Saavedra
Un llamado de luz para la escuela Pablo Picasso de Saavedra
La comunidad educativa del Jardín de Infantes Pablo Picasso y la Primaria Provincia de Santa Fe (Pico y Vedia) en el barrio de Saavedra, de nuestra Comuna 12, protagonizó una emotiva «Faroleada» este miércoles. Este evento fue un grito de urgencia ante la emergencia edilicia que enfrenta el establecimiento desde hace un mes, en el día de la tormenta, debido a problemas en el suministro eléctrico. Aunque el Ministerio de Educación porteño presentó un plan de obras de forma informal, la incertidumbre persiste, generando frustración y preocupación entre padres, alumnos y docentes.
El encuentro planeado con representantes del área de infraestructura educativa se frustró, relegando el diálogo a la esfera del mantenimiento. Este hecho subraya la necesidad de acciones concretas para restaurar la normalidad en las clases. La falta de luz desde las tormentas de marzo ha sumido a la comunidad en un estado de precariedad constante. La cooperadora del Jardín Pablo Picasso describe una situación desesperante: las aulas a oscuras, los espacios sin ventilación, y la imposibilidad de usar los equipos de climatización debido a la falta de electricidad.
El problema se extiende más allá de lo académico. Con la llegada del calor, la situación se torna insostenible. Los niños enfrentan jornadas sin ventilación y la amenaza de enfermedades como el dengue se intensifica. Además, la inoperancia de la caldera augura un invierno frío e inclemente para los alumnos.
Las gestiones previas ante el Ministerio de Educación han sido infructuosas. A pesar de los reclamos documentados y la persistencia, las respuestas se limitan a trasladar los casos a áreas correspondientes sin soluciones tangibles.
La Faroleada del miércoles representó un clamor por la atención de las autoridades ante una situación insostenible. La comunidad educativa exige respuestas concretas y acciones inmediatas para restaurar la dignidad y seguridad en el ámbito escolar. La falta de luz no solo es un obstáculo para la educación, sino una afrenta a la calidad de vida de quienes forman parte de esta comunidad. Es hora de que el Gobierno porteño asuma su responsabilidad y brinde soluciones reales a esta crisis edilicia que ha dejado a oscuras este colegio.