Será necesario contar con todo el personal de salud para lidiar con la pandemia : no habrá vacaciones ni licencias. Aunque todavía oficialmente la Argentina se encuentra en la etapa de contención del coronavirus Covid-19 en el territorio nacional, las jurisdicciones ya se preparan para la siguiente etapa: la mitigación de sus alcances . En ese sentido, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires firmó hoy una resolución -a través de sus ministros de Salud Fernán González Bernaldo de Quirós y de Hacienda, Martín Mura- que suspende temporalmente a partir del 1° de abril las licencias y permisos establecidos «para todo el personal dependiente del Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cualquiera sea su escalafón, en el marco de la pandemia del coronavirus». Se incluye a médicos, auxiliares, enfermeros y administrativos del sistema porteño que no hayan empezado su licencia ya concedida el mismo 1° de abril.
La intención es que todo el personal de salud de los hospitales y centros de salud de la Ciudad estén en plena operatividad durante la pandemia y por eso resulta «imperiosa» la suspensión de las licencias y argumenta que la pandemia es una causal suficiente para su interrupción. La última vez que se había tomado una medida similar fue en 2009, durante la epidemia de H1N1, que dejó unos setecientos fallecidos en el país y más de diez mil infectados registrados. La medida del GCBA afecta a unas 30.000 personas.
Desde el Ministerio de Salud porteño puntualizaron que se suspenden temporalmente las licencias por vacaciones, por cargo de mayor jerarquía, las licencias sin goce de haberes, por trámites particulares, por examen, por razones deportivas, las licencias extraordinarias, las pausas por capacitación con o sin goce de haberes y por mudanza también.
Jorge Gilardi, presidente de Asociación de Médicos Municipales, precisó que la resolución limita incluso las licencias por estrés en caso de necesidad. Y aceptó que es una medida sensata en este contexto . «Los gremios estamos tratando de colaborar y entendemos la necesidad de la población de nuestros recursos humanos. Si tenemos que adaptarnos al contexto de pandemia, lo haremos», dijo a ete medio. «De la misma manera, le pedimos al Gobierno que nos cuide y nos dé las garantías de trabajo necesarias. En algún momento, si todo sigue escalando vamos a estar muy desgastados. Si esto se espiraliza se necesitará un equipo médico muy sólido. Por eso exigimos del otro lado un trato similar y que nos cuiden», afirmó.
¿Qué significa que «los cuiden»? «Que nunca nos falten los elementos para trabajar, los recursos tecnológicos y que se defienda a los colegas con enfermedades preexistentes: a ellos no hay ponerlos en la línea de fuego, sino en otros sectores. Más adelante, hará falta también hacer un reconocimiento a todos aquellos que entren en la situación de estar quemados, o que sufran burn out, y en algún momento sí volver a darles las licencias. Esto será día a día», explicó.
En tanto, la provincia de Buenos Aires anunció a través de su ministerio de Salud la incorporación de doscientas camas más de terapia intensiva y de 1800 trabajadores de la salud. «La consigna es aplanar la curva, por eso las medidas epidemiológicas cambian día a día, lo importante es que vayamos monitoreando de forma homogénea entre Nación, Provincia y Municipios. El nivel de la atención primaria va a ser vital, y tenemos que hacer un esfuerzo muy grande, generar un comité de crisis en cada municipio y establecer una línea directa de contacto», afirmó el ministro de salud provincial, Daniel Gollán, en un acto con secretarios de salud municipales. También se conformó un Comité de Emergencias, para notificar a los otros ministros del gabinete provincial sobre el avance de la enfermedad.
La resolución de la Ciudad
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En medio del movimiento cotidiano de Saavedra, entre canchas de tenis, pádel y espacios deportivos, en la calle Galván 3920 existe un rincón verde que logró trascender las fronteras del barrio. Se trata de una huerta urbana de casi mil metros cuadrados que, por su propuesta y forma de trabajo, llamó la atención de uno de los medios periodísticos más importantes de España.
