Connect with us

Sin categoría

La transformación de Puerto Madero: de una costa desolada y tierra de nadie a uno de los barrios más exclusivos de Buenos Aires

Publicado

on

Desde los tiempos de la fundación de Buenos Aires, el puerto natural fue el Riachuelo. Así lo entendió Pedro de Mendoza, quien lo usó para refugio de sus barcos. El cronista Ulrico Schmidel lo bautizó como “Río Pequeño”. Cuando llegó Juan de Garay se lo nombraba Riachuelo de los Navíos, luego de Barracas, Río de la Boca y por último, quizá por una cuestión práctica, quedó simplemente Riachuelo. El general Whitelocke, cuando invadió estas tierras, en su lucha con el idioma español, lo denominó en partes oficiales como “Río-Chuelo”.

Más allá de sus nombres, lo cierto fue que por muchos años se usó como puerto natural, para entrada y salida de barcos, tanto de carga como de pasajeros.

Cómo era el barrio

Toda la orilla de la costa que hoy es Puerto Madero era barrosa. El escaso calado del río daba tranquilidad a los vecinos, ya que resultaba casi imposible que barcos enemigos pudiesen acercarse a esa aldea que era Buenos Aires.

En el extremo sur, estaba la isla de los Sauces (hoy Demarchi) donde el general Juan Lavalle supo tener una quinta y donde años después Manuelita Rosas llevaba a pasear a sus visitas. En esa isla, décadas después, funcionaría en distintas épocas, una morgue, talleres navales y astilleros. Hasta el club River Plate, en sus inicios, tuvo su primera cancha en las inmediaciones.

Hasta bien entrado el siglo 18, hubo varios proyectos para construir un puerto pero terminaron en eso, en proyectos. Era una zona desolada, con vegetación, con lugares donde las lavanderas realizaban su labor. Los barcos llegaban a la distancia que su calado se lo permitía; luego, en botes, descendían los pasajeros o cargaban los botes con mercaderías hasta la costa.

El muelle de Bosch

En 1855, Gerardo Bosch instaló un muelle, cercano a lo que es hoy Casa Rosada. Y Edward Taylor tuvo a su cargo la construcción del edificio de la Aduana Nueva en el extremo del muelle. Actualmente, los vestigios de ese edificio pueden verse en el Museo que existe en el subsuelo de la Casa de Gobierno.

Las Catalinas

En 1870, en lo que es avenida Córdoba, Francisco Seeber, un empresario de la construcción que llegaría a ser intendente municipal, construyó un muelle, conocido como Las Catalinas, ya que en las cercanías se encontraba la iglesia de Santa Catalina, y el lugar era conocido como “la bajada de las Catalinas”. Recordemos que el límite de la ciudad con la costa era el Paseo de Julio, actual avenida Leandro N. Alem, paseo obligado de las familias.

Fue en ese muelle donde atracó el 21 de septiembre de 1888 el barco que traía los restos mortales de Domingo Sarmiento, fallecido en Paraguay.

Cuando en 1880 se produjo la federalización de Buenos Aires, seguía faltando lo más importante: un puerto.

Huergo y Madero

Entonces, hizo su aparición el ingeniero Luis Augusto Huergo. Fue el primer ingeniero civil recibido en el país, en 1870 y tenía un gran prestigio por haber sido autor de numerosas obras, como las del Puerto de San Fernando, la canalización de los ríos Tercero, Cuarto y Quinto o el trazado del ferrocarril a Villa Mercedes. Además, en 1876 había encabezado los trabajos para que el Riachuelo pudiese recibir barcos de gran calado.

En 1881 presentó su proyecto, que consistía en la construcción de una serie de dársenas, como si fueran dientes de un peine, colocadas en forma oblicua, que cubría la costa desde la boca del Riachuelo hasta el norte. Era el tercero de otros proyectos que había elaborado en 1861 y 1869.

Sin embargo, tuvo un fuerte competidor, con influencias, el comerciante Eduardo Madero. Era sobrino de Francisco Madero, vicepresidente de Julio A. Roca y vecino del barrio, ya que vivía en una casa en la esquina de Corrientes y Alem.

Madero fue el que había descubierto, revisando en España los archivos de Indias, una copia del Plan de Operaciones, falsamente atribuido a la pluma de Mariano Moreno.

En 1882, presentó su idea, que era la de construir diques cerrados, conectados mediante puentes. Serían cuatro dársenas, con dos canales, uno al norte y otro al sur.

