Coghlan
Procesan a Márcico y su hijo por estafa en una operación en la que incluía un edificio del barrio de Coghlan
El exfutbolista de Boca Juniors Alberto Márcico y su hijo Lucas han sido procesados por defraudación y estafa en relación con un emprendimiento inmobiliario. Según informes, Márcico vendió a terceros departamentos que ya tenían dueños, incluyendo a su excompañero y arquero de Boca, Martín Herrera. La operación tuvo lugar entre noviembre y diciembre de 2012, cuando el exarquero le compró cinco departamentos en Roosevelt 3607, en el barrio de Coghlan, por 80 mil dólares cada uno y tres unidades en un edificio de Migueletes al 1200 por 255 mil dólares, 155 mil dólares y 165 mil dólares en efectivo. Márcico entregó boletos de compraventa a cambio de dinero en efectivo, pero nunca entregó los departamentos a Herrera.
El juez ha procesado tanto a Márcico como a su hijo Lucas por «defraudación por desbaratamiento de derechos acordados y por estelionato», delitos que pueden acarrear una pena de hasta seis años de prisión. El fallo establece que «no caben dudas, al menos en esta instancia sumarial preparatoria, de que padre e hijo participaron activamente en la ejecución de los hechos con distribución de roles que abarcaron la totalidad de las maniobras investigadas, en un mismo nivel de responsabilidad y en términos de coautoría». Los dos han sido embargados por 1,8 millones de dólares y dos millones de pesos.
Herrera es un ex arquero surgido de las inferiores de Boca, donde fue compañero de Márcico entre 1992 y 1994, que luego pasó por Atlanta, Ferro y Estudiantes, además de un éxitoso ciclo en el Alavés de España.
«No caben dudas, al menos en esta instancia sumarial preparatoria, de que padre e hijo participaron activamente en la ejecución de los hechos con distribución de roles que abarcaron la totalidad de las maniobras investigadas, en un mismo nivel de responsabilidad y en términos de coautoría», sostuvo el juez. No obstante, evaluó que «no advirtiendo riesgo procesal al menos en esta instancia sumarial, corresponde ratificar la libertad provisional de Alberto José Márcico y Lucas Alberto Márcico».
El ex futbolista, con exitosos pasos por Ferro, Boca y Gimnasia, además del fútbol francés y la Selección Argentina, explicó que, en realidad, los reclamantes no tenían intenciones de poseer las propiedades sino que firmaron el como una suerte de garantía del préstamo que le habían otorgado para financiar las obras. Esos departamentos fueron vendidos, casi todos, a otras personas. «Quien celebra un boleto de compraventa con todas las formalidades exigidas y cobra la totalidad del precio por un departamento que está construyendo ha concedido un derecho de propiedad en expectativa sobre un bien inmueble, a perfeccionarse con la tradición de la cosa o entrega de la posesión y la formalización de la respectiva escritura traslativa de dominio», resolvió el juez.
El fallo descartó el argumento de Márcico, quien dijo que a los reclamantes «no se les vendió ninguna propiedad, sino que prestaron dinero y les retornaron intereses. Frente a los avatares de la economía local, aún no se les devolvió el capital aportado y ello motivó el reclamo formulado». Según el ex futbolista, «se trató de una operación financiera y no inmobiliaria».
El juez Caunedo refutó el argumento al asegurar que «si Alberto José Márcico interpreta que firmó esos boletos de compraventa en garantía del préstamo de dinero tampoco debió disponer libremente de los inmuebles afectados a esa garantía». La parte compradora «abonó la totalidad del precio de cada uno de los inmuebles adquiridos en construcción, sobre lo que no se ha dado ninguna explicación razonable que justifique la enajenación posterior de esos inmuebles a terceros», resumió el fallo.
Antes ya habían hecho otro negocio, un antecedente que según el propio Herrera no le había lastimado la confianza hacia Márcico y su entorno familiar, ya que en las sociedades creadas figuraban también el padre del 10 y sus dos hijos.
En 2008, Márcico constituyó la S.A. «Los Loft de Godoy Cruz» y le ofreció a Herrera la posibilidad de invertir una torre que iba a construir en Palermo. El arquero puso 300 mil dólares a cambio de algunos departamentos. Ese mismo año, «sellaron» otro acuerdo, por el mismo monto, pero por toda la planta baja del edificio de Migueletes 1268. Por algún motivo, tres años más tarde la operación se canceló y «Beto» le devolvió la plata a su ex compañero.
¿Quién es el Beto Márcico?
Alberto José Márcico, exfutbolista y actual director técnico argentino, es reconocido por su gran calidad y elegancia en el campo de juego. Nacido el 13 de mayo de 1960 en Corrientes, Provincia de Corrientes, Argentina, se desempeñaba como enganche o centrodelantero.
Durante la mayor parte de su carrera en el fútbol argentino, Márcico destacó en los clubes Ferrocarril Oeste y Boca Juniors. En Ferro Carril Oeste, donde se considera uno de los máximos ídolos de la historia de la institución, formó parte de su etapa más gloriosa, ganando dos títulos. En Boca Juniors, se desempeñó como capitán e ídolo jugando como enlace, obteniendo tres títulos, entre ellos la Copa Máster de Supercopa en 1992.
Además, Márcico jugó en el Toulouse Football Club en Francia durante siete años, donde encontró su lugar en el mundo y es en la ciudad homónima donde reside actualmente junto a sus hijos. Durante su estadía en Francia, jugó 227 partidos y convirtió 62 goles.
En el final de su carrera, Márcico tuvo un ofrecimiento para volver a Ferro, pero fue persuadido por su maestro Griguol para ir a jugar a Gimnasia y Esgrima de La Plata en 1996. En el club platense, se convirtió en una de las figuras del Torneo Clausura, señalando 10 goles y jugando brillantes partidos como el 6:0 a Boca Juniors en la reinauguración de La Bombonera.
Márcico fue galardonado como futbolista argentino del año en 1984 y tuvo una convocatoria por parte de Daniel Passarella a la selección de fútbol de Argentina, aunque no llegó a jugar. Muchos especialistas y aficionados coinciden en que el único motivo por el cual Márcico, pese a su gran calidad, no fue convocado con mayor asiduidad a la Selección Argentina, es el hecho de haber sido contemporáneo a Diego Armando Maradona.