Villa Pueyrredón
Nacido en Villa Pueyrredón, el tango llora la pérdida de Héctor Mayoral
Este lunes, Buenos Aires se despide de un tanguero de pura cepa, Héctor Mayoral, el renombrado bailarín de tango nacido en el barrio de Villa Pueyrredón, de nuestra Comuna 12. Más allá de ser un ícono del tango, Mayoral fue un ser humano cálido y entrañable, dedicado a sus alumnos y admiradores de todo el mundo. A lo largo de su exitosa carrera, cosechó aplausos en innumerables presentaciones, desde ‘Tango Argentino’ hasta ‘Forever Tango’, compartiendo escenario con la compañía de Mariano Mores.
Inicio en Villa Pueyrredón
Héctor Mayoral, nacido el 12 de noviembre de 1937 en Villa Pueyrredón, no solo fue un maestro y coreógrafo de tango, sino también un embajador cultural de la Argentina, reconocido como «Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires». Su pasión por el tango comenzó en las milongas de los clubes emblemáticos de la Comuna 12, como el 17 de Octubre, el club Sunderland, Villa Sahores, y otros rincones que resonaban con la melodía del tango.
Carrera Profesional y Transformación
Desde sus inicios como vendedor de zapatos, Mayoral forjó su camino en el tango, aprendiendo de milongueros de ley como Titi, Quique y Paquito Ruiz. Su estilo distintivo y elegante lo llevó a formar parejas memorables, destacando su colaboración con María Elena Carro y, posteriormente, con Elsa María. Su transformación de milonguero a bailarín de escenario se consolidó con el primer premio en el Festival Internacional de Folklore de Termas de Río Hondo en 1962.
El Tango que Conquistó el Mundo
A partir de 1983, con el estreno de ‘Tango Argentino’ en París, Héctor Mayoral y su pareja encendieron la llama de la pasión por el tango en todo el mundo. De Broadway a Londres y Venecia, su estilo único conquistó admiradores ilustres como Sinatra, Bill Clinton y Lady Di. No solo fueron testigos del fenómeno cultural del tango, sino que también descubrieron el poder sanador del tango bailado, dedicándose a difundirlo globalmente.
Legado y Reconocimientos
En el nuevo milenio, Mayoral y Elsa María fundaron su academia de tango en el corazón de Buenos Aires, siendo él declarado Ciudadano Ilustre en 2003. El documental «El hombre que baila», dirigido por Sergio Aisenstein y Pablo Pintor, captura la esencia del tanguero de sonrisa inolvidable, hilvanando anécdotas y pasos que pintan su vida de manera única.
Héctor Mayoral deja un legado imborrable en el tango, recordándonos que la danza es más que un arte; es una expresión que trasciende fronteras y une corazones. Su huella perdurará en cada compás del tango argentino.