Comuna 12
Descubriendo la historia detrás de la calle Achega de nuestra Comuna 12
La Calle Achega (Domingo Victorio de) es una calle ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, que atraviesa los barrios de Saavedra y Villa Urquiza de la Comuna 12. Esta calle tiene una longitud de 7 cuadras y su numeración va desde el 2900 en su intersección con Bazurco en el barrio de Villa Urquiza y va hasta el 3599 cuando choca con Crisólogo Larralde. Entre las calles que corta se encuentran Nuñez, Piran, Manuela Pedraza, Juramento, Iberá, Congreso, y el pasaje Talavera.
La calle Achega es una de las tantas calles tranquilas de la Ciudad de Buenos Aires, que cruza los barrios de Villa Urquiza y Saavedra. A lo largo de su recorrido, esta calle ofrece una atmósfera relajada y residencial, con una mezcla de casas familiares y pequeños negocios locales. Aunque no es una calle muy conocida, es una buena opción para aquellos que buscan un lugar tranquilo para caminar o pasear en bicicleta.
Pero, ¿quién fue el hombre detrás del nombre de la calle?
Domingo Victorio de Achega nació en Buenos Aires en 1781 y se ordenó sacerdote en Córdoba. Después de la Revolución de Mayo, fue nombrado canónigo de la Catedral de Buenos Aires y apoyó la política de los partidos moderados durante la década de 1810. En 1814, fue nombrado profesor de filosofía en el Real Colegio de San Carlos (hoy en día, el Colegio Nacional de Buenos Aires), donde ocupó el cargo de rector durante 7 años.
Achega también fue diputado al Congreso de Tucumán y gobernador de la Diócesis de Buenos Aires durante una larga vacante del cargo de obispo. Durante la década de 1820, se destacó como opositor a las reformas eclesiásticas del ministro y después presidente Bernardino Rivadavia. Participó en la «Revolución de los Apostólicos» en defensa de los bienes de la Iglesia católica en Argentina expropiados por Rivadavia y su anticatolicismo de 1823. Sin embargo, su firme defensa de los principios morales de la Iglesia católica le valió ser separado de su puesto eclesiástico en 1819 por orden del Director Supremo.
Falleció en Buenos Aires en abril de 1859, dejando un legado como educador y defensor de los valores católicos en la historia de Argentina. Su nombre, y su importante papel en la educación y la política de su tiempo, se mantiene vivo en la calle Achega, que cruza los barrios de Villa Urquiza y Saavedra.