Hubo largas sesiones en el Congreso discutiendo ambos proyectos, con polémicas que se trasladaron a los vecinos, algunos partidarios de Huergo, y otros de Madero. Finalmente, en octubre de 1882 el Congreso aprobó su proyecto. Su costo era de 20.000.000 de pesos oro sellado, una moneda que había entrado en vigencia en 1881 en reemplazo del peso fuerte.

Se hizo con fondos de la Baring Brothers y con el asesoramiento de sir John Hawkshaw, un ingeniero inglés miembro de la Royal Society. Se le dio tanta importancia a la obra que el contrato, además de ser firmado por el presidente Julio A. Roca, fue rubricado por los ex mandatarios Domingo Faustino Sarmiento, Nicolás Avellaneda y Bartolomé Mitre. Otros tiempos.

Un puerto que quedó chico

Las protestas de Huergo al remarcar las deficiencias del proyecto de Madero, cayeron en saco roto. Nadie lo escuchó. El 1 de abril 1887 se dio luz verde a las obras, que finalizaron el 31 de marzo de 1888.

El 28 de enero de 1889 se inauguró la dársena sur, a la que se impuso el nombre de “Puerto Madero”. Sin embargo su creador no pudo verla terminada, ya que murió en 1894.

Para 1898, cuando el puerto estuvo listo para operar, se vio ante el desafío de enfrentar un florecimiento económico, que trajo de la mano el incremento de exportaciones y la llegada de barcos cada vez más grandes. Y ahí se demostró la ineficiencia de la que tanto había insistido Huergo. Hasta se habilitaron las viejas y castigadas instalaciones del Riachuelo, para usarlo como puerto alternativo. Tal como se había hecho en siglos anteriores.

Huergo, que casi estaba retirado, tendría su revancha. En 1911, comenzó a construirse Puerto Nuevo, en base a su proyecto. Finalizó en 1925.

Mientras tanto, los grandes depósitos de ladrillo a la vista, diseñados por Wayss y Freytag, se usaron para el almacenamiento de granos y mercaderías con destino al exterior, pero paulatinamente perdieron utilidad, pasaron al olvido, y fueron abandonados.

Muchas ideas que no se concretan

Sin embargo, la zona tomó vuelo propio. En diciembre de 1918 abrió el Balneario Municipal, en Costanera Sur, cuando aún se podía tomar un baño en las aguas del Río de la Plata, donde hombres y mujeres disfrutaban del agua en sectores separados. El paseo podía complementarse en algunas de las cervecerías que se instalaron. La que era una de las más conocidas, la Munich, es hoy un edificio histórico y museo.

Muchos arquitectos y constructores tuvieron en la mira la urbanización de esa zona, con galpones monumentales abandonados y cientos de hectáreas desaprovechadas. Desde Le Corbusier, quien había planeado una serie de edificios, con parques deportivos y de recreación hasta el famoso proyecto del Club Boca Juniors con su ciudad deportiva.

Los rellenos que le fueron haciendo en las décadas del 70 y 80 dieron origen a la Reserva Ecológica, un espacio natural que ocupa alrededor de 350 hectáreas.

Desde 1900 a 1989 hubo casi una docena de proyectos, hasta que el 15 de noviembre de 1989 se firmó el acta de constitución de una sociedad anónima denominada Corporación Antiguo Puerto Madero. Tuvo a su cargo la comercialización de 170 hectáreas. Fueron los proyectos de tres equipos de arquitectos los que resultaron ganadores. El año 1991 fue el punto de partida de una urbanización, en la que fueron surgiendo restaurantes, luego los edificios de oficinas, departamentos y hoteles. Y una explosión inmobiliaria que quintuplicó el valor del metro cuadrado.

Un barrio con cara de mujer

Es el barrio de las mujeres, ya que 12 calles evocan a Alicia Moreau de Justo, Aimé Painé, Azucena Maizani, Azucena Villaflor de Devicenti, Cecilia Grierson, Carolina Lorenzini, Elvira Rawson de Dellepiane, Emma de la Barra, Encarnación Ezcurra, Fenia Chertkoff, Juana Gorriti, Juana Manso, Julieta Lanteri, Macacha Güemes, Manuela Sáenz, Mariquita Sánchez de Thompson, Marie Langer, Marta Lynch, Martha Salotti, Micaela Bastidas, Olga Cossettini, Petrona Eyle, Pierina Dealessi, Raquel Forner, Regina Pacini de Alvear, Rosario Vera Peñaloza, Rosita Quiroga, Trinidad Guevara, Virginia Bolten, y Victoria Ocampo.

Tanto Huergo y Madero, que son recordados con sendas avenidas, también perduran a travès de sus obras. La de uno, que sigue siendo puerto, y la del otro -seguramente sin imaginárselo- se transformó en barrio.

