Abandonar el mate, caminar a un metro de distancia de otras personas, evitar los saludos de contacto, usar una toallita de papel para abrir la puerta del baño. La pandemia de coronavirus ya provoca que muchos porteños, en consonancia con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, cambien sus hábitos más arraigados. No más besos, ni abrazos. Menos festejos de cumpleaños. Recitales suspendidos, empresas que cancelan sus encuentros, congresos internacionales postergados. La vida cotidiana no será en los próximos días lo que solía ser. Hasta la Conferencia Episcopal Argentina decidió suspender por un tiempo el rito del saludo de la paz en la celebración de las misas.
Los que siguen son algunos de los hábitos que están cambiando por el avance del Covid-19
Adiós al mate . Hace unos días, cuando un proveedor que llegó a su empresa le pidió un mate, Augusto Palacio pasó por antipático. «No», le dijo. «Disculpame, pero con esto del coronavirus prefieron no compartir», le dijo. Y el hombre entendió. «¿Te sirvo un café?», propuso. Hace dos días, cuando contó la anécdota en un cumpleaños familiar, fueron varios los que mencionaron que habían decidido no compartir el mate fuera de su círculo íntimo. «Prefiero pasar por antipático, pero, por ahora, prefiero evitar las bombillas compartidas. Nunca lo hice, pero creo que la situación amerita. Si lo pensás, estás en contacto con la saliva del otro», dijo. Saludos . «¿Cómo te saluda la seño ? ¿Y tus compañeros? Débora Pérez le preguntó a Jano, su hijo más chico cómo se manejaba el tema del saludo en el colegio. El chico, de cinco años no supo dar detalles. Y a continuación escribió un mensaje en el chat de madres. Acordaron mandar un mensaje al colegio de Villa del Parque para pedirles que los docentes no saluden con beso a los chicos. También para que les expliquen la importancia de lavarse las manos, no compartir las botellitas con agua o jugo que llevan para la merienda. Además,una madre sugirió que se eviten los besos y abrazos entre los chicos y se instale el saludo de codos. A pilates con alcohol gel . Valeria V. asiste a una clase de pilates regularmente. En estos días, se encontró con un cartel que le llamó la atención en el gimnasio en el se dan las clases de spinning . Pedía la colaboración de todos para mantener la higiene y se pedía que se usara constantemente alcohol en gel. Además, se colocaron toallas de papel y alcohol en las salas de los gimnasios para que los asistentes limpien los manubrios de los aparatos antes y después de usarlos. «Si te sentís mal, no te exijas», se lee en el cartel. También, se recomienda retirar calzado y ropa de los lockers y recordar lavarse las manos antes y después de la actividad física. Psicólogo virtual. Wanda tiene 30 años y la semana pasada volvió de Estados Unidos. «Estuve en Chicago, sólo tres días. No tengo ningún síntoma, pero en el trabajo me dijeron que hiciera la cuarentena», dice. No sólo eso. Cuando le dijo a su analista que estaba en aislamiento voluntario, le sugirió que hicieran la sesión por internet. «Me pidió que hagamos la sesión por videollamada», cuenta. La manera más segura de no interrumpir el tratamiento sin correr riesgos. Misa sin ósculo . La Conferencia Episcopal Argentina también se sumó a las medidas preventivas. En un comunicado que difundió hoy se lee: «Proponemos una serie de medidas para las celebraciones litúrgicas, con el fin de prevenir el contagio. Recomendamos no realizar el rito de la paz durante este período. Sugerimos que la comunión eucarística se distribuya únicamente en la mano. Solicitamos a todos los ministros que distribuyan la comunión, que extremen las medidas de higiene, lavándose las manos antes y después de ese servicio. Acompañamos con nuestra oración a todos los que padecen la enfermedad». Picaporte con toalla de papel . «Con la gripe A, incorporé el alcohol en gel. Ahora, con el coronavirus, adopté el uso de una toallita descartable para abrir la puerta del baño cuando estoy en lugares públicos. Es algo que nunca había hecho y recién ahora caí en cuenta que todo lo que te lavás pierde sentido si tocás el mismo picaporte que la gente que no se lava», dice Ana Soria, de 33 años, que trabaja como docente. «Me lavo muchísimo las manos, no me toco la cara. Y estoy tratando de no tomar mate. Lo más difícil de todo es no tocarse la cara, pero me esfuerzo mucho para no hacerlo», dice. ADEMÁS
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En medio del movimiento cotidiano de Saavedra, entre canchas de tenis, pádel y espacios deportivos, en la calle Galván 3920 existe un rincón verde que logró trascender las fronteras del barrio. Se trata de una huerta urbana de casi mil metros cuadrados que, por su propuesta y forma de trabajo, llamó la atención de uno de los medios periodísticos más importantes de España.