El diario El País publicó en septiembre un artículo sobre esta experiencia impulsada por el Grupo Mezcla, la empresa gastronómica responsable de los restaurantes Casa Cavia, Asadero y Orno. La iniciativa comenzó en 2020, cuando un terreno que hasta entonces permanecía como un espacio de césped sin utilizar fue transformado en un lugar de producción agroecológica.
Allí se cultivan distintas variedades de verduras, hortalizas y hierbas aromáticas que luego recorren unos pocos kilómetros hasta las cocinas de los restaurantes. Tomates de árbol, puerros, lechugas, kale, remolachas y hasta cucamelones forman parte de una producción que busca incorporar ingredientes diferentes y aprovechar los alimentos propios de cada estación.
Saavedra y una huerta que conecta la tierra con la gastronomía
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que no se limita a producir alimentos. La huerta funciona como un espacio de intercambio entre ingenieros agrónomos y cocineros, que participan en la planificación de cada temporada, proponen cultivos y experimentan con nuevos productos.
Marcela Harris y Christian Krizaj, ingenieros agrónomos vinculados al proyecto desde sus comienzos, acompañan el desarrollo de los cultivos y trabajan junto a los equipos gastronómicos para definir qué sembrar y cómo aprovechar cada cosecha.
Para los chefs, tener los ingredientes a pocos metros de distancia permite conocer de primera mano sus características, respetar los tiempos naturales de producción y diseñar platos de acuerdo con la disponibilidad de cada temporada.
La experiencia también deja una enseñanza que va más allá de la gastronomía: conocer el origen de los alimentos, comprender cómo se producen y valorar el trabajo que existe detrás de cada ingrediente.
Más espacios verdes y agricultura dentro de la Ciudad
La publicación de El País vuelve a poner en escena una experiencia que tiene como protagonista a Saavedra y que demuestra que la agricultura también puede encontrar su lugar dentro de una gran ciudad.
En Buenos Aires, las huertas urbanas y comunitarias vienen ganando espacio como alternativas para recuperar el contacto con la naturaleza, promover prácticas sustentables y generar nuevas formas de relacionarse con el entorno.
Para los vecinos de la Comuna 12, esta experiencia es un ejemplo interesante de cómo un espacio urbano puede transformarse y adquirir una nueva función. En una ciudad donde cada metro verde tiene un valor especial, iniciativas como la de Saavedra permiten imaginar otras maneras de aprovechar la tierra, producir alim
El barrio de Coghlan tendrá durante varios días una importante presencia internacional. Más de 200 jóvenes provenientes de distintos puntos del mundo llegarán a Buenos Aires para participar de la tercera edición del Congreso Internacional Ana Frank de Jóvenes para Jóvenes, una propuesta que encuentra en la memoria histórica una herramienta para pensar el presente y construir un futuro con mayor respeto por las diferencias.
La sede principal será el Centro Ana Frank Argentina para América Latina, ubicado en Superí 2647, una institución que desde su inauguración en 2009 trabaja para mantener vigente la historia de Ana Frank y promover la educación en derechos humanos, la inclusión y la prevención de la discriminación y la violencia.
Éste encuentro para los vecinos representa también una oportunidad para reconocer la importancia de contar con una institución de estas características en el barrio, que recibe visitantes, estudiantes y delegaciones de distintos lugares para transmitir una historia que la humanidad no debería olvidar.
Memoria, derechos humanos y participación juvenil
La programación, que se extenderá hasta el 7 de noviembre, estará organizada alrededor de siete grandes ejes. Entre ellos se encuentran la memoria del Holocausto, otros genocidios y las dictaduras; el arte como forma de resistencia; la convivencia y la cultura de paz; los derechos de las mujeres y las diversidades; la participación juvenil frente a los desafíos ambientales y la inclusión social y educativa.
También habrá espacio para discutir el papel de la inteligencia artificial en la educación, la comunicación y el futuro laboral, una temática que atraviesa especialmente a las nuevas generaciones.
