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El arca de Noé porteña: en el ex zoo, hay un banco genético para salvar animales de la extinción
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8 años agoon
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donadohoEn una sala que funcionó como quirófano, en cajas enormes que parecen heladeras y otras más chicas que recuerdan a un frigobar, en contenedores plásticos como los que Marie Kondo usa para ordenar papeles, y en tanques de metal, similares a una garrafa pero rellenos con nitrógeno líquido, hay más de 7.000 muestras de 94 especies de animales.
Son pelo, sangre, cuero, pis, músculos, ovocitos y espermatozoides de yaguaretés, osos, ciervos, rinocerontes, tapires, jirafas, aguará guazú y la enumeración sigue, larga. Miles de muestras que conforman un reino animal en su versión más minúscula: células, embriones y tejidos. Y, al mismo tiempo, representan mucho más que una colección en miniatura. Son un seguro de vida. Un arca de Noé para reintroducir especies en peligro de extinción, criar ejemplares nuevos, sanar los actuales y mantener en la Argentina y el mundo la diversidad.
«Por favor, garantizame el tema eléctrico», pide Adrián Sestelo a un operario, en uno de los caminos internos del Ecoparque, ahí donde sólo personal autorizado puede circular. “Me da pánico que el fin de semana haya algún problema”.
Adrián Sestelo es un científico que tiene su salud mental atada a un servicio eléctrico sin interrupciones. Por eso, dice pánico. No miedo, ni preocupación: “Pánico”. En el medio del camino, vestido con pantalón marrón, remera verde y zapatillas grises se asemeja más a un guía de safari, o a un pescador del Río Paraná, que a un biólogo experto en técnicas reproductivas. No es la apariencia, sino la obsesión de pedir “garantías eléctricas” lo que lo delata.
“Al banco de recursos genéticos lo alimenta una red eléctrica independiente. También hay un grupo electrógeno, que se activa ante un corte. Todo eso tiene que funcionar, sí o sí, no importa que estemos en obra”, explica minutos después, mientras avanza hacia el salón que fue quirófano, donde se acumulan las muestras. Sestelo es el líder del arca. El Noé científico. Y se mueve con esa autoridad, abriendo y cerrando con llave las puertas que conducen al reservorio de material genético. Está desde el inicio, desde 1995, cuando se creó el banco. Hoy, con 45 años, lo lidera, en medio del proceso de reconvertir al ex zoo porteño y obras para agrandar su laboratorio de biotecnología reproductiva.
La electricidad es fundamental. Gran parte de las muestras -material fisiológico y genético- están almacenadas a 80 grados bajo cero, en ultra-freezers que dependen de esa energía para enfriar. Aunque lo más importante se guarda en ocho tanques con nitrógeno líquido. Están uno junto al otro, ubicados casi en el centro del ex quirófano, justo donde había una mesa de operaciones que podía soportar el peso de un león o un orangután. Por las obras, esa mesa se mudó de lugar, el banco está por el momento en esa sede provisoria y ahí los animales sólo son un proyecto congelado.
“Los tanques tienen una temperatura de 196 grados bajo cero”, describe Sestelo, mientras retira el tapón de uno de los termos y el ambiente se llena de humo blanco. “Acá hay células, tejido, espermatozoides, ovocitos, embriones, tejido testicular, tejido ovárico. Material vivo”, dice y despliega un canasto lleno de varillas con cajitas numeradas. “La técnica para incorporar estas muestras se llama criopreservación”.
Hablar de vidas animales en tubos de laboratorio, a la espera de tecnologías para sacarlas de un limbo helado, suena a ciencia ficción o a fantasía de Walt Disney, quien en realidad fue cremado. También, recuerda a Jurassic Park, aunque Adrián Sestelo no quiere traer de vuelta dinosaurios. Su interés está en la conservación de fauna silvestre y lo traduce así: “Lo que está acá -señala a los termos, los freezers, las cajas Marie Kondo- es un recurso accesible para cualquier persona del planeta. Si se mantiene en buenas condiciones, está disponible de acá a la eternidad. En el ambiente natural, todo el tiempo estamos perdiendo diversidad: el banco es una reserva y un legado”.
