Villa Pueyrredón
Ingratta SA: La fábrica pionera en Villa Pueyrredón que ha dejado «huella» en la industria
En el corazón del barrio de Villa Pueyrredón, en la Comuna 12, se encuentra una historia de emprendimiento y tradición que ha dejado”huella” en la industria del calzado y recuerdos “imborrables” dentro de las cartucheras escolares. En este artículo, te invitamos a adentrarte en el fascinante mundo de Ingratta SA, la reconocida fábrica de suelas para calzados «Febo» y gomas de borrar «Dos Banderas». Desde sus humildes comienzos en un garaje de la calle Vallejos 3043, los hermanos Ingratta han construido un legado que perdura hasta nuestros días.
La historia de Ingratta SA se remontadesde el año 1936, cuando cinco hermanos de origen italiano decidieron dar vida a su visión emprendedora. Francisco, Alberto, Alfredo, Jorge y Marcelo Ingratta comenzaron fabricando gomas de borrar utilizando caucho natural en el garaje de su casa. Rápidamente, su dedicación y pasión por la calidad los llevó a expandir su producción y a incursionar en la fabricación de suelas para calzado y tacos de goma utilizando la misma materia prima.
En poco tiempo, las marcas Dos Banderas y Febo, creadas por los hermanos Ingratta, se convirtieron en sinónimo de calidad y confianza en el rubro del calzado y la papelería. Su negocio creció de manera sostenida, lo que llevó a los emprendedores a adquirir y anexar lotes contiguos en la misma manzana de Villa Pueyrredón. La fábrica, que hoy en día abarca unos impresionantes 8000 metros cuadrados, es un testimonio vivo de la historia de la empresa, donde se entrelazan recovecos, remiendos, cuartos con mármoles antiguos y modernas salas de máquinas.
Con sus 87 años de experiencia, Ingratta SA ha trascendido generaciones. Detrás de la fabricación de las emblemáticas gomas de borrar Dos Banderas se encuentra el legado de tres generaciones de emprendedores que han mantenido vivo el espíritu visionario de los fundadores. La empresa ha logrado adaptarse a los cambios del mercado a lo largo de los años, pasando del caucho natural al sintético en la década de 1970.
Como una empresa familiar comprometida con la excelencia y la igualdad de oportunidades, ha establecido un protocolo único para el traspaso generacional. En lugar de generar puestos exclusivos para familiares, se fomenta la competencia y se permite que todos los miembros de la familia participen como cualquier otro postulante cuando se presenta una vacante. Esta filosofía ha fortalecido la empresa y ha asegurado la incorporación de talento fresco y nuevas ideas.
A medida que el negocio crecía, los hermanos ampliaron su gama de productos. Si bien comenzaron fabricando gomas de borrar, las suelas para calzado se convirtieron en su producto estrella, siendo consideradas una garantía de calidad para las marcas de calzado en el mercado. En la actualidad, el grupo produce alrededor de 1 millón de pares de suelas y 12 millones de productos con la marca Dos Banderas, lo que representa aproximadamente el 20% de su volumen total de producción.
Conscientes de la importancia de diversificar su oferta, Ingratta SA lanzó la etiqueta Febo Super Confort en la década de 1990, ofreciendo una línea de calzado que combina estilo y comodidad. Además, en 2016 incorporaron al mercado una línea de calzado escolar llamada Febo School, atendiendo las necesidades específicas de los estudiantes. Para fortalecer aún más la relación con sus clientes, la compañía también lanzó Febo Express, una cadena de reparación de calzado que ha contribuido a fidelizar a su base de consumidores.
A lo largo de los años, la empresa ha enfrentado momentos desafiantes, pero ha mantenido su enfoque en la calidad y el crecimiento sostenible. Durante períodos difíciles, como la década del 90’, han ajustado el cinturón y priorizado la estabilidad en lugar de un crecimiento desmedido. En contraste, en épocas prósperas, han reinvertido prácticamente todas sus ganancias, siguiendo el espíritu emprendedor de los fundadores. La empresa ha experimentado un crecimiento constante, a su propio ritmo, pero de manera segura.
Hoy en día, después tantos años de su fundación, Ingratta SA continúa operando en el mismo lugar donde los hermanos Ingratta iniciaron su sueño. Su historia es un testimonio del poder del espíritu emprendedor, la pasión por la calidad y la dedicación a largo plazo.