Villa Urquiza
Descubrieron una placa por los 100 años del Club Pinocho de Villa Urquiza
Villa Urquiza se vistió de fiesta el pasado domingo con un acto lleno de emoción y orgullo barrial: el Club Social y Deportivo Pinocho, ubicado en Manuela Pedraza 5139, fue homenajeado por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en reconocimiento a su centenario.
En una ceremonia cargada de recuerdos, compromiso y comunidad, se descubrió una placa conmemorativa que destaca los 100 años de vida institucional, social y deportiva de uno de los clubes más emblemáticos del barrio.
Un siglo de deporte, valores y pertenencia
Fundado el 20 de julio de 1925 por un grupo de jóvenes soñadores inspirados por la revista española Pinocho, el club comenzó como el Pinocho Foot-Ball Club, con el fútbol como principal actividad. Sin embargo, lo que parecía ser solo un espacio deportivo fue evolucionando hasta convertirse en una referencia comunitaria ineludible para los vecinos de Villa Urquiza.
Hoy, Pinocho es mucho más que un club: es una institución de pertenencia e identidad, donde confluyen generaciones enteras que encontraron en sus instalaciones un lugar para desarrollarse, crecer, y compartir.
Del futsal al compromiso social
La propuesta deportiva de Pinocho es tan amplia como inclusiva. A lo largo de su historia, ha albergado disciplinas como futsal, básquet, vóley, natación, ajedrez, newcom, taekwondo, gimnasia, patín artístico, entre muchas otras. En especial, el club se ha ganado un lugar de privilegio en el futsal argentino, con destacadas participaciones en la Primera División del Campeonato de Futsal de AFA desde 1999 y la obtención de varios campeonatos.
Pero su verdadero logro no está solo en los trofeos: el valor del Club Pinocho está en su gente, en la contención, la formación, la diversidad y la inclusión. Es un espacio donde la actividad deportiva convive con los valores democráticos, la integración intergeneracional y la solidaridad.
Reconocimiento oficial: un homenaje que trasciende
La placa instalada por la Legislatura porteña en su sede, reza:
«Al Club Social y Deportivo Pinocho – Homenaje de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al cumplirse 100 años de su fundación. 1925–2025.»
El acto oficial, llevado a cabo el domingo 20 de julio, contó con la presencia de autoridades legislativas, referentes del club, socios históricos, deportistas y vecinos que colmaron el lugar de afecto y gratitud. La ceremonia fue un momento de celebración y reflexión sobre el rol fundamental que cumplen los clubes de barrio como motores sociales y culturales.
Pinocho: historia viva del barrio
El Club Pinocho representa mucho más que una centuria de deporte. Es un ejemplo del legado que dejaron los inmigrantes que, a principios del siglo XX, fundaban clubes como forma de organización social y ayuda mutua. En aquellos años, los clubes surgían como respuesta comunitaria ante la falta de recursos y se transformaban en espacios de recreación, asistencia y pertenencia.
Así, Pinocho se consolidó como un referente comunitario, dando lugar a decenas de actividades sociales, culturales y solidarias que exceden el plano deportivo: desde festivales barriales hasta jornadas de donación, encuentros educativos y actividades abiertas a toda la comunidad.
Como bien lo expresan muchos de sus socios, el club no es solo un lugar donde se practican deportes: es un segundo hogar, un punto de encuentro intergeneracional, un símbolo del barrio y un faro de valores.
Con nuevas generaciones que se suman día a día a sus actividades, el club continúa evolucionando, adaptándose a las necesidades actuales y fortaleciendo su vínculo con el barrio y con la Ciudad.
Este homenaje de la Legislatura porteña reafirma el valor esencial de instituciones como Pinocho en el entramado social de Buenos Aires. En un mundo cada vez más individualista, los clubes de barrio siguen siendo uno de los últimos bastiones del encuentro, el juego colectivo, el diálogo y la solidaridad.