El criterio central es trabajar con especies que estén en peligro de extinción, en especial las autóctonas -aguará guazú, mono carayá, ciervo de los pantanos, tapir, yaguareté, entre otras-. A su vez, al tratarse hasta hace muy pocos años de un banco dentro de un zoológico y, por lo tanto, con acceso a especies exóticas, hay también material genético de animales cuyo hábitat está por fuera del país.
“Los bancos genéticos se piensan y manejan en red. Mantener en nuestro banco una muestra de rinoceronte blanco es útil porque puede servir para otro instituto que esté trabajando en otra parte del mundo para reproducirlo. De la misma manera, unas muestras de lince ibérico que tomamos en España y almacenamos en el banco sirven para preservar al yaguareté en la Argentina”.
Durante los primeros años del laboratorio, todo fue mirar a la ganadería, el ámbito más desarrollado en los ‘90 en reproducción animal. “Una muestra de semen de carnero productivo tiene que tener ciertas características: muchísima concentración, un volumen grande, muchos espermatozoides y con mucha movilidad”, dice Sestelo y sigue: “Pero al pasar esas reglas a la fauna silvestre, empezamos a ver que por ejemplo un venado de las pampas no daba una muestra igual a la que teníamos categorizada como congelable y, 25 años atrás, si no tenías esas condiciones, la congelación no era efectiva y se descartaba”.
En el laboratorio, encorvado sobre microscopios, entendió que la valoración no podía ser la misma que con ganado o caballos, el otro sector con recorrido en tecnología reproductiva. Así, empezó a descartar menos y a preservar más, afinando en el medio la congelación y descongelación de las muestras. En pocos años, pasó por todas las técnicas: fertilización in vitro, reproducción asistida, maduración de embriones y hasta clonación.
“La clonación no fue para generar un individuo en pie, sino para probar que podemos hacerlo. Las células que están acá lo permitieron, incluso las que tenían más de 10 años de congelación».
Sestelo es un defensor de los zoológicos. Cree que encerrar animales per se no tiene fundamento y que el concepto moderno de estas instituciones es otro: “Son reservorios de poblaciones sanas -en todo sentido, también genéticamente hablando- para tratar de paliar la crisis que se vive en el medio ambiente”. Está seguro de que en las ciudades la problemática ambiental no se ve y que por eso no hay tanta consciencia. Dice que los informes a nivel global están mostrando una pérdida del 70% en la diversidad de especies. Repite que es el último aviso, que algo hay que hacer.
Quizás sienta que el diluvio está ocurriendo -no como lluvia, sino en desmonte, contaminación de las aguas y calentamiento global-, y por eso se dedica a juntar y preservar material genético, a la espera de que la tecnología y la ciencia puedan, algún día, resolver el daño que el mismo hombre genera.
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Realizaron una cirugía cerebral con tecnología similar a un GPS en el Pirovano
Publicado
4 días agoon
28 octubre 2026By
donadoho
El Hospital Pirovano, ubicado en Monroe 3555, en el barrio de Coghlan, incorporó tecnología de última generación para realizar una operación cerebral de alta complejidad. Se trata de un neuronavegador que guía a los profesionales durante la intervención y permite localizar tumores y estructuras delicadas con mayor precisión. El equipo fue adquirido por el Gobierno porteño por más de 550 mil dólares y también podrá utilizarse en otros hospitales públicos de la Ciudad.
La salud pública de la Comuna 12 sumó un avance tecnológico de relevancia. El pasado 24 de septiembre, profesionales del Hospital Pirovano realizaron una cirugía para extraer un tumor cerebral con la asistencia de un dispositivo que funciona de manera similar a un GPS, orientando al equipo médico dentro del cerebro del paciente.
