En el barrio de Villa Urquiza, más precisamente en la sede ubicada en Cullen 5226, la Fundación Multipolar atraviesa un momento crítico. Tras trece años de trabajo ininterrumpido acompañando a personas en situación de calle y vulnerabilidad extrema, la organización lanza un pedido urgente de donaciones para evitar el cierre de sus espacios y sostener sus programas de inserción social y laboral.
Esta ONG, que se ha convertido en un lugar de contención y esperanza para cientos de personas cada año, asiste actualmente a unas 300 personas, y solo en lo que va de 2024 ya logró que 84 de ellas accedan a empleo formal. Sin embargo, la persistente crisis económica, la retracción de aportes estatales y la caída de ingresos por subsidios y colaboraciones privadas, han puesto en jaque su continuidad.
Un trabajo que transforma realidades
La Fundación Multipolar no solo brinda asistencia, sino que impulsa una transformación real y concreta. Su metodología, basada en el acompañamiento psicosocial y la formación para el trabajo, permite que personas en situación de calle logren salir adelante por sus propios medios. Tal como señalan desde la institución: “No sacamos a las personas de la calle, lo hacen ellas mismas con tu apoyo”.
Con un equipo profesional que hoy cuenta con 28 trabajadores —entre psicólogos, trabajadores sociales, educadores y talleristas— la fundación lleva adelante un enfoque integral que combina contención emocional, talleres terapéuticos, capacitación laboral, y derivaciones a redes de salud y empleo.
Centros de Formación para el Trabajo: el motor del cambio
En su sede de Villa Urquiza y en una segunda base en Gualeguaychú, Entre Ríos, se desarrollan los Centros de Formación para el Trabajo, espacios en los que se apuesta a una salida estructural y sostenida de la situación de calle. Allí, semana tras semana, personas en condiciones de “marginalidad múltiple” —es decir, con historias de abuso, abandono, consumo problemático o problemas de salud mental— encuentran un lugar donde recuperar su autoestima, aprender un oficio y reinsertarse en la sociedad.
La fundación destaca que su objetivo es alcanzar egresos positivos, lo que implica lograr que cada beneficiario acceda a un trabajo decente y pueda sostener su independencia. Todo esto, sin perder de vista que la calle no es un lugar para vivir, y que el empleo es clave para revertir esa condición.
AYNI: el valor del voluntariado
Uno de los pilares que sostiene el trabajo de la Fundación Multipolar es su Programa de Participación AYNI, una red de voluntarios y voluntarias que aportan tiempo, conocimiento y compromiso para fortalecer cada acción. Este programa, cuyo nombre proviene de un vocablo quechua que simboliza la cooperación y la reciprocidad mutua, permite que profesionales y vecinos comprometidos se sumen a la causa, aprendiendo, creciendo y participando de una experiencia transformadora.
Una institución con historia y compromiso
Desde su nacimiento en 2011, Multipolar ha crecido en tamaño, impacto y reconocimiento, articulando con distintos niveles del Estado y con el sector privado. Pero hoy su continuidad está en riesgo.
La fundación hace un llamado urgente a empresas, vecinos y donantes individuales a colaborar para que su sede de Villa Urquiza pueda seguir funcionando. Ya no se trata solo de un espacio físico, sino de una red que salva vidas, devuelve dignidad y reconstruye historias.
¿Cómo colaborar con la Fundación Multipolar?
Quienes deseen colaborar pueden acercarse a la sede de Cullen 5226, en el barrio de Villa Urquiza, o contactar a través de sus redes sociales oficiales. Se reciben donaciones en dinero, pero también alimentos no perecederos, artículos de higiene, indumentaria, herramientas para talleres, y tiempo voluntario.
Multipolar necesita del compromiso colectivo para seguir haciendo posible lo imposible: acompañar, capacitar y reconstruir esperanzas.