El próximo viernes 13 de septiembre, el área de cultura de la Comuna 12 de Buenos Aires celebrará una jornada dedicada a uno de los pilares fundamentales del conocimiento y la comunidad: las bibliotecas.
Con el lema “Día de las Bibliotecas”, se invita a los vecinos a conocer los espacios emblemáticos de Villa Urquiza, Villa Pueyrredón, Saavedra y Coghlan, descubriendo lo que estos lugares ofrecen no sólo como sitios de lectura, sino también como espacios culturales y de encuentro social.
Un recorrido cultural por la Comuna 12
Este evento, que se realizará de 10 a 13 horas en la plazoleta “Paseo de la Paz” (ubicada en Holmberg y Monroe), propone un recorrido por las bibliotecas más destacadas de la zona, haciendo especial hincapié en el rol comunitario que cumplen estos espacios. La jornada es una excelente oportunidad para que los vecinos redescubran la importancia de las bibliotecas en sus barrios y se acerquen a sus actividades culturales, literarias y de estudio.
El evento del 13 de septiembre coincide con el Día del Bibliotecario, fecha que conmemora la creación de la primera biblioteca pública en Buenos Aires, impulsada por Mariano Moreno en 1810. Esta iniciativa fue un hito en la historia cultural de la ciudad y marcó el inicio de un largo camino en la creación de bibliotecas públicas, que hoy siguen siendo un recurso invaluable en cada barrio.
Bibliotecas: más que libros, espacios de comunidad
La importancia de las bibliotecas en los barrios no solo reside en su capacidad de ofrecer acceso a la lectura, sino en su rol como motores culturales. Durante el Día de las Bibliotecas en la Comuna 12, se espera que los vecinos puedan conocer de cerca la diversidad de propuestas que estos espacios tienen para ofrecer. Desde talleres literarios hasta actividades recreativas, charlas educativas y ciclos de cine, las bibliotecas son el corazón de la vida cultural barrial.
Además, en un momento donde el tejido social puede verse afectado por las dinámicas urbanas modernas, las bibliotecas se erigen como puntos de encuentro y de intercambio entre los vecinos. Son lugares donde los más jóvenes pueden encontrar apoyo para sus estudios, donde los adultos pueden disfrutar de lecturas y actividades culturales, y donde las personas mayores pueden participar de talleres que los conecten con su comunidad.
En medio del movimiento cotidiano de Saavedra, entre canchas de tenis, pádel y espacios deportivos, en la calle Galván 3920 existe un rincón verde que logró trascender las fronteras del barrio. Se trata de una huerta urbana de casi mil metros cuadrados que, por su propuesta y forma de trabajo, llamó la atención de uno de los medios periodísticos más importantes de España.
El diario El País publicó en septiembre un artículo sobre esta experiencia impulsada por el Grupo Mezcla, la empresa gastronómica responsable de los restaurantes Casa Cavia, Asadero y Orno. La iniciativa comenzó en 2020, cuando un terreno que hasta entonces permanecía como un espacio de césped sin utilizar fue transformado en un lugar de producción agroecológica.
Allí se cultivan distintas variedades de verduras, hortalizas y hierbas aromáticas que luego recorren unos pocos kilómetros hasta las cocinas de los restaurantes. Tomates de árbol, puerros, lechugas, kale, remolachas y hasta cucamelones forman parte de una producción que busca incorporar ingredientes diferentes y aprovechar los alimentos propios de cada estación.
Saavedra y una huerta que conecta la tierra con la gastronomía
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que no se limita a producir alimentos. La huerta funciona como un espacio de intercambio entre ingenieros agrónomos y cocineros, que participan en la planificación de cada temporada, proponen cultivos y experimentan con nuevos productos.
Marcela Harris y Christian Krizaj, ingenieros agrónomos vinculados al proyecto desde sus comienzos, acompañan el desarrollo de los cultivos y trabajan junto a los equipos gastronómicos para definir qué sembrar y cómo aprovechar cada cosecha.
Para los chefs, tener los ingredientes a pocos metros de distancia permite conocer de primera mano sus características, respetar los tiempos naturales de producción y diseñar platos de acuerdo con la disponibilidad de cada temporada.
La experiencia también deja una enseñanza que va más allá de la gastronomía: conocer el origen de los alimentos, comprender cómo se producen y valorar el trabajo que existe detrás de cada ingrediente.
Más espacios verdes y agricultura dentro de la Ciudad
La publicación de El País vuelve a poner en escena una experiencia que tiene como protagonista a Saavedra y que demuestra que la agricultura también puede encontrar su lugar dentro de una gran ciudad.
En Buenos Aires, las huertas urbanas y comunitarias vienen ganando espacio como alternativas para recuperar el contacto con la naturaleza, promover prácticas sustentables y generar nuevas formas de relacionarse con el entorno.
