Sin categoría
Hace 80 años Buenos Aires fue sede de la otra guerra del ajedrez
Publicado
7 años agoon
By
donadohoEsta es una historia con pasado, presente y futuro; sabe de sangre, sudor y lágrimas. Buenos Aires fue su epicentro y el ajedrez el refugio alegórico para que un puñado de hombres y mujeres consiguieran eludir los horrores y espantos de una guerra. Hace 80 años, el 1 de septiembre de 1939, fecha del comienzo de las operaciones de la Segunda Guerra Mundial, la capital argentina fue sede del VIII Torneo de las Naciones «Copa Hamilton Russell» -más tarde denominada Olimpíada de Ajedrez-; una competencia por equipos que convocó a un centenar de ajedrecistas de 27 países en la sala del Teatro Politeama, sobre la avenida Corrientes altura de los recuerdos. El cruel destino les tejió una celada singular a ese nutrido grupo de ajedrecistas que habían arribado eufóricos de ultramar y que se marcharon intercambiando figuritas de sus miedos y sus dudas; muchos de ellos, incluso, habían perdido hasta su patria y su bandera. Sólo un puñado se atrevió al desafío de quedarse en esta tierra hasta que la herida del corazón se hiciera cicatriz. La jugada marcó un antes y un después en el desarrollo del ajedrez vernáculo.
Después del match por el campeonato mundial entre Capablanca y Alekhine en Buenos Aires, en 1927, el ajedrez argentino atravesó algunas décadas de bonanzas; no fue extraño que en 1937, los maestros Roberto Grau (además de ser dirigente también se desempeñaba como columnista en el diario La Nación), Luis Piazzini, Carlos Guimard, Jacobo Bolbochán e Isaías Pleci, todos integrantes del equipo argentino en el VII Torneo de las Naciones, en Estocolmo, llevaron consigo una copia del Decreto oficial (con la firma del presidente, Agustín P. justo) en el que el Estado Nacional se comprometía a subsidiar la realización del próximo Torneo de las Naciones, en Buenos Aires, en 1939. La capacidad negociadora de esos maestros sobrepasó los límites del tablero, y su discurso persuasivo se impuso al de los norteamericanos y húngaros que también pugnaban por la sede del evento. Pero la FIDE esa vez apostó fuerte por Argentina, y Buenos Aires fue elegida como la siguiente anfitriona del ajedrez mundial. Sin embargo pocos imaginaron que aquel sueño pronto se volvería pesadilla; es que tras el regreso triunfal -acompañados con la conquista del 3er puesto en la gesta deportiva en la capital sueca-, en la Argentina había ya un nuevo gobierno, y el flamante presidente Roberto M. Ortiz había decidido eliminar el apoyo económico al certamen. Sólo a través de esfuerzos individuales, privados y anónimos, sumado al ingenio de maestros y dirigentes se consiguió reunir gran parte de los gastos de organización y resguardar la imagen del país de un histórico papelón deportivo. Finalmente, y tras algunas postergaciones (el certamen se había programado originalmente para el mes de abril de 1939), recién el 21 de agosto ató amarras en la dársena Norte, el trasatlántico Piriápolis procedente de Amberes con la mayoría de los colosos del tablero; la pequeña babel en la que se entremezclaban vocablos latinos, sajones, eslavos y judíos fue recibida por una rama del periodismo ya extinguida «los cronistas portuarios o marítimos». En las cámaras fotográficas que usaban magnesio se almacenaron las postales sepias de aquel momento.
