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Con 4 años de demora, empieza el juicio contra el hijo de un pastor evangélico que atropelló, mató y se escapó
Luego de cuatro años de demoras y trabas, finalmente comenzará el juicio oral y público por la muerte de Leticia Allo, quien fue atropellada en Córdoba y Bonpland el 29 mayo de 2016, cuando regresaba de un cumpleaños con amigos. El principal acusado, e imputado por homicidio culposo, es Iván Prein, quien la embistió con su Fiat Punto blanco cuando conducía a más de 70 kilómetros por hora. Prein será juzgado por el Tribunal Oral en lo criminal Nº 27 de la Capital Federal desde este martes. Allí se determinará cual será la pena para el hijo de Guillermo Prein, un pastor evangélico reconocido.
El 28 de mayo de 2016 Leticia Soledad Allo, que tenía 29 años, salió con sus amigos a festejar el cumpleaños de un amigo en Palermo. Pasadas las 6.30, ya del 29, decidieron irse y caminaron por la calle Bonpland hasta Córdoba. Cuando llegaron, todos juntos cruzaron la avenida por la senda peatonal, ya que los habilitaba el semáforo en verde. Pero cuando estaban por llegar a la vereda, por el último carril, un Fiat Punto Blanco pasó en rojo a más de 70 km/h, según indicaron las pericias, y la embistió.
Leticia fue trasladada consciente al Hospital Tornú, donde le inmovilizaron la pierna -era lo que más le dolía- y luego fue derivada al Sanatorio Los Arcos. Tenía politraumatismos, una fractura de pelvis y contusiones que hicieron que le tuvieran que aplicar 14 puntos de sutura en la cabeza.
Durante 45 días Leticia fue sometida a varias operaciones y, producto del daño inicial, a medida que avanzaban los días, aparecieron distintas complicaciones que derivaron en su muerte por politraumatismos y neumopatías.
Luego de arrollar a Leticia, Prein siguió como si nada hubiera pasado. Hasta que uno de los amigos de la mujer le avisó a un patrullero que estaba en la zona.
La persecución duró once cuadras hasta que, en la esquina de las calles Alvarez Thomas y Teodoro García, el patrullero con dos policías logró ponerse delante del auto para detenerlo. Prein tenía olor alcohol y afirmaba que no entendía por qué lo detenían. Cuando le explicaron que había atropellado a Leticia, lo negó.
El test de alcoholemia -tres horas después de su detención- dio un resultado de 1,11 gramo de alcohol por litro sangre, más del doble del máximo permitido, que es 0,50. El vehículo fue secuestrado y llevado al playón de la entonces Policía Metropolitana.
Según las pericias, el auto tenía movido el paragolpes delantero derecho producto de un impacto. Sin embargo, cuando fue retirado del lugar salió con un informe técnico que decía que no tenía daños”, le contó a Clarín María Marta Marcos, madrina de Leticia y amiga de la familia.
Sin embargo, los policías que detuvieron a Prein se presentaron como testigos y aportaron a la causa fotos del estado en el que se encontraba el vehículo cuando fue detenido el conductor, que en ese momento tenía 24 años.
“En todos estos años Iván Prein siempre ha buscado desconocer todo. Utilizó todo lo que tuvo al alcance, como nulidades y recursos para dilatar el hecho y entorpecer la investigación”, agrega Marcos.
En cuanto al juicio, el abogado de la familia, Víctor Varone, sostiene que llegan “muy confiados” con lo que hasta el momento hizo la Justicia: “Tenemos pruebas concisas, claras y contundentes. Para nosotros no cabe duda de que, cuando se termine el juicio, se va a marcar la responsabilidad y la autoría del hecho por parte de este muchacho Prein”.
Por otro lado, Mónica Pueblas, la mamá de Leticia, afirma que pese a que en la cercanía del juicio vuelve a tener las mismas sensaciones de los días de mayo de 2016, ella llega a esta instancia recordando a su hija, quien “siempre defendió la verdad e iba hasta las últimas consecuencias”.
“Seguimos adelante con esto y creemos que quien miente después de un hecho de ésta índole, luego de matar y destruir una familia, tiene que hacerse cargo del desastre que provocó. No es venganza lo que buscamos, buscamos la verdad”, concluye Mónica.
Este martes comienza el juicio que continuará los días 4 y 17 de marzo. Los familiares y amigos de Leticia esperan una condena ejemplar para poder sanar un poco la herida. Las pruebas son contundentes y lo que afirman los testigos también.
Por Agustín Cassano
SC