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Mañana vence el plazo para que la provincia de Buenos Aires consiga la adhesión de los bonistas y no caer en default la semana próxima
El gobierno de la provincia de Buenos Aires entró en la cuenta regresiva para saber si entra o no en default la semana próxima.
Mañana a las 13 vence el plazo para saber si logró la aceptación del 75% de los bonistas que tienen el bono 2021 para postergar el pago de USD 250 millones hasta mayo próximo.
Fuentes del gobierno bonaerense indicaron a ete medio que tanto el gobernador Axel Kicillof como su ministro de Economía, Pablo López, mantienen un “diálogo permanente” con los bonistas para llegar este porcentaje mínimo para cambiar una cláusula de este título público. En este caso, pasar la fecha de pago que venció el 26 de enero (y que cuenta con 10 días de gracia, hasta el 5 de febrero, antes de caer en default) o si aplazarlo hasta mayo, como pidió el gobernador.
El gobernador y su ministro de Economía desarrollan en estas horas un diálogo constante con los acreedores de la Provincia para llegar a un acuerdo que, por ahora, luce difícil
Las fuentes admitieron que el diálogo es “muy difícil” dado el escaso tiempo que resta y la gran dispersión que existe entre los acreedores. “Están extremando posiciones”, agregó la fuente.
Por su parte, una calificada fuente del mercado coincidió en pronosticar que “va a ser muy complicado que el gobierno de la provincia llegue al consenso que necesita; de hecho, el mercado ya descuenta que no pagará a tiempo este bono y que en unos meses habrá una propuesta del gobierno nacional para toda la deuda del país para reestructurar los pagos”. Los precios de las cotizaciones de este mediodía, con una paridad de 35 a 40 centavos por lámina, reflejaban este ánimo.
En los últimos días, el gobernador subrayó la responsabilidad del gobierno de María Eugenia Vidal por el fuerte aumento del endeudamiento en dólares que registró la provincia desde 2016, mientras que el equipo de Cambiemos relativiza este aumento y asegura que el incremento que hubo se utilizó para aumentar el nivel de obra pública en la principal provincia del país. Atrás, quedaron las sonrisas que habían caracterizado la transición entre ambos.
Equidistante de la discusión política, el mercado cree que el desenlace ya está escrito: “Los precios están entre 35 y 40, así que reflejan un evento de no pago”, agregó el ejecutivo del sistema financiero.
“A todos los fondos y en particular a los más grandes les cuesta firma un consentimiento para aceptar la postergación de un pago contra una promesa de algo que no saben si se va a cumplir o no”, aclaró.
Según un análisis reservado que circula en el sistema financiero la probabilidad implícita en el BP21 de que haya default en unos días es de 70%, frente al 20% que existía a principios de este mes, cuando el bono operaba en USD 70 (antes de la oferta de reperfilamiento por parte de la Provincia). Por lo tanto, aunque los inversores tomaron como real la advertencia de un default que realizaron en conjunto la Provincia y la Nación, aún así no aceptó la propuesta de Kicillof, pese al escaso tiempo que resta hasta el deadline de mañana.
Este informe indica que seguramente los fondos de inversión que litigaron contra la Argentina hasta 2016 preferirán volver a los tribunales antes de aceptar un acuerdo de resultado incierto.
La duda en el mercado es si un default bonaerense complicará la renegociación de la deuda nacional o si, por el contrario, se utilizará como ejemplo de la dureza con la que el Gobierno encarará este proceso en marzo, tal como informó anoche el Ministerio de Economía.
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