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Los clásicos se ganan
El Club Atlético Platense volvió a demostrar por qué el clásico frente a Argentinos Juniors es especial para el pueblo «Marrón». En un entretenido partido disputado en el estadio Ciudad de Vicente López, el Calamar logró revertir un marcador adverso y se quedó con un triunfo por 2-1, reafirmando su dominio en los clásicos frente a su eterno rival.
Este triunfo no solo llenó de alegría a los hinchas, sino que también dejó a Platense a solo tres puntos de la clasificación a la Copa Sudamericana 2025, sumando otra razón para celebrar.
El encuentro: De la adversidad a la victoria
La tarde del clásico no comenzó de la mejor manera para Platense. Apenas a los siete minutos de juego, Nicolás Oroz de Argentinos Juniors aprovechó un centro desde la izquierda y, con una definición precisa, puso a los visitantes en ventaja. El golpe inicial afectó anímicamente al equipo, pero el Calamar, como ha demostrado en varias ocasiones, no tardó en recomponerse.
Con el empuje de su hinchada, que desde el inicio llenó las tribunas de color y aliento, el equipo dirigido por la dupla técnica Orsi-Gómez empezó a ganar terreno. A los 27 minutos, tras un tiro de esquina, Guido Mainero fue derribado dentro del área, y el árbitro Darío Herrera sancionó la pena máxima sin dudarlo. Mateo Pellegrino, con una ejecución impecable, convirtió el penal y empató el partido, desatando el primer grito de gol de la hinchada «Marrón».
Pero Platense no se conformó con el empate. El equipo siguió presionando, impulsado por la energía de su público y la ofensiva de sus delanteros. Antes del final de la primera mitad, llegó el segundo tanto, esta vez de la mano de Mainero, quien, tras una gran habilitación de Pellegrino, definió con precisión para poner a Platense 2-1 y dar vuelta el marcador.
Un segundo tiempo con suspenso y resistencia
El segundo tiempo fue una prueba de resistencia para Platense. Con la ventaja en el marcador, el equipo se replegó y defendió con solidez frente a los embates de Argentinos Juniors. La situación se complicó aún más cuando Carlos Villalba, que había ingresado poco antes, fue expulsado en el minuto 70, dejando al Calamar con un hombre menos para los últimos 20 minutos del partido.
A pesar de la desventaja numérica, Platense logró sostener la ventaja. La actuación del arquero Ramiro Cozzani fue fundamental para mantener el resultado, con varias atajadas clave, especialmente en tiros libres y remates de peligro por parte del equipo visitante. Cada intervención de Cozzani fue celebrada como un gol más por los hinchas, que no dejaron de alentar en ningún momento.
La fiesta de la hinchada
Uno de los aspectos más destacados del partido fue la inigualable fiesta que se vivió en las tribunas. La hinchada de Platense, fiel a su estilo, colmó el estadio desde horas antes del partido, con sus banderas, el cotillón, el aliento y un despliegue de color impresionante. El apoyo fue constante, y esa energía se sintió en el campo de juego. Desde el momento en que Pellegrino marcó el empate, hasta el pitazo final que decretó la victoria.
El triunfo ante Argentinos Juniors siempre tiene un sabor especial, pero esta victoria, lograda con un hombre menos y tras revertir un resultado adverso, quedará grabada en la memoria de los hinchas.