Sin categoría
Por qué están terminadas pero vacías las viviendas nuevas de la Villa 31 que sufrieron un intento de toma
En una Ciudad con un déficit habitacional tremendo es difícil imaginar un panorama como el que sucede en la Villa 31 de Retiro. Veintiséis edificios, con 1.200 departamentos, se encuentran, en su enorme mayoría, vacíos. Son viviendas que construyó el Gobierno porteño para entregar a las familias que actualmente viven en lo que se conoce como «el bajo autopista»: son aquellas que, literalmente, tienen sus casas debajo de la Illia. Sin ventilación, oscuras, con ruido permanente y hasta vibraciones en las paredes. Cuando llueve, el agua se filtra desde la cinta asfáltica y cae como si fuera una catarata. Miles de personas van y vienen con sus autos todos los días sobre la Illia y muchas desconocen que debajo hay un tetris de viviendas.
El plan de integración que lleva adelante la Ciudad contempla que todas las familias se muden y que la Illia cambie su trazado (esta obra se encuentra demorada), para construir sobre ella un parque lineal elevado, al estilo del High Line de Nueva York.