“Vamos las Plazas» regresa con una propuesta renovada, ofreciendo una amplia gama de espectáculos para disfrutar en familia en los hermosos espacios verdes de las 15 comunas porteñas. Con una variedad de opciones que abarcan teatro, música, animación, shows de magia, clown, acrobacia y globología, esta edición promete brindar entretenimiento para todos los gustos y edades.
Las actividades se llevarán a cabo de martes a jueves, con funciones programadas a las 17:30 y 19:30 horas durante todo el mes actual, y a las 17:00 y 19:00 horas en el próximo mes. En total, se presentarán 540 actividades en 55 plazas de Buenos Aires, asegurando que haya diversión disponible en cada rincón de la Ciudad.
Entre las propuestas destacadas, se encuentra la participación de la compañía teatral Navegantes, que ofrecerá un cautivador espectáculo de improvisación escénica y narración oral. Sus actuaciones prometen sumergir al público en emocionantes historias llenas de sorpresas.
La música también ocupará un lugar central en “Vamos las Plazas». Los talentosos músicos Ula y Rompope sumergirán a los más pequeños en un mundo mágico de canciones a través de su espectáculo «Serenata para peques». Por otro lado, la compañía Chukrun sorprenderá con su enfoque lúdico y musical, brindando una experiencia divertida y dinámica para todos.
El circo y el clown también tendrán su protagonismo en este evento. Los Ludic presentarán un show que combina juegos, hazañas y ritmos, mientras que la compañía Parlanchinas invitará a los más pequeños a disfrutar de aventuras circenses a través de una puesta teatral diseñada especialmente para ellos. Estas propuestas aseguran risas y entretenimiento para toda la familia.
La payasa Loyola desembarcará en las plazas porteñas con su unipersonal de clown, deleitando al público con su humor y ocurrencias. Asimismo, la payasa Azu, a través de su espectáculo «Simplemente Azu», protagonizará un recorrido desopilante por escenas llenas de diversión y estímulos positivos.
Además, la Compañía Piuké sorprenderá con su arte acrobático, mientras que Oma y Monk ofrecerán un espectáculo que combina danza y circo, con una mirada puesta en el juego y la risa. Estas actividades están diseñadas para entusiasmar y entretener a los espectadores de todas las edades
Actividades en el mes de enero, a las 17.30 horas:
Plaza Gianantonio: José León Cabezón y Bolivia (Comuna 12)
Actividades en el mes de enero, a las 19.30 horas:
Plaza Zapiola: Juramento y Donado (Comuna 12)
Actividades en el mes de febrero, a las 17 horas:
Plaza Martín Rodríguez: Habana y Argerich (Comuna 12)
Actividades en el mes de febrero, a las 19 horas:
Parque Saavedra: Av. José García del Río y Freire (Comuna 12)
Una buena noticia para los adultos mayores de Saavedra quedó confirmada: la Legislatura porteña aprobó de manera definitiva la continuidad del Centro Recreativo Saavedra durante otros 20 años en el predio donde funciona, en la zona de Valdenegro y Miller.
La norma fue aprobada por 57 votos, todos a favor, y permite que esta histórica institución continúe utilizando de manera gratuita el espacio de la Plazoleta 1° de Marzo. Allí, sus propios socios sostienen desde hace años un lugar pensado especialmente para compartir, hacer actividades y mantener una vida social activa.
Un lugar para encontrarse y disfrutar
El Centro Recreativo Saavedra no es solamente un espacio para practicar deportes o participar de talleres. Para muchos vecinos mayores, representa también la posibilidad de salir de casa, encontrarse con amigos, conversar, tomar un café y compartir algunas horas del día.
Entre sus propuestas aparecen actividades recreativas como tejo, bochas y juegos de salón, además de diferentes talleres culturales. Todo se desarrolla con una mirada puesta en los adultos mayores y en la importancia de mantener los vínculos sociales y comunitarios.
En un barrio donde las instituciones cumplen un papel fundamental, contar con un espacio de estas características durante las próximas dos décadas significa mucho más que conservar un inmueble: permite mantener abierta una puerta para la participación y el encuentro entre generaciones.
Una continuidad que llevó varios pasos
La autorización anterior para utilizar el predio había sido otorgada en 2006 por un período de 20 años. Al acercarse su vencimiento, se impulsó una nueva norma para garantizar la permanencia de la institución.
El proyecto, presentado por el legislador Sergio Siciliano, tuvo una primera aprobación en noviembre de 2025 y posteriormente pasó por una audiencia pública realizada en junio de 2026, antes de llegar a la sanción definitiva.
El permiso establece que el inmueble deberá continuar destinado exclusivamente a las actividades sociales, culturales, recreativas y deportivas del Centro Recreativo. También fija obligaciones de conservación, higiene, seguros y mantenimiento.