El diario El País publicó en septiembre un artículo sobre esta experiencia impulsada por el Grupo Mezcla, la empresa gastronómica responsable de los restaurantes Casa Cavia, Asadero y Orno. La iniciativa comenzó en 2020, cuando un terreno que hasta entonces permanecía como un espacio de césped sin utilizar fue transformado en un lugar de producción agroecológica.
Allí se cultivan distintas variedades de verduras, hortalizas y hierbas aromáticas que luego recorren unos pocos kilómetros hasta las cocinas de los restaurantes. Tomates de árbol, puerros, lechugas, kale, remolachas y hasta cucamelones forman parte de una producción que busca incorporar ingredientes diferentes y aprovechar los alimentos propios de cada estación.
Saavedra y una huerta que conecta la tierra con la gastronomía
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que no se limita a producir alimentos. La huerta funciona como un espacio de intercambio entre ingenieros agrónomos y cocineros, que participan en la planificación de cada temporada, proponen cultivos y experimentan con nuevos productos.
Marcela Harris y Christian Krizaj, ingenieros agrónomos vinculados al proyecto desde sus comienzos, acompañan el desarrollo de los cultivos y trabajan junto a los equipos gastronómicos para definir qué sembrar y cómo aprovechar cada cosecha.
Para los chefs, tener los ingredientes a pocos metros de distancia permite conocer de primera mano sus características, respetar los tiempos naturales de producción y diseñar platos de acuerdo con la disponibilidad de cada temporada.
La experiencia también deja una enseñanza que va más allá de la gastronomía: conocer el origen de los alimentos, comprender cómo se producen y valorar el trabajo que existe detrás de cada ingrediente.
Más espacios verdes y agricultura dentro de la Ciudad
La publicación de El País vuelve a poner en escena una experiencia que tiene como protagonista a Saavedra y que demuestra que la agricultura también puede encontrar su lugar dentro de una gran ciudad.
En Buenos Aires, las huertas urbanas y comunitarias vienen ganando espacio como alternativas para recuperar el contacto con la naturaleza, promover prácticas sustentables y generar nuevas formas de relacionarse con el entorno.
Para los vecinos de la Comuna 12, esta experiencia es un ejemplo interesante de cómo un espacio urbano puede transformarse y adquirir una nueva función. En una ciudad donde cada metro verde tiene un valor especial, iniciativas como la de Saavedra permiten imaginar otras maneras de aprovechar la tierra, producir alim
El barrio de Coghlan tendrá durante varios días una importante presencia internacional. Más de 200 jóvenes provenientes de distintos puntos del mundo llegarán a Buenos Aires para participar de la tercera edición del Congreso Internacional Ana Frank de Jóvenes para Jóvenes, una propuesta que encuentra en la memoria histórica una herramienta para pensar el presente y construir un futuro con mayor respeto por las diferencias.
La sede principal será el Centro Ana Frank Argentina para América Latina, ubicado en Superí 2647, una institución que desde su inauguración en 2009 trabaja para mantener vigente la historia de Ana Frank y promover la educación en derechos humanos, la inclusión y la prevención de la discriminación y la violencia.
Éste encuentro para los vecinos representa también una oportunidad para reconocer la importancia de contar con una institución de estas características en el barrio, que recibe visitantes, estudiantes y delegaciones de distintos lugares para transmitir una historia que la humanidad no debería olvidar.
Memoria, derechos humanos y participación juvenil
La programación, que se extenderá hasta el 7 de noviembre, estará organizada alrededor de siete grandes ejes. Entre ellos se encuentran la memoria del Holocausto, otros genocidios y las dictaduras; el arte como forma de resistencia; la convivencia y la cultura de paz; los derechos de las mujeres y las diversidades; la participación juvenil frente a los desafíos ambientales y la inclusión social y educativa.
