Villa Urquiza
La Plaza Echeverría de Villa Urquiza
La Plaza Echeverría es uno de los lugares más emblemáticos del barrio de Villa Urquiza de la Comuna 12. Con una extensión de 16.500 metros cuadrados, la plaza es uno de los espacios verdes más grandes de la Comuna y un lugar de encuentro para los vecinos, que disfrutan de sus amplias áreas verdes y sus numerosas actividades culturales y deportivas.
La plaza Echeverria está ubicada entre las calles Nahuel Huapi, Capdevila, Pedro River y Baunes en pleno corazón del barrio. Lleva el nombre del poeta y escritor argentino Esteban Echeverría, autor de «El Matadero» y uno de los más importantes exponentes de la literatura argentina del siglo XIX. Desde entonces, la plaza ha sido un lugar de referencia para la comunidad, que ha visto pasar generaciones de vecinos y ha sido testigo de innumerables eventos culturales.
En la actualidad, la Plaza Echeverría cuenta con una amplia gama de servicios y actividades, que la convierten en uno de los lugares más concurridos del barrio y numerosos espacios verdes que permiten a los vecinos disfrutar de un ambiente relajado y tranquilo. Durante el verano, la plaza se llena de vida con una variada oferta cultural, que incluye espectáculos musicales, actividades para niños, eventos deportivos y ferias temáticas. Además, se realizan talleres y clases gratuitas de yoga, tai chi, zumba y otras disciplinas deportivas, que son una excelente oportunidad para los vecinos de mantenerse en forma y conocer gente.
La historia de la Plaza Echeverría en Villa Urquiza
La Plaza Echeverría en Villa Urquiza es una de las plazas más antiguas de la ciudad de Buenos Aires. En 1894, se dispuso la creación de la plaza en los terrenos donados por Francisco Seeber, ubicados entre las calles Bauness, Dr. Pedro I. Rivera, Capdevila y Nahuel Huapí. Se plantaron árboles y se instalaron bancos y faroles a kerosene para iluminación. La Sociedad de Fomento barrial organizó en diciembre de 1907 la primera kermesse, preparando la plaza para tal fin y cercándola con chapas de zinc.
Con el tiempo, la plaza fue mejorada y jerarquizada. En 1908 se instaló el alumbrado a gas y en 1913 se inició la instalación de la iluminación eléctrica. En 1915 se construyó un nuevo kiosco para bandas de música. También se colocaron cuatro bellos copones de fundición de la famosa casa francesa Fonderies du Val d’Osne en los canteros que dan sobre las calles Bauness y Capdevila.
El monumento al Gral. Justo José de Urquiza fue inaugurado en el centro de la plaza en 1942. Es una obra del escultor argentino de origen italiano Pablo Tosto, que representa en alto relieve la imagen ecuestre del general Urquiza. En la cara posterior del monumento está «La Unión Nacional», un conjunto alegórico que simboliza la paz entre el hombre civil y el hombre militar. El monumento fue inicialmente ubicado en la plazoleta de Avenida Alvear y Pueyrredón, pero por iniciativa de Manuel R. Canicoba, director del periódico «El Independiente», fue trasladado a la Plaza Echeverría.
La Plaza Echeverría cuenta con una magnífica arboleda, entre la que se destacan añosos ejemplares de tipas y jacarandás. Esta plaza es un espacio público que alberga la cancha de bochas, juegos infantiles, y el local del Centro de Jubilados CA.BO.PE. (Cartas, Bochas; Plaza Echeverría); creado en 1972. En Pedro I. Rivera se encuentra el emblema barrial de Villa Urquiza, diseñado por el artista plástico Rogelio Polesello. Con su rico pasado histórico y cultural, la Plaza Echeverría es un lugar emblemático de Villa Urquiza y una joya de la Ciudad de Buenos Aires.
Esteban Echeverría (1805-1851)
Fue un poeta y escritor argentino que se destacó como uno de los más importantes exponentes de la literatura argentina del siglo XIX. Su obra más conocida es «El Matadero», un relato sobre la violencia y la barbarie en la Buenos Aires del siglo XIX que se considera una de las obras cumbres de la literatura argentina.
Además de «El Matadero», Echeverría escribió numerosos poemas y ensayos sobre la vida política y social de su época, en los que abogaba por una sociedad más justa y equitativa. Su obra se caracteriza por un estilo cuidado y elegante, que combina la pasión y el lirismo con una reflexión profunda sobre la realidad social y cultural de su tiempo.
“El Matadero”, violencia y crueldad de Buenos Aires del siglo XIX
«El Matadero» es un cuento breve escrito por Esteban Echeverría en 1838, que describe la violencia y la crueldad que se vivía en Buenos Aires durante el siglo XIX. La historia se desarrolla en un matadero público, donde se llevan a cabo ejecuciones de animales, y muestra el contraste entre la crueldad del matadero y la cultura y educación de la ciudad.
El cuento se centra en el personaje de un estudiante, que es atacado y perseguido por un grupo de matarifes que representan la brutalidad y la barbarie de la sociedad argentina de la época. «El Matadero» es considerado una de las obras más importantes de la literatura argentina y latinoamericana del siglo XIX, y es reconocido por su crítica social y política, así como por su estilo literario innovador y vanguardista.