El futuro de los terrenos ferroviarios ubicados junto a la Estación Villa Urquiza de la Línea Mitre volvió a quedar en el centro de la escena. Para los vecinos que desde hace más de dos décadas reclaman un gran espacio verde en ese sector del barrio, la discusión es clave: quieren que todo el predio se convierta en parque público y no termine rodeado de nuevas torres.
La semana pasada, la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura porteña reunió a sus asesores para analizar distintos proyectos, entre ellos una iniciativa que propone modificar la zonificación de varias parcelas del histórico terreno ferroviario.
El proyecto, impulsado por la legisladora Manuela Thourte (UCR), retoma un pedido que organizaciones y vecinos de Villa Urquiza vienen sosteniendo desde hace años. La propuesta contempla proteger la antigua vivienda ferroviaria ubicada en Roosevelt y Bucarelli y transformarla en un espacio de uso comunitario. También busca incorporar al futuro parque las parcelas 25 y 26, ampliando la superficie destinada a espacio verde.
El punto que preocupa a los vecinos
La discusión tiene como principal foco la parcela 25, una de las más grandes del sector central. Actualmente, según denuncian las organizaciones barriales, allí está habilitada la construcción de alrededor de 30.000 metros cuadrados de edificaciones.
Desde Urquiza+Verde, la Red Tierras Ferroviarias Verdes y otras entidades sostienen que permitir semejante desarrollo podría cambiar completamente el sentido del proyecto: en lugar de un gran parque integrado, el espacio verde podría quedar como una suerte de acceso a un nuevo conjunto de edificios.
Por eso reclaman que las parcelas 25 y 26 sean rezonificadas como Urbanización Parque (UP) y pasen a formar parte del espacio verde.
Sin embargo, el proyecto no avanzó en esta primera instancia. Según las organizaciones, los asesores vinculados a los bloques del PRO y La Libertad Avanza plantearon continuar la discusión, aunque sin introducir modificaciones concretas.
Un reclamo que atraviesa generaciones
En Villa Urquiza, el Parque Ferroviario dejó hace tiempo de ser solamente una propuesta urbanística y se convirtió en un reclamo histórico. Los vecinos buscan sumar verde en una zona con enorme movimiento, marcada por la combinación de la estación del tren y la cercanía del subte de la Línea B.
La preocupación también se relaciona con el crecimiento inmobiliario del barrio y sus consecuencias: más edificios, menos espacios libres y mayores dificultades para estacionar y circular.
Ahora, las organizaciones vecinales llaman a los legisladores porteños a acompañar la rezonificación de las parcelas 25 y 26.
La discusión sigue abierta, pero para buena parte de Villa Urquiza el pedido es claro: más parque, más espacio público y menos torres.
Villa Urquiza atraviesa horas de preocupación y tristeza después de un incendio que provocó importantes daños en la vivienda de una pareja de adultos mayores. La buena noticia, dentro de una situación realmente angustiante, es que no hubo víctimas fatales ni personas heridas, gracias a que Bea y Paddy pudieron salir a tiempo y a la rápida intervención de vecinos y Bomberos.
El incendio ocurrió el viernes 14 de agosto, mientras la pareja se encontraba cenando en su departamento de la avenida Triunvirato al 5400. Según la información difundida por Somos Urquiza, un caloventor ubicado en una de las habitaciones comenzó a incendiarse y, cuando advirtieron lo que estaba pasando, las llamas ya se habían extendido.
Bea, de 84 años, y Paddy, de 92, lograron abandonar el departamento antes de que la situación se volviera todavía más peligrosa. Sin embargo, el fuego dejó cuantiosas pérdidas materiales y buena parte de lo que durante tantos años fue su hogar quedó seriamente afectado.
Ahora empieza otra etapa, quizás tan difícil como la anterior: volver a empezar.
Villa Urquiza se organiza para dar una mano
Ante esta situación, la familia puso en marcha una colecta solidaria para poder afrontar los gastos que demandará la reconstrucción y ayudar a que los abuelos puedan regresar cuanto antes a su casa.
La iniciativa también fue acompañada por Somos Urquiza, que se puso al frente de la difusión del pedido de ayuda para que la historia llegue a la mayor cantidad de vecinos posible.
