Villa Urquiza
Dos detenidos en Villa Urquiza tras chocar un auto robado
La inseguridad vinculada al robo de automotores vuelve a encender alarmas en la Ciudad de Buenos Aires. Un nuevo episodio, que combinó violencia, fuga y una persecución a gran velocidad, terminó en el barrio de Villa Urquiza con dos delincuentes detenidos y un tercero prófugo, en un caso que refleja una problemática cada vez más frecuente.
Todo comenzó en el barrio de Palermo, en la intersección de Ángel Carranza y Nicaragua, donde un hombre de 63 años fue abordado por al menos tres asaltantes que le robaron su vehículo, un Suzuki Fun negro. Tras la denuncia al 911, se activó un operativo policial que permitió iniciar la búsqueda del automóvil.
Gracias al sistema de monitoreo urbano, el vehículo fue detectado horas más tarde circulando por la Avenida Cantilo en dirección a la Avenida General Paz. A partir de allí, personal del Anillo Digital comenzó un seguimiento controlado que derivó en una persecución que atravesó distintos puntos de la ciudad.
El episodio tuvo su desenlace en Avenida de los Constituyentes e Iberá, en Villa Urquiza, cuando los delincuentes perdieron el control del rodado y chocaron contra autos estacionados. Tras el impacto, efectivos policiales lograron reducir y detener a dos de los ocupantes, mientras que un tercero logró escapar y permanece prófugo.
Durante el procedimiento, los agentes secuestraron del interior del vehículo una réplica de arma de fuego y un cuchillo, elementos que habrían sido utilizados para concretar el robo.
Uno de los detenidos, de 53 años, posee un extenso prontuario: registra 48 contravenciones como “trapito”, además de antecedentes por robo, lesiones e infracción a la Ley de Drogas, y una condena cumplida por un hecho anterior.
El choque obligó a interrumpir momentáneamente la circulación en la calle Iberá, aunque no generó mayores complicaciones sobre la avenida Constituyentes.
Este caso se inscribe en una tendencia creciente en la Ciudad y el AMBA, donde los robos de vehículos se producen mayoritariamente en la vía pública y, en muchos casos, con violencia. Las modalidades más comunes incluyen encerronas, ataques tipo “piraña” y el uso de inhibidores electrónicos, con el objetivo de desarmar los autos para el mercado ilegal de autopartes o utilizarlos en otros delitos.
El hecho ocurrido entre Palermo y Villa Urquiza vuelve a poner en evidencia la preocupación de los vecinos frente a una problemática que no da tregua y que exige respuestas sostenidas en materia de seguridad.