SEGUÍ LEYENDO:

Puerto Madero sin crisis: el metro cuadrado cuesta USD 6.000 y alquilar es 6 veces más costoso que en el barrio porteño más barato

Así será la Rueda de Buenos Aires, el nuevo ícono porteño que cambiará la estética de Puerto Madero

Seguir leyendo
Publicidad

Sin categoría

Realizaron una cirugía cerebral con tecnología similar a un GPS en el Pirovano

Publicado

on

El Hospital Pirovano, ubicado en Monroe 3555, en el barrio de Coghlan, incorporó tecnología de última generación para realizar una operación cerebral de alta complejidad. Se trata de un neuronavegador que guía a los profesionales durante la intervención y permite localizar tumores y estructuras delicadas con mayor precisión. El equipo fue adquirido por el Gobierno porteño por más de 550 mil dólares y también podrá utilizarse en otros hospitales públicos de la Ciudad.

La salud pública de la Comuna 12 sumó un avance tecnológico de relevancia. El pasado 24 de septiembre, profesionales del Hospital Pirovano realizaron una cirugía para extraer un tumor cerebral con la asistencia de un dispositivo que funciona de manera similar a un GPS, orientando al equipo médico dentro del cerebro del paciente.

La intervención se llevó adelante en una persona con cáncer de pulmón que presentaba una metástasis en el cerebelo. Durante la operación participaron Ricardo Menéndez, jefe de Neurocirugía del establecimiento, y el especialista en nuevas tecnologías Lucas Ritacco.

Cómo funciona el neuronavegador del Hospital Pirovano

El sistema utiliza imágenes obtenidas mediante resonancias magnéticas y tomografías para generar una reconstrucción tridimensional de la anatomía del paciente. A través de una cámara y una pantalla, los médicos pueden observar en tiempo real dónde se encuentran los instrumentos quirúrgicos y su relación con la lesión que deben tratar.

Antes de comenzar, los especialistas registran puntos de referencia en el cráneo y el rostro para calibrar el equipo. De esta manera, durante la cirugía cuentan con una guía que permite identificar la ubicación del tumor y distinguir su proximidad con estructuras sensibles, como arterias, venas y nervios.

Según explicaron los profesionales, esta tecnología contribuye a planificar mejor los procedimientos, aumentar la precisión y reducir potencialmente los tiempos de intervención y recuperación, aunque los resultados dependen de cada caso.

Además de la neurocirugía, el dispositivo puede utilizarse en otras especialidades, como otorrinolaringología y cirugía maxilofacial, entre otras intervenciones de cabeza y cuello.

Una inversión para los hospitales públicos porteños

La adquisición demandó una inversión superior a los 550 mil dólares y el equipo es trasladable, por lo que podrá asistir también a otros establecimientos sanitarios de la Ciudad, entre ellos los hospitales Álvarez, Argerich, Curie, Durand, Fernández, Ramos Mejía y Santojanni.

Para los vecinos la noticia pone en primer plano el papel del Hospital Pirovano como centro de referencia de la salud pública porteña.

En paralelo, continúan los trabajos de ampliación del establecimiento, que contemplan nuevos quirófanos y mejoras en la atención ambulatoria.

La incorporación de tecnología especializada representa una herramienta importante para los equipos médicos y abre nuevas posibilidades para atender casos complejos dentro del sistema público. El desafío será acompañar estos avances con infraestructura, personal y recursos que permitan sostener una atención de calidad para toda la comunidad.

Seguir leyendo

Saavedra

Atropellaron a Fabián Gianola en Saavedra: preocupación por la seguridad vial en los barrios

Publicado

on

La esquina de Deheza y Melián, en el barrio de Saavedra, fue escenario de un accidente que podría haber tenido consecuencias todavía más graves. El actor Fabián Gianola fue atropellado por un automóvil cuando estaba terminando de cruzar la calle por la senda peatonal, a pocos metros del shopping DOT Baires. Si bien se encuentra fuera de peligro y en recuperación, el episodio dejó una lesión importante y un llamado de atención para quienes circulan diariamente por las calles de nuestros barrios.

Según relató el propio actor, el vehículo, un Audi que transitaba por Melián, dobló hacia Deheza y lo embistió sin que el conductor advirtiera su presencia. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona y volvió a poner en discusión una situación que preocupa a muchos vecinos: los riesgos que aparecen cuando quienes manejan no prestan la atención necesaria al entorno.

Una fractura y una operación tras el choque en Saavedra

El impacto le provocó a Gianola una fractura expuesta de radio y una lesión ligamentaria en la muñeca derecha, además de otros traumatismos. Afortunadamente, no sufrió golpes en la cabeza. El actor fue intervenido quirúrgicamente en el Sanatorio de la Trinidad de San Isidro, donde le colocaron una placa y tornillos para estabilizar el hueso afectado.