La intervención se llevó adelante en una persona con cáncer de pulmón que presentaba una metástasis en el cerebelo. Durante la operación participaron Ricardo Menéndez, jefe de Neurocirugía del establecimiento, y el especialista en nuevas tecnologías Lucas Ritacco.
Cómo funciona el neuronavegador del Hospital Pirovano
El sistema utiliza imágenes obtenidas mediante resonancias magnéticas y tomografías para generar una reconstrucción tridimensional de la anatomía del paciente. A través de una cámara y una pantalla, los médicos pueden observar en tiempo real dónde se encuentran los instrumentos quirúrgicos y su relación con la lesión que deben tratar.
Antes de comenzar, los especialistas registran puntos de referencia en el cráneo y el rostro para calibrar el equipo. De esta manera, durante la cirugía cuentan con una guía que permite identificar la ubicación del tumor y distinguir su proximidad con estructuras sensibles, como arterias, venas y nervios.
Según explicaron los profesionales, esta tecnología contribuye a planificar mejor los procedimientos, aumentar la precisión y reducir potencialmente los tiempos de intervención y recuperación, aunque los resultados dependen de cada caso.
Además de la neurocirugía, el dispositivo puede utilizarse en otras especialidades, como otorrinolaringología y cirugía maxilofacial, entre otras intervenciones de cabeza y cuello.
Una inversión para los hospitales públicos porteños
La adquisición demandó una inversión superior a los 550 mil dólares y el equipo es trasladable, por lo que podrá asistir también a otros establecimientos sanitarios de la Ciudad, entre ellos los hospitales Álvarez, Argerich, Curie, Durand, Fernández, Ramos Mejía y Santojanni.
Para los vecinos la noticia pone en primer plano el papel del Hospital Pirovano como centro de referencia de la salud pública porteña.
En paralelo, continúan los trabajos de ampliación del establecimiento, que contemplan nuevos quirófanos y mejoras en la atención ambulatoria.
La incorporación de tecnología especializada representa una herramienta importante para los equipos médicos y abre nuevas posibilidades para atender casos complejos dentro del sistema público. El desafío será acompañar estos avances con infraestructura, personal y recursos que permitan sostener una atención de calidad para toda la comunidad.
Saavedra
Atropellaron a Fabián Gianola en Saavedra: preocupación por la seguridad vial en los barrios
Publicado
6 días agoon
25 octubre 2026By
donadoho
La esquina de Deheza y Melián, en el barrio de Saavedra, fue escenario de un accidente que podría haber tenido consecuencias todavía más graves. El actor Fabián Gianola fue atropellado por un automóvil cuando estaba terminando de cruzar la calle por la senda peatonal, a pocos metros del shopping DOT Baires. Si bien se encuentra fuera de peligro y en recuperación, el episodio dejó una lesión importante y un llamado de atención para quienes circulan diariamente por las calles de nuestros barrios.
Según relató el propio actor, el vehículo, un Audi que transitaba por Melián, dobló hacia Deheza y lo embistió sin que el conductor advirtiera su presencia. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona y volvió a poner en discusión una situación que preocupa a muchos vecinos: los riesgos que aparecen cuando quienes manejan no prestan la atención necesaria al entorno.
Una fractura y una operación tras el choque en Saavedra
El impacto le provocó a Gianola una fractura expuesta de radio y una lesión ligamentaria en la muñeca derecha, además de otros traumatismos. Afortunadamente, no sufrió golpes en la cabeza. El actor fue intervenido quirúrgicamente en el Sanatorio de la Trinidad de San Isidro, donde le colocaron una placa y tornillos para estabilizar el hueso afectado.
