El Centro de Estudiantes de la Escuela de Educación Media N°1 DE 16 “Rodolfo Walsh” del barrio de Villa Pueyrredón, en nuestra Comuna 12, ha emitido un comunicado en el que informa que, tras las tomas escolares y reuniones con autoridades del Ministerio de Educación porteño, se han suspendido temporalmente las prácticas educativas en ámbitos laborales, también conocidas como ACAP (Actividades de Aproximación al mundo del trabajo). Esta medida permanecerá vigente hasta que se presente un nuevo proyecto para su implementación.
Julieta, una de las integrantes del Centro de Estudiantes de la Rodolfo Walsh (C.E.R.W.), ha declarado al respecto: “Después de levantar la toma en la Walsh, solicitamos una reunión con representantes del Ministerio de Educación y logramos suspender las prácticas laborales hasta que se proponga un nuevo proyecto que tenga en cuenta nuestra orientación y que sea consultado y votado por toda la comunidad educativa. Esto es un gran avance, pero aún queda mucho por conquistar en la Walsh y en todos los colegios de la capital. Debemos seguir luchando”.
Además, en días recientes, el C.E.R.W. ha informado que ha tenido lugar una reunión con la Dirección de Escuelas Medias, la Defensoría del Pueblo y el Consejo Tutelar, en la que los representantes del centro de estudiantes de la Rodolfo Walsh han podido presentar nuevamente las denuncias del cuerpo estudiantil.
Durante esta reunión, se trataron varios reclamos, incluyendo la revisión de las ACAP. Se ha acordado posponer su implementación hasta que se modifiquen de tal manera que las tareas realizadas en el centro cultural 25 de mayo por los compañeros de 5º año sean coherentes con la orientación del colegio.
Además, la Dirección de Escuelas Medias se ha comprometido a presentar un proyecto para aprovechar las horas libres como espacio de aprendizaje y presionar para que los profesores que imparten EDI reciban remuneración por estas horas. En cuanto al refrigerio, se revisará que la fruta sea entregada en buen estado y se lavará antes de su consumo. También se han retirado los bancos y sillas que se encontraban amontonados en el espacio que se encuentra entre el kiosco y el ascensor.
El C.E.R.W. ha celebrado estas medidas, aunque ha señalado que las reuniones por separado de las distintas áreas apuntan a dividir la organización estudiantil y que todavía queda mucho por hacer para lograr una educación más justa y equitativa en la ciudad. En este sentido, han llamado a la unidad y a la lucha contra un gobierno de la ciudad ausente.
Un nuevo procedimiento contra el narcomenudeo encendió la alarma en Villa Pueyrredón, en plena Comuna 12. Esta vez, el detenido es un hombre de 64 años, acusado de comercializar estupefacientes desde un taxi. El episodio vuelve a poner sobre la mesa una problemática que preocupa a los vecinos y que atraviesa a distintos sectores de la sociedad.
El operativo se inició cuando efectivos del grupo motorizado CM12B de la Policía de la Ciudad observaron un intercambio que consideraron sospechoso entre una pareja y el conductor de un taxi, en la zona de Zamudio y López.
Según la información del procedimiento, después de que la pareja se retirara en dirección a la estación Villa Pueyrredón, los agentes siguieron al vehículo y finalmente lograron interceptarlo.
Cocaína y tussi dentro de un morral
Durante la requisa, los policías encontraron un morral que contenía 58 envoltorios de cocaína, con un peso total de 51 gramos. También fueron hallados cuatro envoltorios con una sustancia de color rosa que, de acuerdo con los reactivos realizados durante el procedimiento, dio positivo para tussi, con un peso total de 4 gramos.
Además de los estupefacientes, se secuestraron $180.000 y US$100, junto con el Fiat Siena utilizado como taxi.
Por disposición de la Fiscalía PCyF N.º 4, el hombre quedó detenido y tanto el vehículo como los elementos encontrados quedaron a disposición de la investigación.
Preocupación en el barrio
El caso generó especial sorpresa por la edad del detenido. Un hombre de 64 años aparece ahora involucrado en una causa por presunta comercialización de drogas, una situación que expone nuevamente una problemática que genera consecuencias mucho más allá de quien vende.