Los visitantes fueron registrados en el Hotel de los Inmigrantes y alojados en el centro porteño. Aquella era la flor y nata del ajedrez internacional de la que sobresalían el campeón mundial, el francés Alexander Alekhine, y su predecesor, el cubano José Raúl Capablanca, junto al estonio Paul Keres, el polaco Savielly Tartakower, el alemán Erich Eliskases, el inglés Harry Golombek, el sueco Gideón Stählberg, y el judío (que representaba a Palestina) Moshe Czerniak. Ah!, además, también se oía la sonrisa grave y contagiosa de un tal… Mieczyslaw Najdorf, de Polonia. Otro nutrido grupo de ajedrecistas extranjeros estaba compuesto por mujeres que participarían del Mundial Femenino, que se jugaría de manera paralela con el torneo mayor. La inglesa, de origen soviético, Vera Menchik, la femme fatale del ajedrez, defendería exitosamente por 9ª vez consecutiva la corona mundial. Sería, acaso, su última gran hazaña en un torneo porque moriría más tarde, víctima de un ataque de la aviación alemana a Londres, en 1944. Dado que el 24 de agosto de 1939 ya se percibía el enrarecido clima social que golpeaba sobre el corazón de Europa, durante la ceremonia de inauguración del certamen tanto el presidente de la Nación, Roberto M. Ortiz, como el canciller Dr. J. Cantilo, el ministro de Justicia e Instrucción Pública, Dr. J. Coll y el intendente municipal, Dr. A. Goyeneche, utilizaron sus discursos de bienvenida a los visitantes para arengar por la hermandad de los pueblos y llamaron a orar por la Paz. Es que los partes de las agencias de noticias disparaban vientos de guerras y presagiaban lluvia de sangre. El torneo que reunía a 27 equipos fue dividido en tres grupos de siete conjuntos y uno, con seis. Los cuatro mejores de cada zona accederían a la final (Copa Hamilton Russell). El salón del teatro Politeama -fundado en 1879 y demolido en 1959- fue desbordado por una multitud que devoró a diario las 1500 entradas con valores de $1 o $2 (según fuera para ver de pie o sentado las partidas de los distintos matches). El fervor fue in crescendo con la sorprendente actuación del equipo local -la misma formación de 1937- integrado por Grau, Piazzini, Bolbochán, Guimard y Pleci, que finalizó primero en su zona por encima de Lituania, Holanda, Dinamarca, Islandia, Irlanda y Ecuador, y se clasificó para la serie final.
Los integrantes del plantel argentino se alojaban en la quinta Las Delicias (en Adrogué), donde recibían clases a diario de entrenamiento dictadas por el entonces campeón mundial Alekhine, a modo de agradecimiento por los favores recibidos durante su estada en el país cuando despojó de la corona al cubano Capablanca, en 1927. Sin embargo cuando el certamen ingresó a la etapa decisiva con los mejores 16 equipos clasificados -12 europeos y 4 de América- para la serie final, la que se disputaría por sistema round robin (todos contra todos), el 1 de septiembre el mundo amaneció de luto; la prensa tituló las portadas de los diarios con sólo una palabra: Guerra. Se habían disparado los horrores de la Segunda Guerra Mundial; un conflicto que en seis años llevó a la muerte a más de 50 millones de personas como consecuencia de los choques de los ejércitos aliados (URSS, Reino Unido, Francia y EE.UU.) y los del Eje (Alemania, Italia y Japón). Ante la trágica noticia, el equipo inglés decidió abandonar la competencia y regresar de inmediato a su nación para alistarse contra el ataque invasor. Tiempo después se supo que cuatro de sus integrantes, los maestros Conel Hugh Alexander, George Alan Thomas, Philip Stuart Milner-Barry y Harry Golombek fueron reclutados en la