En la efervescente década del 30, un grupo de jóvenes apasionados por el fútbol encontraba en las calles su refugio para dar rienda suelta a su energía desbordante. Sin embargo, sus travesuras futbolísticas comenzaron a generar ciertas molestias entre los vecinos, despertando la necesidad de encontrar un espacio propio para desarrollar su pasión sin restricciones. Fue así como surgió la idea de fundar un club, pero la falta de recursos económicos no los detendría en su empeño.
Con ingenio y audacia, los incansables pibes organizaron pequeños bailes y «asaltos» en los que recaudaron modestas sumas de dinero. Con cada moneda reunida, se acercaban un paso más a su sueño. Finalmente, lograron alquilar una modesta casa que se convertiría en el primer hogar del club durante los siguientes años. Aquel lugar se llenó de risas, sueños y memorables encuentros, marcando el inicio de la leyenda de El Tábano.
Sin embargo, la búsqueda de un nombre que encapsulara la esencia combativa y despierta del club resultó ser un desafío. Se barajaron diversas opciones, desde «Los luchadores de Saavedra» hasta «Los vengadores de Saavedra». Fue entonces cuando uno de los fundadores, absorto en la lectura del diario Crítica del renombrado periodista Natalio Botana, encontró en la portada una frase que resonó profundamente en su interior. En aquellas letras, Sócrates comparaba su presencia sobre una ciudad con la de un tábano sobre un noble caballo, picándolo para mantenerlo siempre despierto. Aquella analogía capturó la esencia de su lucha incansable y se convirtió en el nombre que definiría al club: El Tábano.
Con el paso de los años, El Tábano se fue consolidando como un punto de encuentro ineludible en el Barrio de Coghlan, ubicado en la calle Rómulo S. Naón 3029, sus raíces se entrelazaron con las familias, los amigos y el tango, estableciendo una identidad arraigada entre los vecinos. En este espacio, los lazos de amistad se fortalecían, y las pasiones populares encontraban su expresión natural y armoniosa.
La noticia de que los Legisladores de la Ciudad de Buenos Aires, Matías López y Claudio Ferreño, en el año 2021, declararon a El Tábano como sitio de interés cultural fue recibida con alegría y emoción por todos los que forman parte de esta institución. Esta distinción reconoce la profunda conexión de este club de barrio con la cultura porteña y su papel fundamental en la identidad de los vecinos. En cumplimiento de la ordenanza 48.039/94, se colocó una placa conmemorativa en el frente del edificio, honrando su rica historia.
A lo largo de los años, El Tábano ha sido testigo del paso de numerosas personalidades del espectáculo nacional. Desde «el polaco» Goyeneche, vecino del barrio, quien asegura haber conocido a su esposa en un baile en el club, hasta figuras icónicas como Alberto Castillo, Ángel Vargas, Aníbal Troilo, Sandro, Oscar Rovito (Tarzanito), Hugo del Carril y Lino Spilimbergo, entre otros. Su presencia en El Tábano dejó una huella imborrable en la memoria colectiva del club y en la historia del arte y el espectáculo argentino.
En la actualidad, «El Tábano» ofrece una amplia variedad de actividades para todos los gustos. Los socios pueden disfrutar de clases de gimnasia acrobática, taekwon-do, pilates, tango y seminarios temáticos del «2×4», así como también clases de música, incluyendo guitarra, bandoneón y canto. Para aquellos interesados en el intelecto, el club también ofrece clases de ajedrez y yoga. Además, cuenta con una destacada Orquesta Típica que mantiene viva la tradición del tango.
Una de las joyas de «El Tábano» es su increíble Buffet, a cargo de Norma, que ofrece una experiencia única. Con un ambiente cálido, bien de barrio y acogedor, el club es ideal para reuniones de amigos, salidas informales en pareja y encuentros de vecinos. Aunque la variedad de platos puede ser limitada, los clásicos nunca fallan. Desde la milanesa napolitana hasta los ravioles y el spaghetti con pesto, cada bocado es un deleite para el paladar. El buffet se destaca por utilizar materia prima de excelente calidad y por ofrecer un servicio atento y amable.
«El Tábano» es un auténtico bodegón de barrio, donde la esencia del tango impregna el ambiente. Es un lugar económico, sin cobro de cubierto, que se ha convertido en un punto de encuentro para los vecinos de Coghlan y sus alrededores. Tanto sus instalaciones como su atmósfera reflejan la autenticidad y calidez de un verdadero club de barrio.
Hay proyectos que se construyen, literalmente, a fuerza de trabajo, paciencia y compromiso vecinal. Ese es el caso del Biocorredor Iberá, una iniciativa que desde hace 11 años viene transformando distintos sectores del barrio de Coghlan y generando pequeños refugios para la biodiversidad rioplatense.
La propuesta, impulsada por Barrios Arborescentes, fue creciendo a lo largo de la bicisenda y las veredas mediante la recuperación y reforestación de planteras. Así, espacios que muchas veces pasan desapercibidos se convirtieron en verdaderos pequeños corredores verdes capaces de aportar plantas, flores y refugio para distintas especies.
Once años de trabajo hecho entre vecinos
Detrás de cada uno de estos espacios existe una tarea que muchas veces no se ve: limpiar, plantar, cuidar, regar y mantener. Son acciones sencillas, pero sostenidas durante años, que demuestran cuánto puede cambiar un barrio cuando sus habitantes se organizan para cuidar el espacio público.