Durante su relato, explicó que intentó protegerse la cabeza al caer y que esa reacción pudo haber contribuido a las lesiones en el brazo. También contó que el conductor se detuvo, llamó al 911 y permaneció en el lugar. Según el testimonio que brindó posteriormente, un policía le comentó que el automovilista había reconocido que no estaba atento porque estaba poniendo música o realizando alguna acción similar.
El proceso de recuperación requerirá inmovilización y rehabilitación, aunque el actor decidió continuar con sus compromisos teatrales adaptando su actuación a las limitaciones físicas.
Un llamado de atención para conductores y peatones
El caso tomó trascendencia por tratarse de una figura conocida, pero los accidentes de tránsito forman parte de una preocupación cotidiana para quienes caminan, conducen o utilizan otros medios de transporte en los barrios porteños.
En Villa Urquiza, Villa Pueyrredón, Saavedra y Coghlan, como en tantos otros sectores de la Ciudad, cada cruce exige atención. Respetar la prioridad peatonal, reducir la velocidad al doblar, evitar el uso del celular y mirar antes de avanzar son conductas fundamentales para prevenir situaciones peligrosas.
También los peatones deben mantenerse atentos al tránsito, incluso cuando cruzan por los lugares habilitados y tienen prioridad. Esa precaución no traslada la responsabilidad del conductor, pero puede ayudar a anticipar riesgos.
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Saavedra impulsa una colecta de libros infantiles para llevar historias y lectura a Santiago del Estero
Publicado
2 semanas agoon
20 octubre 2026By
donadoho
Un libro que ya recorrió una casa, acompañó la infancia de un chico o quedó guardado en una biblioteca puede iniciar una nueva aventura en manos de otro lector. Con esa idea como motor, la Asociación Vecinal y Biblioteca Popular Cornelio Saavedra de la avenida García del Río 2737, puso en marcha una campaña solidaria de donación de libros infantiles para acercar nuevas historias a chicos de Monte Quemado, en la provincia de Santiago del Estero.
La convocatoriaestá abierta a los vecinos que pueden sumarse revisando las bibliotecas familiares y acercando aquellos ejemplares que estén en buenas condiciones y puedan seguir siendo disfrutados por otros chicos.
El material reunido será entregado al equipo de la profesora Ramona Luna, que lleva adelante distintas propuestas para promover la lectura en esa localidad santiagueña. De esta manera, los libros que hoy están en desuso en algunos hogares podrán encontrar nuevos lectores y convertirse en herramientas para aprender, imaginar y descubrir otros mundos.

Dónde y cuándo donar libros infantiles en Saavedra
Quienes quieran colaborar pueden acercar sus ejemplares a la administración de la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, de lunes a sábados, entre las 15 y las 19 horas. La recepción continuará hasta la primera semana de noviembre, por lo que todavía hay tiempo para participar.
La propuesta invita a realizar un gesto sencillo: elegir cuentos, relatos y otros libros infantiles que estén en buen estado y darles una segunda oportunidad. No se trata solamente de liberar espacio en los estantes, sino de contribuir a que más chicos tengan acceso a materiales de lectura.

Historias que ayudan a crecer
Los libros infantiles cumplen un papel importante durante los primeros años de vida. A través de los cuentos, los chicos incorporan palabras, desarrollan la imaginación, ejercitan la atención y encuentran nuevas formas de expresar lo que sienten.
La lectura compartida, además, puede generar momentos de cercanía entre adultos y niños, despertar preguntas y abrir conversaciones sobre situaciones, personajes y emociones. Cada historia ofrece una oportunidad para aprender y mirar el mundo desde otra perspectiva.
Por eso, esta campaña trasciende la donación de objetos: busca acompañar el trabajo de quienes acercan la literatura a las infancias y generar nuevas oportunidades para disfrutar de la lectura.
Desde la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, la invitación es a participar con los libros que puedan continuar su recorrido. Un cuento guardado puede convertirse en la próxima historia favorita de otro chico, a cientos de kilómetros de distancia.

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