue llevada a la pantalla mediante “Arborescentes”, el segundo cortometraje de la serie Metamorfosis urbanas.
La producción tuvo en 2025 un estreno internacional y recibió reconocimientos en distintos festivales. Además, se encuentra disponible online junto con “El pasaje de las mariposas”, el primer corto de la serie.
Once años después, el mensaje continúa siendo el mismo: cuando los vecinos se organizan, una pequeña plantera puede convertirse en parte de un gran puente verde para todo el barrio.
El Mes de las Infancias sigue recorriendo los barrios de la Comuna 12 y esta vez la cita será en un lugar muy querido por los vecinos: la Estación Coghlan. El próximo sábado 22 de agosto, el playón de la estación se convertirá en escenario de una jornada pensada especialmente para que los más chicos disfruten, jueguen y compartan en familia.
El Gran Festival de las Infancias se realizará de 11 a 14 horas, con una propuesta completamente barrial y cargada de actividades gratuitas. La idea es que las familias puedan acercarse, pasar un lindo rato y celebrar a los chicos y chicas sin necesidad de alejarse del barrio.
Durante la jornada habrá pelotero e inflables, merienda para los más pequeños, maquillaje artístico, feria de emprendedores, creación de personajes con globos y corte de pelo solidario, además de otras sorpresas que se irán sumando al festejo.
Una fiesta que también invita a ser solidarios
El encuentro tendrá además un costado solidario. Quienes puedan colaborar están invitados a acercar juguetes nuevos o usados en buen estado y alimentos para la merienda. Todo aporte será bienvenido para que la celebración pueda llegar a más chicos.
Los puntos de recepción son:
Grupo Scout, Estomba 2741 – sábado 22 de 11 a 14.
Centro Social y Cultural Juntos, Rómulo Naón 2500 – lunes a viernes de 10 a 17.
Construyendo Sueños, Washington 2785 – lunes a viernes de 10 a 17.
Urquiza se Organiza, Plaza Casal – Triunvirato y Roosevelt – lunes y viernes a las 17.
Una estación que vuelve a ser punto de encuentro
La Estación Coghlan tiene esa particularidad que valoran especialmente quienes viven en la zona: además de su historia y su identidad ferroviaria, se convirtió en un espacio donde suelen encontrarse propuestas culturales y comunitarias.
Esta vez serán los más chicos quienes tendrán el protagonismo. La invitación es a preparar el mate, acercarse en familia y disfrutar de una mañana distinta, con juegos, arte, música, emprendedores y mucha participación vecinal.