La apertura oficial está prevista para el miércoles 4 de noviembre a las 8.45 en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, ubicado en Viamonte 1549. Participarán autoridades nacionales e internacionales y se entregará el Premio Ana Frank a Ronald Leopold, director de la Anne Frank House de Ámsterdam. Además, se firmarán acuerdos de cooperación con Uruguay y la provincia de Misiones.
Un espacio de Coghlan que mantiene viva la historia
El Centro Ana Frank Argentina representa en América Latina a la institución de Ámsterdam dedicada a preservar la memoria de la joven que murió en el campo de concentración de Bergen-Belsen, después de permanecer escondida junto a su familia durante la persecución nazi.
Su historia, conocida mundialmente a través de su diario, sigue siendo una referencia para reflexionar sobre el odio, la intolerancia, la persecución y las consecuencias de la discriminación.
Que más de 200 jóvenes de 20 países se reúnan alrededor de estos valores en el corazón de Coghlan no es un dato menor. En tiempos en los que la violencia, los discursos de odio y las divisiones sociales siguen presentes, estos espacios educativos y de intercambio recuerdan que la memoria no debe quedar encerrada en los libros: necesita transmitirse, discutirse y mantenerse viva entre las nuevas generaciones.
Desde la Comuna 12, la presencia de este centro constituye un motivo para valorar una institución que, desde el barrio, trabaja todos los días para que una de las etapas más oscuras de la humanidad nunca sea olvidada.
La historia de los barrios también se conserva en los libros que pasaron por las escuelas, las caricaturas que reflejaron la política de otras épocas y las estaciones ferroviarias que acompañaron el crecimiento de Buenos Aires. Con esa mirada, la tercera edición de la Semana del Patrimonio ofrecerá actividades gratuitas para acercar a los vecinos a los espacios y relatos que forman parte de la identidad porteña.
En la Comuna 12, las propuestas se concentrarán en Saavedra y Coghlan, con encuentros que invitan a mirar el pasado desde lugares conocidos y reconocer el valor cultural que permanece cerca de casa.
Museo Saavedra: libros escolares y caricaturas políticas
El Museo Histórico Cornelio de Saavedra, ubicado en avenida Crisólogo Larralde 6309, será una de las paradas de la programación.
El miércoles 4 de noviembre, a las 17, se realizará la charla “Libros y lecturas escolares de un siglo a otro”, un recorrido por los textos utilizados en la escuela primaria argentina desde mediados del siglo XIX hasta fines del siglo XX. La propuesta permitirá conocer cómo cambiaron los contenidos, los materiales y las formas de enseñar a lo largo de las generaciones.
El viernes 6, también a las 17, llegará “Algo más que risas: caricatura, política y prensa en la Buenos Aires del siglo XIX”. A cargo de Claudia Román, doctora en Letras de la UBA, la actividad analizará el papel de las caricaturas en los medios de comunicación de aquella época y su influencia en la formación de la opinión pública.
Coghlan: una búsqueda entre el pasado y el presente
La estación de Coghlan, uno de los lugares más hermoso y emblemático del barrio, será escenario de una experiencia participativa organizada por la Asociación Amigos de la Estación Coghlan, con sede en Estomba 2649.
Bajo el nombre “La búsqueda de Coghlan en el tiempo”, la propuesta invita a descubrir historias y secretos del patrimonio ferroviario y relacionarlos con la identidad actual de la zona.
Habrá dos oportunidades para participar: el viernes 6 de noviembre, a las 14.30, y el sábado 7, a las 16.
Una oportunidad para valorar el patrimonio barrial
La Semana del Patrimonio se desarrollará en distintos puntos de la Ciudad, con visitas guiadas, talleres, charlas y recorridos por edificios históricos. La mayoría de las actividades serán gratuitas, aunque algunas requieren inscripción previa.
Para los vecinos la agenda representa una oportunidad para conocer mejor el lugar donde viven y reconocer que el patrimonio no está solamente en los grandes monumentos: también permanece en las instituciones, los espacios ferroviarios, los documentos y las historias transmitidas de generación en generación.
Participar de estas propuestas permite mantener viva la memoria de los barrios y comprender por qué conservar su historia resulta fundamental para las próximas generaciones.