En Villa Pueyrredón, como en tantos barrios porteños, la lucha contra el narcomenudeo es también una cuestión de convivencia y seguridad cotidiana. Detrás de cada operativo quedan historias de quienes comercializan y también de quienes buscan esas sustancias para consumirlas.
En Villa Pueyrredón hay lugares que forman parte de la identidad del barrio y que, con el paso de los años, se transformaron en verdaderos puntos de encuentro. Uno de ellos es la Biblioteca Popular Pueyrredón Sud, una institución con mucha historia que ahora necesita del acompañamiento de los vecinos para seguir creciendo.
El próximo 23 de agosto, de 11 a 19 horas, la biblioteca de Bolivia 4801 abrirá sus puertas para una jornada muy especial: una feria de libros usados que tendrá como objetivo recaudar fondos para avanzar con la puesta en valor y la construcción de un nuevo espacio cultural.
La propuesta llega en el marco del Día del Lector y tendrá mucho más que libros. Durante la jornada habrá autores, presentaciones, pintura en vivo y música, en un encuentro pensado para disfrutar en familia, recorrer la biblioteca y, de paso, colaborar con una institución muy querida por los vecinos de la Comuna 12.
Y hay algo especialmente lindo en la iniciativa: comprar un libro también será una manera de ayudar. Porque el placer de llevarse una historia en papel, descubrir un autor o encontrar ese ejemplar que hacía tiempo se buscaba tendrá, esta vez, un destino colectivo.
El proyecto apunta a que la biblioteca pueda contar con un espacio renovado donde en el futuro tengan lugar talleres, teatro, música, literatura y distintas actividades culturales para toda la comunidad.
Para quienes frecuentan la institución, el cariño se nota. Vecinos destacan la cordialidad y predisposición del personal y celebran que se impulse un proyecto que permita que la biblioteca siga siendo un lugar de encuentro.
Porque una biblioteca no es solamente un lugar lleno de libros. También es memoria, encuentro y futuro. Y esta vez, el barrio tiene la posibilidad de ayudar a escribir ese próximo capítulo.
El próximo domingo 16 de agosto a las 21 horas, el barrio de Villa Pueyrredón tendrá una propuesta para cerrar el fin de semana largo: el Teatro y Centro Cultural El Alambique, de Griveo 2350, abrirá sus puertas para recibir a “Un Rubio Peronista”, el reconocido espectáculo de stand up político de Gustavo Berger.
La particularidad de la función es que será a la gorra, una modalidad que permite que el público pueda acercarse al teatro y disfrutar de una noche de humor sin que el precio de una entrada se convierta en una barrera. En tiempos donde la situación económica obliga a muchas familias y vecinos a cuidar cada peso, contar con propuestas culturales accesibles es, sin dudas, una buena noticia para el barrio.
El espectáculo propone una mirada cargada de humor, ironía y crítica sobre la política argentina. Berger utiliza el stand up para recorrer la historia del peronismo y poner bajo la lupa la realidad nacional, con un discurso que se actualiza permanentemente según los acontecimientos políticos del país.
“Un Rubio Peronista” lleva más de una década de trayectoria, con más de 1.000 funciones y cientos de miles de espectadores en distintas ciudades argentinas. Su propuesta combina actualidad, análisis y humor, buscando que la política también pueda ser motivo de una buena carcajada.
Una noche para salir y encontrarse
La función llega, además, en una fecha ideal: el lunes 17 de agosto será feriado, por lo que la noche del domingo se presenta como una oportunidad para cortar con la rutina, encontrarse con amigos, salir en familia o simplemente disfrutar de una propuesta cultural cerca de casa.
El Alambique es uno de esos espacios independientes que mantienen viva la actividad cultural de los barrios. Además del teatro, cuenta con música en vivo, talleres, salas de ensayo y un bar-café que funciona de martes a sábados.
Una buena excusa para salir, disfrutar del humor y, sobre todo, seguir apostando por la cultura hecha cerca de casa.