Policiales
Va a juicio el hombre que mató a golpes a su madre en Villa Urquiza
La causa en la que se investiga a un hombre acusado de haber matado a golpes a su madre en agosto pasado en el barrio porteño de Villa Urquiza fue elevada a juicio oral, con la particularidad de que al sospechoso se le imputó el delito de «femicidio», habitualmente utilizado cuando media una relación de pareja o muertes tras ataques sexuales.
Se trata del caso de Luciano Federico Delicavo (31), quien se encuentra procesado y detenido por el crimen de Alicia Mabel Amore (51), cometido el 28 de agosto último a las 22 en el departamento situado en Cullen 5334 PB «C».
De acuerdo a la reconstrucción que hicieron los investigadores, el hecho se descubrió cuando un vecino le advirtió a un policía que patrullaba la zona que había escuchado gritos de auxilio. Al acercarse al lugar de donde provenían, alcanzó a ver al final del pasillo de entrada al edificio manchas de sangre en el piso y a una mujer tirada en un colchón con un corte en la frente y en estado de shock.
Minutos después el efectivo llegó al lugar y Amore le alcanzó a contar que había sido su hijo quien la había dado puños y patadas. La víctima fue trasladada por el SAME al hospital Pirovano, pero murió tras 72 horas de agonía.
La investigación ya estaba en marcha y otra vecina declaró que escuchó golpes y gritos de Delicavo, quien ese día había llegado “muy alterado y le pedía plata a la madre”. Según la testigo, “alrededor de las 21.30 empezaron a discutir y el hombre le decía que se fuera de la casa, porque si no la iba a golpear”.
Como consecuencia del ataque, la mujer sufrió un shock hipovolémico, por lo cual recibió asistencia respiratoria mecánica, y sufrió un neumotórax hasta que el 1 de septiembre finalmente falleció.
En la autopsia se concluyó que la causa de la muerte fue producto de politraumatismos y de una ruptura hepática, pero presentaba múltiples lesiones contusas caracterizadas por excoriaciones, equimosis y heridas cortantes, en diferente etapa evolutiva: algunas databan de 21 días, lo que prueba que el hijo maltrataba a su madre desde antes.
La fiscal lo acusó de “homicidio doblemente agravado por tratarse de la muerte de su ascendiente y femicidio”, figura que habitualmente se aplica en crímenes contra parejas o en el marco de ataques sexuales que terminan en muerte. También está imputado por “desobediencia a la autoridad”, ya que tras el ataque contra su madre se había ordenado su exclusión del lugar pero igualmente se acercó, momento en el que quedó detenido y después fue acusado del crimen.