instalación militar Bletchley Park, en Buckinghamshire, bajo las órdenes del matemático Alan Turing para descifrar los códigos nazis de la máquina naval «Enigma», la que había sido robada por los servicios secretos polacos y que terminó en poder de los británicos. Las técnicas y métodos utilizados salieron a luz junto al film «The Imitation Game» o «El Código Enigma», en 2014. La actitud del equipo inglés golpeó en el centro del tablero y varias naciones, a través de sus capitanes, solicitaron la suspensión del torneo. Una inmediata reunión entre los jefes de las diferentes delegaciones y los organizadores argentinos, entre los que sobresalían, Augusto de Muro (presidente de la federación argentina de ajedrez, FADA) y el maestro Roberto Grau (dirigente, ajedrecista y periodista) sirvió para ponerle un parche al conflicto y salvar el certamen. Se decidió relegar el interés deportivo y anteponer la buena voluntad de las partes para llegar al final del certamen. Se dispuso eludir las confrontaciones entre los representantes de los países en conflicto. Así los matches que tuvieron por protagonistas a los alemanes frente a polacos, franceses y palestinos se resolvieron en empates (2 a 2 en el marcador) sin disputarse partida alguna. Dado que no había estados austríacos y checoslovacos (Hitler los anexó a ambos) a los representantes checos se les permitió jugar bajo el nombre de «Protectorado de Bohemia-Moravia». El equipo alemán, pese a su superioridad en fuerza ajedrecística, aceptó acordar un empate ante este conjunto por lo que Argentina, en un gesto de caballerosidad deportiva, también firmó un empate sin lucha ante el débil rival para no valerse de ventaja alguna ante los alemanes, favoritos en ganar el torneo.
El lunes 18 de septiembre, en la jornada previa a la finalización de la competencia, se celebró en Buenos Aires el XVI Congreso de la FIDE dirigido por su presidente, el Dr. Alexander Rueb (además, abogado de la Corte Suprema y Cónsul de Holanda en Luxemburgo). Durante el desarrollo de la asamblea, y de manera imprevista, se pergeñó un golpe de Estado. Un grupo de delegados representantes de Uruguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Chile, Costa Rica, Guatemala y Paraguay alzaron sus manos y llamaron a votación para la designación de un nuevo presidente junto al cambio de sede de la federación internacional como consecuencia de la situación social en Europa. «En virtud del estado de guerra existente en Europa, la imposibilidad de prever la duración del mismo y, teniendo en cuenta que la sede de la FIDE se halla actualmente en Holanda, se resuelve trasladar transitoriamente la misma a Buenos Aires, designar Presidente Honorario al actual titular de la FIDE, Alexander Rueb, y nombrar Presidente efectivo de la FIDE, al Sr. Augusto Muro (presidente de la FADA) cuyo mandato se extenderá hasta la realización del próximo Congreso Internacional». Dicha resolución fue refrendada al día siguiente por mayoría simple, con excepción de la Argentina, Francia, Letonia y Alemania. El Dr. Rueb, indignado señaló que dicha decisión no sería válida y a renglón seguido se marchó de la sala y horas más tarde del país. Dado que tras del Torneo en Buenos Aires y hasta 1950 no volvió a disputarse la Copa de Naciones, la FIDE, tras el cese de la Guerra desconoció los hechos aquí sucedidos, eliminando de sus registros el acta del congreso de Buenos Aires y respetando (hasta la actualidad) los nombres de sus 7 presidentes en todo su historial (1924-2019), sin mención alguna de la posesión transitoria que tuvo el dirigente argentino designado de facto.