Así, el Centro Recreativo Saavedra podrá seguir siendo durante otros 20 años ese lugar tan necesario para los vecinos mayores: un espacio donde todavía tienen valor el encuentro cara a cara, una partida de bochas, una charla entre amigos y ese cafecito compartido que muchas veces también forma parte de la vida del barrio.
Hay instituciones que forman parte de la vida de un barrio mucho antes de que muchos de sus vecinos hayan llegado. En Villa Urquiza, una de ellas es la Asociación Vecinal Villa Urquiza Nor-Oeste y Club Atlético California, que este 2026 celebra nada menos que un siglo de historia.
Fundado el 18 de septiembre de 1926, el tradicional club de Andonaegui 3347 recibió un importante reconocimiento de la Legislatura porteña, que aprobó un homenaje por sus 100 años y dispuso la colocación de una placa conmemorativa en su sede.
El reconocimiento pone en valor una trayectoria que va mucho más allá del deporte. Durante décadas, el California fue un verdadero punto de encuentro para las familias de la zona, con actividades sociales, culturales y recreativas que acompañaron el crecimiento de Villa Urquiza.
De las bochas y el billar a la escuelita de fútbol
Los comienzos fueron bien de club de barrio. La institución nació en un local ubicado en Bucarelli y Pirán, donde funcionaban mesas de billar y una cancha de bochas. Con el tiempo pasó por José Pascual Tamborini 5459 hasta llegar a su actual sede de Andonaegui.
Por sus instalaciones también pasaron orquestas, concursos y tradicionales fiestas de carnaval, momentos que quedaron en la memoria de varias generaciones de vecinos.
Hoy, adaptado a los nuevos tiempos, el California mantiene ese espíritu comunitario y tiene entre sus principales actividades a la escuelita de fútbol infantil, donde chicos del barrio encuentran un lugar para hacer deporte, compartir y crecer.
Una noche especial para festejar los 100 años
El aniversario tendrá su celebración central el viernes 18 de septiembre, desde las 20, en la sede de Andonaegui 3347.
La propuesta incluirá comida y bebida, magia, premios, shows en vivo y distintas sorpresas para compartir una noche que promete reunir a socios, familias, exintegrantes y vecinos.
El homenaje legislativo llega así en un momento muy especial: el California cumple un siglo y vuelve a poner sobre la mesa el valor de esos clubes que, generación tras generación, siguen siendo lugares de encuentro, pertenencia y contención para la vida cotidiana de Villa Urquiza.
En elbarrio de Saavedra, la educación pública vuelve a mostrar que también puede ser una herramienta para transformar la vida cotidiana. La Escuela de Educación Media N.° 5 D.E. 15 “Monseñor Enrique Angelelli”, ubicada en Tronador 4134, desarrolló un proyecto que pone la tecnología al servicio de un problema que muchas veces pasa desapercibido: la contaminación sonora.
La iniciativa, llamada “Sound Blue Project”, fue realizada por estudiantes de 3°, 4° y 5° año y propone encontrar soluciones frente a los niveles excesivos de ruido que pueden afectar especialmente a niños y adolescentes dentro de los espacios educativos.
Tecnología pensada desde el barrio
El proyecto combinó ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemática —el enfoque conocido como STEAM— con metodologías de Aprendizaje-Servicio y Design Thinking.
Los alumnos comenzaron midiendo los niveles de ruido en el Jardín de Infantes Integral N.° 2 “Merceditas”. A partir de los datos obtenidos desarrollaron un “semáforo de ruido”, un prototipo realizado con una placa Micro:bit que permite advertir mediante señales cuándo el sonido supera parámetros considerados saludables.
Pero la propuesta fue más allá de la tecnología
Durante la investigación, los estudiantes consultaron a una especialista y descubrieron que las personas neurodivergentes pueden experimentar de manera especialmente intensa los estímulos sonoros. Esa información llevó al grupo a pensar nuevas herramientas de acompañamiento.
Así surgieron también un cuento infantil y un modelo de auriculares destinados a disminuir el impacto del ruido, además de una campaña de concientización a través de Instagram.
Una escuela muy ligada a la comunidad
El trabajo realizado por la Angelelli también refleja el fuerte vínculo que la institución mantiene con el Barrio Mitre y sus vecinos. La escuela funciona como un espacio de pertenencia para muchos jóvenes de Saavedra y sus alrededores, y este tipo de proyectos busca que lo aprendido en las aulas tenga una aplicación concreta en la comunidad.
“Sound Blue Project” muestra, en definitiva, que una problemática cotidiana puede convertirse en una oportunidad para investigar, crear y aprender. En este caso, los estudiantes no solamente estudiaron el ruido: midieron, analizaron, diseñaron soluciones y pensaron cómo mejorar los espacios que comparten con otros chicos.