Economía
Tras 90 años cierra sus puertas el tradicional Hotel Castelar de Av. de Mayo
A horas del anuncio de la extensión de la cuarentena por coroanvirus, el sector hotelero, uno de los más golpeados y, según se estima,el último que se reactivará, la historia de uno de los más tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires llega a su fin.Se encuentra en la Avenida de Mayo 1152, el Hotel Castelar acaba de cerrar sus puertas
Abogados de la empresa se contactaron con los sesenta empleados que trabajaban hasta hace poco allí para ofrecerle un arreglo económico.
«A través de Whatsapp ofrecieron pagarnos mucho menos del 200% que nos corresponde por la doble indemnización. Yo no acepté y pienso ir a juicio. Ni el sueldo de marzo ni el de abril lo abonaron completo. Estamos en un limbo», explica Federico Viera, quien hasta el 19 de marzo era parte del departamento de Administración.
La empresa, cuya razón social es Casel S.A., había suspendido sus actividades un día antes de decretarse oficialmente el aislamiento. Horas después, según dichos de sus empleados, presentó el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC).
Según explica Viera, el hotel tenía un buen movimiento antes de la pandemia y nada hacía prever este final. El alojamiento de 150 habitaciones tenía una ocupación promedio del 80% y también tenía una interesante actividad a través de los eventos sociales y corporativos que se realizaban en sus salones.
Lo inauguraron en 1929 bajo el nombre de Hotel Excelsior y no solo fue uno de los más altos de su época, con sus 55 metros de altura, sino que además fue el primero en tener un spa y refrigeración en su salón comedor.
Pronto se convirtió en uno de los lugares más glamorosos de la ciudad y fue en 1933 que recibió a su huésped más ilustre, el poeta andaluz Federico García Lorca, quien viajó al país por 15 días para estrenar su obra teatral «Bodas de Sangre» y se quedó por seis meses en la habitación 704 del hotel, hoy convertida en museo.
En el subsuelo del edificio se encontraba la peña “Signo”, el lugar elegido por los poetas Oliverio Girondo, Norah Lange, Jorge Luis Borges y Alfonsina Storni, entre otros.
Allí también Arturo Frondizi y otros dirigentes radicales constituyeron en 1937 el Movimiento Orientador, oponiéndose a la conducción de Marcelo T. de Alvear.
Ya en 1951, al cambiar de dueños, recibió el nombre de Hotel Castelar en honor al presidente de la primera república española, Emilio Castelar y Ripoll.