Volviendo al juego, la organización consiguió llegar al cierre de la competencia previsto para el 19 de septiembre, y brindó su reconocimiento junto al podio de los ganadores, aunque para muchos las condiciones del torneo dispararon algunas dudas sobre el resultado final. Alemania, con 36 puntos, se quedó con la medalla dorada, Polonia, con 35,5, se llevó la de plata y Estonia, con 33,5 se adjudicó la presea de bronce. Argentina fue 5ª, con 32,5. Tras el último jaque, varios ajedrecistas quedaron librados a su suerte y debieron evaluar la manera de rehacer y continuar sus vidas. El polaco Savielly Tartakower (amigo de Miguel Najdorf, y ambos integrantes del equipo subcampeón en Buenos Aires) decidió regresar a Europa; lo hizo bajo el seudónimo de General Cartier para sumarse a las filas del General Charles de Gaulle poco antes de la ocupación alemana a Francia. En cambio la gran mayoría salió a la búsqueda de nuevos destinos por América o la espera del final de la Guerra. El desconocimiento del nuevo idioma resultó el gran escollo para muchos de ellos, pero la universalidad del ajedrez, con el tradicional desplazamiento y ordenamiento de sus piezas, les permitió intercambiar figuritas de sus angustias para sortear el escollo. «te enseño ajedrez si me enseñas algunas palabras en castellano» le ofreció el quinto tablero del equipo polaco, Franciszek Sulik al por entonces joven Horacio Amil Meilán, hoy convertido en el ajedrecista más longevo en actividad de la Argentina. Un vasto número de ajedrecistas eligió quedarse en Argentina. La nómina la componen: Jiri Pelikan, Gideon Stahlberg, Paulin Frydman, Erich Eliskases, Paul Michel, Ludwing Engels, Albert Becker, Heinrich Reinhardt, Moshe Czerniak, Zelman Kleinstein, Meir Rauch, Markas Luckis, Ilmar Raud, Movsas Feigins, Karel Skalicka, Franciszek Sulik, Aristide Gromer, Christian De Ronde, Sonja Graf, Paulette Schwatzmann, y… Mieczyslaw Najdorf que cambió su nombre por el de Miguel Najdorf. En aquella época, el Club Argentino de Ajedrez era la principal casa del juego ciencia en el país, pero el ajedrez aún no se había desprendido de sus raíces aristocráticas y el ingreso a esa institución no era para cualquiera. La mayoría de los ajedrecistas extranjeros encontraron un refugio en los salones del Círculo de Ajedrez (en Roque Sáenz Peña y Bartolomé Mitre) porque en el Argentino a la mayoría de ellos se los consideraban ideológicamente peligrosos, «Debe ser comunista», era la sentencia para no aprobar su ingreso. Como ya fuera contado, el polaco Najdorf perdió a todos sus familiares en el holocausto de Varsovia, y ésta era su pícara respuesta cuando le consultaban del por qué se había quedado en la Argentina en lugar de regresar a Europa. Con su particular voz aguardentosa, decía: «Óyeme viejo, en todas partes, la gente decía que había que trabajar para ganarse el pan, pero aquí en la Argentina decían que había que trabajar para ganarse el puchero. Yo me dije, puchero es más grande que pan, entonces me quedo». El gesto de Najdorf imitado por otros colegas sin dudas marcó un antes y un después en la historia del ajedrez vernáculo; sus enseñanzas se transmitieron con pasión y forjaron a los nuevos maestros; sembraron el país con semillas de sus conocimientos técnicos y brotaron los nuevos talentos. Tras el final de la Guerra, Argentina alcanzó su época dorada en el mundo de los escaques y los trebejos: cosechó tres campeones mundiales juveniles (con Panno, Bielicki y Zarnicki), dos cadetes (Tempone y Pichot), dos Mundiales por equipos Sub26, tres subcampeonatos olímpicos (1950, 1952 y 1954), y más de tres decenas de jugadores que alcanzaron el consagratorio título de gran maestro como mejor muestras de ese tiempo de siembra. Sin dudas, el mayor orgullo en su historia.
Te podría gustar
Sin categoría
Parque Sarmiento bajo la polémica: vecinos denuncian ruidos hasta la medianoche
Publicado
2 meses agoon
1 junio 2026By
donadoho
La convivencia entre los espacios recreativos y el descanso de los vecinos vuelve a estar en el centro de la discusión en el barrio de Saavedra. En los últimos días, la Asociación Vecinal Barrio Cornelio Saavedra volvió a visibilizar una serie de reclamos relacionados con los ruidos que se generan en sectores concesionados del Parque Sarmiento, especialmente durante la noche y fuera del horario habitual de cierre del predio.