También habrá espacio para discutir el papel de la inteligencia artificial en la educación, la comunicación y el futuro laboral, una temática que atraviesa especialmente a las nuevas generaciones.
La apertura oficial está prevista para el miércoles 4 de noviembre a las 8.45 en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, ubicado en Viamonte 1549. Participarán autoridades nacionales e internacionales y se entregará el Premio Ana Frank a Ronald Leopold, director de la Anne Frank House de Ámsterdam. Además, se firmarán acuerdos de cooperación con Uruguay y la provincia de Misiones.
Un espacio de Coghlan que mantiene viva la historia
El Centro Ana Frank Argentina representa en América Latina a la institución de Ámsterdam dedicada a preservar la memoria de la joven que murió en el campo de concentración de Bergen-Belsen, después de permanecer escondida junto a su familia durante la persecución nazi.
Su historia, conocida mundialmente a través de su diario, sigue siendo una referencia para reflexionar sobre el odio, la intolerancia, la persecución y las consecuencias de la discriminación.
Que más de 200 jóvenes de 20 países se reúnan alrededor de estos valores en el corazón de Coghlan no es un dato menor. En tiempos en los que la violencia, los discursos de odio y las divisiones sociales siguen presentes, estos espacios educativos y de intercambio recuerdan que la memoria no debe quedar encerrada en los libros: necesita transmitirse, discutirse y mantenerse viva entre las nuevas generaciones.
Desde la Comuna 12, la presencia de este centro constituye un motivo para valorar una institución que, desde el barrio, trabaja todos los días para que una de las etapas más oscuras de la humanidad nunca sea olvidada.
La historia de los barrios también se conserva en los libros que pasaron por las escuelas, las caricaturas que reflejaron la política de otras épocas y las estaciones ferroviarias que acompañaron el crecimiento de Buenos Aires. Con esa mirada, la tercera edición de la Semana del Patrimonio ofrecerá actividades gratuitas para acercar a los vecinos a los espacios y relatos que forman parte de la identidad porteña.
En la Comuna 12, las propuestas se concentrarán en Saavedra y Coghlan, con encuentros que invitan a mirar el pasado desde lugares conocidos y reconocer el valor cultural que permanece cerca de casa.
Museo Saavedra: libros escolares y caricaturas políticas
El Museo Histórico Cornelio de Saavedra, ubicado en avenida Crisólogo Larralde 6309, será una de las paradas de la programación.
El miércoles 4 de noviembre, a las 17, se realizará la charla “Libros y lecturas escolares de un siglo a otro”, un recorrido por los textos utilizados en la escuela primaria argentina desde mediados del siglo XIX hasta fines del siglo XX. La propuesta permitirá conocer cómo cambiaron los contenidos, los materiales y las formas de enseñar a lo largo de las generaciones.
El viernes 6, también a las 17, llegará “Algo más que risas: caricatura, política y prensa en la Buenos Aires del siglo XIX”. A cargo de Claudia Román, doctora en Letras de la UBA, la actividad analizará el papel de las caricaturas en los medios de comunicación de aquella época y su influencia en la formación de la opinión pública.
Coghlan: una búsqueda entre el pasado y el presente
La estación de Coghlan, uno de los lugares más hermoso y emblemático del barrio, será escenario de una experiencia participativa organizada por la Asociación Amigos de la Estación Coghlan, con sede en Estomba 2649.
Bajo el nombre “La búsqueda de Coghlan en el tiempo”, la propuesta invita a descubrir historias y secretos del patrimonio ferroviario y relacionarlos con la identidad actual de la zona.
Habrá dos oportunidades para participar: el viernes 6 de noviembre, a las 14.30, y el sábado 7, a las 16.
Una oportunidad para valorar el patrimonio barrial
La Semana del Patrimonio se desarrollará en distintos puntos de la Ciudad, con visitas guiadas, talleres, charlas y recorridos por edificios históricos. La mayoría de las actividades serán gratuitas, aunque algunas requieren inscripción previa.
Para los vecinos la agenda representa una oportunidad para conocer mejor el lugar donde viven y reconocer que el patrimonio no está solamente en los grandes monumentos: también permanece en las instituciones, los espacios ferroviarios, los documentos y las historias transmitidas de generación en generación.
Participar de estas propuestas permite mantener viva la memoria de los barrios y comprender por qué conservar su historia resulta fundamental para las próximas generaciones.