El Biocorredor Iberá es también una invitación a mirar las calles de otra manera. Una vereda, una plantera o un árbol pueden convertirse en parte de un entramado mucho más grande destinado a favorecer la biodiversidad y mejorar el entorno cotidiano.
Se viene el aniversario de Barrios Arborescentes
A comienzos de octubre, la organización prepara un nuevo encuentro para celebrar sus 11 años de actividad. La jornada tendrá plantaciones, charlas, música y espacios para compartir experiencias entre vecinos.
Mientras se prepara el festejo, Barrios Arborescentes lanzó además una convocatoria para quienes quieran colaborar con el mantenimiento del corredor. Los aportes permitirán comprar insumos y continuar con las tareas de cuidado de este proyecto autogestivo.
Alias para colaborar: Luz.arborescente
Una historia que también llegó al cine
La experiencia de organización ambiental de los vecinos de Coghlan también fue llevada a la pantalla mediante “Arborescentes”, el segundo cortometraje de la serie Metamorfosis urbanas.
La producción tuvo en 2025 un estreno internacional y recibió reconocimientos en distintos festivales. Además, se encuentra disponible online junto con “El pasaje de las mariposas”, el primer corto de la serie.
Once años después, el mensaje continúa siendo el mismo: cuando los vecinos se organizan, una pequeña plantera puede convertirse en parte de un gran puente verde para todo el barrio.
El Mes de las Infancias sigue recorriendo los barrios de la Comuna 12 y esta vez la cita será en un lugar muy querido por los vecinos: la Estación Coghlan. El próximo sábado 22 de agosto, el playón de la estación se convertirá en escenario de una jornada pensada especialmente para que los más chicos disfruten, jueguen y compartan en familia.
El Gran Festival de las Infancias se realizará de 11 a 14 horas, con una propuesta completamente barrial y cargada de actividades gratuitas. La idea es que las familias puedan acercarse, pasar un lindo rato y celebrar a los chicos y chicas sin necesidad de alejarse del barrio.
Durante la jornada habrá pelotero e inflables, merienda para los más pequeños, maquillaje artístico, feria de emprendedores, creación de personajes con globos y corte de pelo solidario, además de otras sorpresas que se irán sumando al festejo.
Una fiesta que también invita a ser solidarios
El encuentro tendrá además un costado solidario. Quienes puedan colaborar están invitados a acercar juguetes nuevos o usados en buen estado y alimentos para la merienda. Todo aporte será bienvenido para que la celebración pueda llegar a más chicos.
Los puntos de recepción son:
Grupo Scout, Estomba 2741 – sábado 22 de 11 a 14.
Centro Social y Cultural Juntos, Rómulo Naón 2500 – lunes a viernes de 10 a 17.
Construyendo Sueños, Washington 2785 – lunes a viernes de 10 a 17.
Urquiza se Organiza, Plaza Casal – Triunvirato y Roosevelt – lunes y viernes a las 17.
Una estación que vuelve a ser punto de encuentro
La Estación Coghlan tiene esa particularidad que valoran especialmente quienes viven en la zona: además de su historia y su identidad ferroviaria, se convirtió en un espacio donde suelen encontrarse propuestas culturales y comunitarias.
Esta vez serán los más chicos quienes tendrán el protagonismo. La invitación es a preparar el mate, acercarse en familia y disfrutar de una mañana distinta, con juegos, arte, música, emprendedores y mucha participación vecinal.
El Centro Ana Frank Argentina para América Latina abrió una convocatoria para que docentes, bibliotecarios, directivos y supervisores de Educación Especial accedan a una visita guiada gratuita al Museo Ana Frank, ubicado en Superí 2647, en el barrio de Coghlan. La propuesta estará vigente del 12 de febrero al 1 de marzo, de jueves a domingo entre las 14 y las 19, y permite concurrir junto a un acompañante.
La iniciativa apunta a que educadores de la zona y de barrios cercanos puedan conocer de primera mano las actividades pedagógicas del museo y evaluar cómo adaptarlas a sus grupos de estudiantes. Para los vecinos de Coghlan, se trata de una oportunidad concreta de aprovechar una institución cultural del barrio con acceso sin costo y con enfoque educativo.
Una propuesta pensada para la educación especial
Las visitas guiadas están orientadas a quienes trabajan en el ámbito de la Educación Especial, con el objetivo de acercar herramientas y contenidos que puedan ser utilizados en el aula. Desde la organización explicaron que el recorrido permite conocer las muestras permanentes y las propuestas didácticas vinculadas a la memoria, los derechos humanos y la convivencia.
El museo funciona en una casa histórica del barrio, que fue adaptada como espacio cultural y educativo, y se consolidó como un punto de referencia para escuelas de Coghlan, Saavedra, Villa Urquiza y Belgrano.
La actividad no requiere pago previo, pero sí inscripción anticipada mediante un formulario habilitado por el Centro Ana Frank a través de sus canales oficiales y completar el formulario de inscripción que se encuentra disponible en la biografía de las redes sociales del Centro Ana Frank Argentina. Una vez anotados, los interesados reciben la confirmación correspondiente para poder asistir dentro del período indicado.
La propuesta busca fortalecer el vínculo entre el museo y las instituciones educativas de la zona, acercando contenidos accesibles y promoviendo el uso de espacios culturales del barrio como herramientas pedagógicas.