Según denunciaron desde la entidad vecinal, las actividades desarrolladas en un espacio privado ubicado dentro del parque, frente a la calle Andonaegui, se extenderían de manera frecuente más allá de las 20 horas, horario establecido para el cierre del tradicional pulmón verde de la Comuna 12.
Las quejas se multiplicaron luego de la difusión de imágenes registradas cerca de las 22.20 horas, donde se observan actividades que, según los vecinos, generan gritos, bombos, silbatos, bocinas y otros ruidos que afectan la tranquilidad de quienes viven en las inmediaciones.
Un reclamo que suma cada vez más voces
Desde la Asociación Vecinal Barrio Cornelio Saavedra sostienen que la problemática no se limita a hechos aislados, sino que se repite de lunes a lunes y en algunos casos se prolonga hasta pasada la medianoche.
Los vecinos aseguran que la situación impacta directamente en la calidad de vida de las familias de la zona, especialmente de adultos mayores, personas que trabajan al día siguiente, niños y también de las mascotas que suelen verse afectadas por los ruidos intensos.
A su vez, remarcan que el Parque Sarmiento es uno de los espacios verdes más importantes de la Ciudad de Buenos Aires y que debería preservarse como un lugar de recreación, deporte y contacto con la naturaleza, respetando las normas vigentes y el descanso de la comunidad.
Pedido de controles y cumplimiento de las normas
Entre los principales reclamos aparece la exigencia de mayores controles por parte de las autoridades y el cumplimiento efectivo de las regulaciones relacionadas con horarios y niveles de ruido.
Los vecinos también cuestionan aspectos vinculados al funcionamiento de algunas concesiones privadas dentro del predio y reclaman mayor transparencia respecto de los servicios utilizados y las condiciones bajo las cuales se desarrollan determinadas actividades.
Un debate que vuelve a instalarse en la Comuna 12
La discusión sobre el uso de los espacios públicos y las concesiones dentro de parques porteños no es nueva. Sin embargo, el reclamo surgido en Saavedra vuelve a poner sobre la mesa el equilibrio que debe existir entre las actividades recreativas, los emprendimientos privados y el derecho al descanso de quienes viven en los alrededores.
Mientras los vecinos continúan difundiendo imágenes y testimonios para visibilizar la problemática, esperan respuestas concretas que permitan recuperar la tranquilidad en uno de los espacios verdes más emblemáticos de la zona norte de la Ciudad.
Sin categoría
Gratis y en Villa Urquiza: gran show de tango en el CC 25 de Mayo
Publicado
3 meses agoon
5 mayo 2026By
donadohoEl tango vuelve a tomar protagonismo en la agenda cultural porteña con una propuesta imperdible para los vecinos de la Comuna 12. El próximo viernes 8 de mayo a las 20 horas, la reconocida Orquesta del Tango de Buenos Aires se presentará en el histórico Centro Cultural 25 de Mayo, en el barrio de Villa Urquiza, con entrada gratuita y reserva previa.
Bajo la dirección del maestro Néstor Marconi, uno de los grandes referentes del género, el concierto contará con la participación especial del cantor Esteban Riera, quien aportará su impronta interpretativa a una noche cargada de emoción y tradición.
Un recorrido por los grandes clásicos
El espectáculo propone un viaje por algunas de las piezas más emblemáticas del repertorio tanguero, con arreglos especialmente pensados para esta formación. Entre los temas destacados se encuentran obras inolvidables como “Balada para un loco”, de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer; “Sus ojos se cerraron”, de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera; y “Pa’ que bailen los muchachos”, del legendario Aníbal Troilo.
