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La temporada de carreras de calle empieza con una competencia solidaria
Buenos Aires se convirtió en una referencia para las carreras de calle. Y cada año, el puntapié inicial del calendario lo da la misma prueba, que ya es un clásico que además persigue un fin solidario.
El 15 de marzo, en los Bosques de Palermo, miles de personas correrán para «garantizar la escuela secundaria en todo el país». Esa será la premisa de la nueva edición de la competencia que organiza Unicef.
La largada será a las 8 en Figueroa Alcorta y Dorrego. Y habrá dos opciones. Una prueba de 10 kilómetros competitiva, y otra de 2 kilómetros, participativa, para aquellos que quieren sumarse a la iniciativa pero no están entrenados para completar la distancia más larga.
La edición 2019 de la carrera completó los 7.000 cupos disponibles cuando arrancó la inscripción. El número se repite este año. Y todavía hay lugar. Quienes quieran anotarse deben ingresar a la página carreraunicef.org.ar
El valor de la inscripción es de $ 900 y todavía quedan cupos. Por otra parte, los donantes mensualizados de Unicef tendrán un descuento especial. Al mismo tiempo, quienes corran 10 kilómetros tendrán que presentar su certificado de apto médico vigente al momento de retirar el kit.
El kit de cada competidor, que se puede retirar en el Club de Corredores (Monroe 916), incluye una remera, hidratación, servicio médico, baños químicos, guardarropa y un espacio para dejar las bicis. Entre todos los inscriptos se sorteará un Chevrolet Joy Black cero kilómetro.
Con lo que se recauda de las inscripciones y los aportes de los sponsors se apoyarán las iniciativas educativas que desarrolla Unicef en Argentina, donde más de 65.000 adolescentes que viven en comunidades rurales alejadas no asisten a la escuela.
La gran mayoría de estas comunidades cuenta con una escuela primaria pero no con una secundaria. Por esta razón, muchos deben trasladarse a otras localidades, lejos de sus familias, para tener acceso a una escuela de este nivel y así completar sus estudios.
«Esto ocurre pese a que la Secundaria es obligatoria en nuestro país desde 2006«, explicó Ornella Lotito, oficial de Educación de Unicef.
«Trabajamos en el desarrollo de modelos educativos innovadores como las ‘Secundarias Rurales mediadas por Tecnologías, no sólo para garantizar que los chicos accedan y finalicen al nivel secundario sino también para reducir la brecha digital existente entre los chicos que viven en esos parajes y los que viven en el sector urbano», agregó Lotito.
El trabajo fue reconocido por las Naciones Unidas como un proyecto innovador que da respuestas a uno de los grandes desafíos que tienen los adolescentes, no sólo en la Argentina sino en el mundo, que es acceder y terminar la escuela secundaria.
El objetivo de Unicef es que «todos los adolescentes, sin importar el lugar en el que vivan, puedan acceder a una educación de calidad sin tener que alejarse de sus hogares», destacó Julián Weich, embajador de Buena Voluntad de Unicef Argentina, que además es el animador de la prueba y hasta fue participante.
Hay ocho secundarias mediadas por tecnología con 90 sedes en parajes rurales en las provincias de Chaco, Salta, Jujuy, Misiones, Tucumán y Santiago del Estero.
Más de 100 profesores de las disciplinas del nivel secundario, 140 docentes tutores y 14 auxiliares docentes indígenas acompañan a más de 1.500 estudiantes; 46% pertenecientes a más de 10 comunidades de pueblos originarios.
Las secundarias rurales medidas por tecnologías están compuestas por una sede central ubicada en un centro urbano, a la que asisten todos los días los docentes de las distintas disciplinas del nivel, y por las sedes ubicadas en los parajes rurales, donde todos los días asisten los estudiantes.
SC