Saavedra
Cuando la ciudad se detiene para mirar aves: la iniciativa de COA Taguató en Saavedra
En tiempos donde el ritmo cotidiano suele llevar a pasar de largo los pequeños detalles, iniciativas como las del Club de Observadores de Aves (COA) Taguató de Saavedra y Núñez invitan a frenar, levantar la mirada y redescubrir la riqueza natural que habita en los barrios porteños. Con ese espíritu, la agrupación realizará su primera salida del año el próximo sábado 10 de enero, una propuesta ideal para comenzar el año conectándose con la naturaleza urbana.
COA Taguató fue creado en 2008 por la agrupación Vecinos por la Ecología, en convenio con Aves Argentinas, y desde entonces se consolidó como un espacio de encuentro, aprendizaje y concientización ambiental, abierto a vecinos, familias y amantes de la naturaleza de todas las edades.
Una mañana distinta para conocer la fauna urbana
La actividad comenzará a las 9:00 de la mañana, aunque el punto de encuentro está previsto para las 8:45 en la entrada ubicada en Avenida Triunvirato y Larralde, frente a la Embajada de China (ex Republiquetas), con el objetivo de evitar la habitual fila de ingreso a las piletas del parque.
La salida, conocida tradicionalmente como “Edmundo Guerra”, propone recorrer el entorno y observar aves que forman parte del paisaje cotidiano, pero que muchas veces pasan inadvertidas. Parques, árboles, cables y espejos de agua se transforman en escenarios privilegiados para descubrir una biodiversidad sorprendente en plena Ciudad de Buenos Aires.
El desafío del día: encontrar al esquivo Suirirí real
En esta primera salida del año, los organizadores lanzaron un desafío especial: intentar registrar al Suirirí real, una especie que se mostró particularmente esquiva durante esta temporada. La búsqueda se convierte así en una excusa perfecta para afinar el oído, observar con atención y aprender a identificar comportamientos, cantos y vuelos característicos.
Más allá de encontrar o no a la especie, el verdadero valor de la propuesta está en el aprendizaje colectivo y en la experiencia compartida de observar la naturaleza con otros ojos.
Qué llevar para participar de la salida
Se recomienda asistir con:
- Ropa y calzado cómodos
- Binoculares (si se cuenta con ellos)
- Guía de aves
- Lápiz o birome y anotador
- Agua, protector solar y repelente
- Cámara de fotos (opcional)
La actividad es gratuita, aunque el ingreso al parque tiene costo. Los jubilados ingresan sin cargo, facilitando la participación de adultos mayores interesados en la observación de aves.
El valor de conocer la fauna que habita nuestros barrios
Uno de los objetivos centrales de COA Taguató es poner en valor la fauna urbana, esa que convive con los vecinos todos los días y que muchas veces es ignorada. Aves coloridas, cantos diversos y comportamientos fascinantes forman parte del entramado natural de la ciudad, incluso en zonas altamente urbanizadas.
Aprender a reconocer estas especies no solo genera disfrute, sino que también fomenta el cuidado del ambiente, el respeto por los espacios verdes y una mayor conciencia sobre la importancia de conservar la biodiversidad local.
El Suirirí real, protagonista de la jornada
El Suirirí real (Tyrannus melancholicus) es un ave migratoria perteneciente a la familia de los tiránidos, ampliamente distribuida en el continente americano. En Argentina se la encuentra principalmente desde el norte del país hasta la Patagonia norte, con registros ocasionales aún más australes.
Se trata de un ave de tamaño mediano, de unos 20 centímetros, con un plumaje fácilmente reconocible: cabeza gris, dorso oliváceo y un abdomen de amarillo intenso, además de una pequeña corona naranja que suele permanecer oculta. No presenta diferencias visibles entre machos y hembras.
Se destaca por su gran capacidad de adaptación, ya que puede habitar parques urbanos, bordes de bosques, zonas rurales y áreas cercanas al agua. Durante la primavera y el verano se lo puede observar en la región, mientras que en otoño migra hacia zonas más cálidas.
En cuanto a su comportamiento, es conocido por su marcado carácter territorial. No duda en defender su nido atacando a aves de mayor tamaño, lo que lo convierte en una especie fascinante de observar. Su dieta se basa principalmente en insectos que captura en pleno vuelo, aunque también puede alimentarse de pequeños frutos.