Durante su relato, explicó que intentó protegerse la cabeza al caer y que esa reacción pudo haber contribuido a las lesiones en el brazo. También contó que el conductor se detuvo, llamó al 911 y permaneció en el lugar. Según el testimonio que brindó posteriormente, un policía le comentó que el automovilista había reconocido que no estaba atento porque estaba poniendo música o realizando alguna acción similar.

El proceso de recuperación requerirá inmovilización y rehabilitación, aunque el actor decidió continuar con sus compromisos teatrales adaptando su actuación a las limitaciones físicas.

Un llamado de atención para conductores y peatones

El caso tomó trascendencia por tratarse de una figura conocida, pero los accidentes de tránsito forman parte de una preocupación cotidiana para quienes caminan, conducen o utilizan otros medios de transporte en los barrios porteños.

En Villa Urquiza, Villa Pueyrredón, Saavedra y Coghlan, como en tantos otros sectores de la Ciudad, cada cruce exige atención. Respetar la prioridad peatonal, reducir la velocidad al doblar, evitar el uso del celular y mirar antes de avanzar son conductas fundamentales para prevenir situaciones peligrosas.

También los peatones deben mantenerse atentos al tránsito, incluso cuando cruzan por los lugares habilitados y tienen prioridad. Esa precaución no traslada la responsabilidad del conductor, pero puede ayudar a anticipar riesgos.

Seguir leyendo

Sin categoría

Saavedra impulsa una colecta de libros infantiles para llevar historias y lectura a Santiago del Estero

Publicado

on

Un libro que ya recorrió una casa, acompañó la infancia de un chico o quedó guardado en una biblioteca puede iniciar una nueva aventura en manos de otro lector. Con esa idea como motor, la Asociación Vecinal y Biblioteca Popular Cornelio Saavedra de la avenida García del Río 2737, puso en marcha una campaña solidaria de donación de libros infantiles para acercar nuevas historias a chicos de Monte Quemado, en la provincia de Santiago del Estero.

La convocatoriaestá abierta a los vecinos que pueden sumarse revisando las bibliotecas familiares y acercando aquellos ejemplares que estén en buenas condiciones y puedan seguir siendo disfrutados por otros chicos.

El material reunido será entregado al equipo de la profesora Ramona Luna, que lleva adelante distintas propuestas para promover la lectura en esa localidad santiagueña. De esta manera, los libros que hoy están en desuso en algunos hogares podrán encontrar nuevos lectores y convertirse en herramientas para aprender, imaginar y descubrir otros mundos.

Dónde y cuándo donar libros infantiles en Saavedra

Quienes quieran colaborar pueden acercar sus ejemplares a la administración de la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, de lunes a sábados, entre las 15 y las 19 horas. La recepción continuará hasta la primera semana de noviembre, por lo que todavía hay tiempo para participar.

La propuesta invita a realizar un gesto sencillo: elegir cuentos, relatos y otros libros infantiles que estén en buen estado y darles una segunda oportunidad. No se trata solamente de liberar espacio en los estantes, sino de contribuir a que más chicos tengan acceso a materiales de lectura.

Historias que ayudan a crecer

Los libros infantiles cumplen un papel importante durante los primeros años de vida. A través de los cuentos, los chicos incorporan palabras, desarrollan la imaginación, ejercitan la atención y encuentran nuevas formas de expresar lo que sienten.

La lectura compartida, además, puede generar momentos de cercanía entre adultos y niños, despertar preguntas y abrir conversaciones sobre situaciones, personajes y emociones. Cada historia ofrece una oportunidad para aprender y mirar el mundo desde otra perspectiva.

Por eso, esta campaña trasciende la donación de objetos: busca acompañar el trabajo de quienes acercan la literatura a las infancias y generar nuevas oportunidades para disfrutar de la lectura.

Desde la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, la invitación es a participar con los libros que puedan continuar su recorrido. Un cuento guardado puede convertirse en la próxima historia favorita de otro chico, a cientos de kilómetros de distancia.

Seguir leyendo

Editor Responsable: Diego Barattucci - Domicilio legal: Llavallol 2983, CABA - Teléfono: 11.5982.9757 - Correo electrónico: diegobara1010@gmail.com - Registro Naciónal de Propiedad Intelectual N°: RE-2026-53329681-APN-DNDA#MJ - Integrante de la Asoc. Civil Medios Vecinales - Integrante del Reg. de Medios Vecinales CABA - Visitas del último mes: 43.655