La propuesta también incluirá composiciones propias del director, como “L’Atelier” y “A la alta escuela”, además de una selección de obras de grandes referentes del género, consolidando un repertorio que combina tradición y actualidad.ImagenSube un archivo de imagen, elige uno de tu biblioteca de medios o añade uno con una URL.SubirBiblioteca de mediosInsertar desde una URL

Una orquesta con historia y prestigio
La Orquesta del Tango de Buenos Aires, creada en 1980, es un organismo estable dependiente de la Dirección General de Música del Gobierno de la Ciudad. A lo largo de su trayectoria, ha compartido escenario con figuras históricas como Roberto Goyeneche, Susana Rinaldi y Raúl Lavié, entre muchos otros.
Su calidad artística fue reconocida con importantes distinciones, entre ellas el Premio Konex de Platino y un Latin Grammy al mejor álbum de tango, consolidándola como una de las agrupaciones más destacadas del género en las últimas décadas.
Sin categoría
Emprendedores en el Colegio Cristo Rey con entrada gratuita
Publicado
11 meses agoon
10 septiembre 2025By
donadoho
El barrio de Villa Urquiza vivirá una jornada especial este sábado 13 de septiembre, cuando el Colegio Cristo Rey, ubicado en Quesada 5228, abra sus puertas para recibir a vecinos, vecinas y visitantes en una nueva edición de la Feria de Emprendedores.
El encuentro tendrá lugar de 12 a 18:30 horas, con entrada libre y gratuita, y busca ser una tarde llena de creatividad, productos únicos y el entusiasmo característico de los emprendedores barriales.

Un espacio de encuentro para la comunidad
Las ferias barriales se han consolidado en los últimos años como verdaderos motores de la vida comunitaria. En este caso, el Colegio Cristo Rey será el espacio donde los vecinos podrán recorrer stands con artesanías, manualidades, productos innovadores y propuestas originales, además de disfrutar de un clima familiar y amigable que fomenta la interacción social.
“Será una jornada especial para compartir en comunidad y apoyar a quienes todos los días ponen esfuerzo y pasión en sus proyectos”, señalaron los organizadores de la feria, que invitan a acercarse con amigos y familia para disfrutar de una propuesta diferente en Villa Urquiza.
Beneficios para emprendedores y artesanos
Este tipo de ferias cumplen un rol fundamental en la economía de los feriantes y artesanos, ya que ofrecen un canal de venta directo, permitiéndoles dar visibilidad a sus productos y fortalecer sus marcas frente a un público diverso.
Entre los principales beneficios se destacan:
- Visibilidad y ventas: la posibilidad de exhibir creaciones directamente al consumidor, generando ingresos inmediatos.
- Retroalimentación: un espacio ideal para recibir opiniones y comentarios que ayudan a mejorar la calidad de los productos.
- Conexiones estratégicas: la oportunidad de vincularse con otros emprendedores y generar futuras colaboraciones.
- Refuerzo de marca: una plataforma para consolidar la identidad y dar a conocer las propuestas a un público más amplio.
Y más allá del aspecto económico, las ferias de emprendedores también cumplen una función clave en la construcción de identidad barrial, en este sentido, la feria del Colegio Cristo Rey se presenta como una herramienta de integración y desarrollo local, con beneficios concretos:
- Identidad local: refleja el talento, la creatividad y el espíritu de trabajo de los vecinos de Villa Urquiza.
- Promoción cultural: rescata el valor de lo artesanal y lo hecho a mano, promoviendo la cultura de cada puestero que participa.
- Atracción de visitantes: abre la puerta a que personas de otros barrios se acerquen y participen.
- Lazos comunitarios: fomenta el encuentro, el intercambio y la colaboración entre vecinos.
La Ciudad avanza con una nueva licitación de reciclado y pone el foco en la Comuna 12
Una propiedad de Villa Urquiza saldrá a remate en la próxima subasta del Banco Ciudad
Una tarde de cine y solidaridad llega al Centro Cultural JUNTOS
Vacaciones de invierno: una tarde gratuita de diversión llega a Plaza Echeverría
La Comuna 12 se transforma en una galería abierta para artistas barriales












