Sociedad
Fatiga sin causa específica: cómo combatirla con hábitos saludables
La fatiga sin causa específica es un problema que afecta a muchas personas actualmente. Aunque puede haber algunas condiciones de salud subyacentes que deben ser descartadas por un médico, hay hábitos saludables que se pueden adoptar para ayudar a combatir la fatiga. El Dr. Martin Carrizo, Médico, Nutriólogo y Médico Legista de la UBA, ha compartido algunas recomendaciones para mejorar la calidad de vida y reducir la fatiga sin causa específica.
Alimentación: Inflamación crónica sistémica y déficit de nutrientes
La alimentación juega un papel importante en la fatiga sin causa específica. Disminuir el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados es fundamental, ya que estos alimentos pueden causar inflamación crónica sistémica. Por lo tanto, es recomendable incluir una gran variedad de vegetales y frutas, preferiblemente crudos. Esto ayudará a prevenir el déficit de nutrientes, como hierro, magnesio y zinc, que también pueden causar fatiga.
Mejorar la relación Omega 3/Omega 6
La relación entre los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 en la dieta también puede afectar a la fatiga sin causa específica. Es importante consumir pescado 2 o 3 veces por semana, especialmente pescado de aguas frías como el atún, el salmón, la caballa y el jurel. Además, es recomendable consumir aceites vegetales saludables, como el aceite de oliva o de palta, frutos secos y semillas. Estos últimos son fuentes tanto de Omega 6 como de Omega 3.
La Importancia de un buen sueño
El sueño es otro factor clave en la fatiga sin causa específica. No solo es importante dormir una cantidad suficiente de horas, sino también evaluar la calidad del sueño. Es recomendable descartar condiciones como el síndrome de apnea del sueño. Una mala calidad de sueño se ha asociado con una mayor incidencia de enfermedades metabólicas, incluyendo la obesidad. Incluso dormir poco se ha relacionado con una mayor sensación de hambre durante el día.
Controlar los niveles de Vitamina D
La hipovitaminosis D, es decir, niveles de Vitamina D por debajo de 20, puede estar asociada con la fatiga sin causa específica. Es recomendable controlar los niveles de Vitamina D y tomar sol en las condiciones recomendadas por un profesional.
Actividad física
Realizar actividad física y aumentar nuestra NEAT (termogénesis no asociada a actividad programada) también puede ayudar a combatir la fatiga sin causa específica. Aumentar los niveles de actividad diaria mejora el trofismo y vascularización muscular, la salud ósea y disminuye la incidencia de dolores crónicos.
Tomar suficientes líquidos
La deshidratación puede contribuir a la fatiga. Asegúrate de estar bien hidratado bebiendo suficiente agua y otras bebidas como infusiones. También es importante consumir alimentos con alto contenido de agua, como frutas y verduras.
Evitar hábitos poco saludables
El tabaquismo y el alcoholismo pueden contribuir a la fatiga. Además, evita el consumo de alimentos con alto contenido de azúcares simples, como dulces, golosinas y productos de panadería.
Es importante tener en cuenta que la fatiga sin causa específica también puede ser un síntoma de enfermedades subyacentes, como el hipotiroidismo, enfermedades neurológicas, metabólicas como la diabetes, la anemia, la celiaquía, entre otras. Si la fatiga persiste, se recomienda buscar atención médica y recibir un tratamiento específico para tratar la causa subyacente. No ignores tu salud y toma medidas para recuperar tu energía y sentirte mejor.