En momentos como este aparece una de esas características que tantas veces identifican a los argentinos: la solidaridad cuando las cosas se ponen difíciles. Un aporte, una donación, un elemento necesario para la vivienda o simplemente ayudar a difundir la colecta pueden convertirse en una enorme ayuda para una familia que hoy enfrenta un momento inesperado y doloroso.
Desde el barrio, el acompañamiento a esta iniciativa resulta fundamental. Porque Villa Urquiza no es solamente calles, edificios y comercios: también es una comunidad que puede tender una mano cuando uno de sus vecinos más lo necesita.
Ahora Bea y Paddy necesitan de todos para reconstruir, de a poco, ese lugar que durante tantos años llamaron hogar.
Los vecinos de Villa Urquiza y de los barrios cercanos tendrán una nueva oportunidad para disfrutar de música en vivo y de manera gratuita. El Centro Cultural 25 de Mayo prepara una presentación del guitarrista y músico argentino Federico Tomba, quien llegará con un repertorio que recorre distintas expresiones de la música clásica, latinoamericana y académica.
Este evento será el sábado 15 de agosto a las 20 horas, en la Sala Redonda del tradicional espacio cultural ubicado en Avenida Triunvirato 4444. La propuesta forma parte de la programación de Música en el CC25 y tendrá entrada sin costo, aunque será necesario realizar una reserva previa a través de EntradasBA o acercándose a la boletería.
Una noche para disfrutar de la guitarra
La presentación será una buena oportunidad para quienes buscan acercarse a la música instrumental en un ámbito cercano y accesible. Tomba es licenciado en Música, especializado en guitarra, y egresado de la Universidad Nacional de Cuyo.
Con una trayectoria de alrededor de dos décadas, el artista desarrolló una importante actividad como intérprete y docente, con presentaciones en diferentes escenarios de Argentina y del exterior.
Su repertorio incluye composiciones de grandes referentes de la música como Johann Sebastian Bach, Astor Piazzolla, Francisco Tárrega y Agustín Barrios Mangoré, entre otros autores que forman parte de su recorrido artístico.
Para los vecinos de la Comuna 12, la propuesta se suma a la agenda cultural del CC25, un espacio que durante todo el año ofrece espectáculos, encuentros, actividades para públicos de todas las edades y de forma gratuita.
Así, una vez más, el Centro Cultural 25 de Mayo abre sus puertas para que la música pueda encontrarse con el barrio y con quienes disfrutan de propuestas culturales de calidad sin tener que alejarse de casa.
Las plazas de barrio no solo son espacios para caminar, hacer ejercicio o encontrarse con amigos. En Villa Urquiza también se convierten en puntos de encuentro para quienes disfrutan de la naturaleza, las plantas y el intercambio de experiencias. Este sábado 1 de agosto, de 11 a 13 horas, en la Plaza Jorge Casal ( Avenida Triunvirato y Roosevelt) habrá una propuesta que cada vez suma más vecinos: el Intercambio de Plantas organizado por la Estación Verde Villa Urquiza.
Aficionados a la jardinería, curiosos y amantes de los espacios verdes podrán compartir una mañana diferente, rodeados de plantas, consejos y buena energía.
La dinámica es sencilla y abierta para todos. Quienes participen pueden acercar gajos con o sin raíz, plantines, semillas, bulbos, macetas, sustratos o cualquier elemento relacionado con la jardinería para intercambiar con otros vecinos. No se trata de comprar ni vender, sino de compartir y generar nuevos vínculos a partir de una pasión común.
Uno de los aspectos más valorados de estos encuentros es que no hace falta tener conocimientos previos. Tanto quienes recién empiezan a dar sus primeros pasos en el mundo de las plantas como los más experimentados encuentran un espacio para aprender, consultar y descubrir nuevas especies.
Además del intercambio, la jornada contará con sorteos y distintas actividades pensadas para fomentar el cuidado del ambiente y el contacto con la naturaleza en plena ciudad.
En tiempos donde muchas veces predominan las pantallas y el ritmo acelerado, este tipo de propuestas recuperan algo muy propio de la vida barrial: la conversación cara a cara, el intercambio de saberes y la construcción de comunidad. Una planta puede convertirse en la excusa perfecta para conocer a un vecino, aprender un nuevo método de cultivo o llevarse a casa una especie que nunca se había visto.