Para los vecinos de la Comuna 12, esta experiencia es un ejemplo interesante de cómo un espacio urbano puede transformarse y adquirir una nueva función. En una ciudad donde cada metro verde tiene un valor especial, iniciativas como la de Saavedra permiten imaginar otras maneras de aprovechar la tierra, producir alim
La historia de los barrios también se conserva en los libros que pasaron por las escuelas, las caricaturas que reflejaron la política de otras épocas y las estaciones ferroviarias que acompañaron el crecimiento de Buenos Aires. Con esa mirada, la tercera edición de la Semana del Patrimonio ofrecerá actividades gratuitas para acercar a los vecinos a los espacios y relatos que forman parte de la identidad porteña.
En la Comuna 12, las propuestas se concentrarán en Saavedra y Coghlan, con encuentros que invitan a mirar el pasado desde lugares conocidos y reconocer el valor cultural que permanece cerca de casa.
Museo Saavedra: libros escolares y caricaturas políticas
El Museo Histórico Cornelio de Saavedra, ubicado en avenida Crisólogo Larralde 6309, será una de las paradas de la programación.
El miércoles 4 de noviembre, a las 17, se realizará la charla “Libros y lecturas escolares de un siglo a otro”, un recorrido por los textos utilizados en la escuela primaria argentina desde mediados del siglo XIX hasta fines del siglo XX. La propuesta permitirá conocer cómo cambiaron los contenidos, los materiales y las formas de enseñar a lo largo de las generaciones.
El viernes 6, también a las 17, llegará “Algo más que risas: caricatura, política y prensa en la Buenos Aires del siglo XIX”. A cargo de Claudia Román, doctora en Letras de la UBA, la actividad analizará el papel de las caricaturas en los medios de comunicación de aquella época y su influencia en la formación de la opinión pública.
Coghlan: una búsqueda entre el pasado y el presente
La estación de Coghlan, uno de los lugares más hermoso y emblemático del barrio, será escenario de una experiencia participativa organizada por la Asociación Amigos de la Estación Coghlan, con sede en Estomba 2649.
Bajo el nombre “La búsqueda de Coghlan en el tiempo”, la propuesta invita a descubrir historias y secretos del patrimonio ferroviario y relacionarlos con la identidad actual de la zona.
Habrá dos oportunidades para participar: el viernes 6 de noviembre, a las 14.30, y el sábado 7, a las 16.
Una oportunidad para valorar el patrimonio barrial
La Semana del Patrimonio se desarrollará en distintos puntos de la Ciudad, con visitas guiadas, talleres, charlas y recorridos por edificios históricos. La mayoría de las actividades serán gratuitas, aunque algunas requieren inscripción previa.
Para los vecinos la agenda representa una oportunidad para conocer mejor el lugar donde viven y reconocer que el patrimonio no está solamente en los grandes monumentos: también permanece en las instituciones, los espacios ferroviarios, los documentos y las historias transmitidas de generación en generación.
Participar de estas propuestas permite mantener viva la memoria de los barrios y comprender por qué conservar su historia resulta fundamental para las próximas generaciones.
Resolver una duda legal, entender cómo iniciar un trámite o saber qué pasos seguir frente a un problema familiar o laboral puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza, especialmente cuando consultar a un profesional implica un gasto difícil de afrontar. En Saavedra, la Asociación Vecinal ofrece una alternativa para quienes necesitan orientación y acompañamiento sin tener que pagar por la consulta.
El servicio funciona en la sede de avenida Balbín 4221 y recibe a los vecinos de manera espontánea, sin necesidad de solicitar una cita previa. La atención se brinda los martes, de 15:30 a 17, y está abierta a toda la comunidad.
Qué consultas se pueden realizar en la Vecinal de Saavedra
El espacio de asesoría jurídica contempla distintas áreas del derecho, con orientación sobre cuestiones de familia, derecho penal, asuntos laborales, temas civiles y propiedad intelectual.
Contar con información inicial puede ayudar a comprender mejor una situación, conocer qué alternativas existen y determinar cuáles son los pasos que corresponde seguir. En cuestiones vinculadas con contratos, conflictos familiares, problemas laborales u otros asuntos legales, recibir orientación a tiempo permite evitar decisiones apresuradas y encarar cada caso con mayores herramientas.
La iniciativa también incluye acompañamiento para realizar trámites y gestiones administrativas. Entre las consultas previstas se encuentran los trámites web de PAMI, el Certificado de Discapacidad, el subsidio habitacional, Ciudadanía Porteña y el programa Vivir en Casa.
Un servicio gratuito que acerca respuestas al barrio
Para muchas familias, encontrar un lugar cercano donde consultar sobre derechos y gestiones representa una ayuda importante. No siempre resulta sencillo interpretar los requisitos de un organismo público o saber qué documentación presentar, y contar con una orientación inicial puede facilitar ese recorrido.
Además, el servicio permite acercarse a la propia asociación vecinal, una institución del barrio que ofrece un espacio para plantear inquietudes y buscar respuestas sin necesidad de trasladarse a otras zonas de la Ciudad.
La propuesta pone en primer plano una función importante de las organizaciones barriales: acompañar a la comunidad en cuestiones cotidianas que pueden tener consecuencias económicas, familiares o laborales.