La imagen de una casa con patio, una vereda arbolada y una cuadra de construcciones bajas todavía forma parte de la identidad de varios barrios de la Comuna 12. Pero los números del mercado inmobiliario muestran que ese paisaje es cada vez menos frecuente en el conjunto de la Ciudad de Buenos Aires.
Un relevamiento realizado sobre 74.034 viviendas publicadas en venta en Mercado Libre encontró que apenas 4.410 son casas, es decir, alrededor del 6% del total. El resto corresponde principalmente a departamentos y PH.
Dentro de ese mapa porteño, Villa Pueyrredón aparece entre los barrios donde las casas todavía tienen una presencia importante: representan el 19,3% de las viviendas publicadas, una proporción muy superior al promedio de la Ciudad.
Villa Pueyrredón, entre los barrios con más casas
El dato ubica a Villa Pueyrredón en un grupo de barrios del oeste porteño donde todavía se encuentran numerosas propiedades de baja altura. En el relevamiento, solamente quedan por delante Parque Avellaneda, Villa Lugano, Mataderos y Liniers.
El fenómeno no aparece como una casualidad aislada. Los barrios con mayor proporción de casas forman una especie de franja en el oeste y sur porteño, donde todavía sobreviven sectores de calles residenciales, pasajes, patios y viviendas unifamiliares.
Para los vecinos de la Comuna 12, el dato resulta especialmente interesante porque Villa Pueyrredón conserva buena parte de esa característica barrial, mientras que Villa Urquiza presenta otra composición dentro del mercado inmobiliario.
En Villa Urquiza el PH tiene un peso importante
El relevamiento muestra que en Villa Urquiza hay 151 casas publicadas en venta y 368 PH, una diferencia que permite observar otra de las formas que adopta la vivienda de baja altura en el barrio.
El PH, muchas veces con patio, terraza o entrada independiente, representa para numerosos vecinos una alternativa diferente al departamento tradicional. Pero también forma parte del paisaje urbano que puede quedar expuesto a procesos de renovación cuando una propiedad cambia de dueño.
Y ahí aparece una preocupación que se escucha cada vez más en los barrios: qué ocurre cuando una casa baja o un PH se vende y el terreno termina destinado a una construcción de mayor altura.
El temor a que las casas terminen convertidas en torres
Que una propiedad figure actualmente en venta no significa que necesariamente vaya a ser demolida ni que tenga autorizada una construcción en altura. Sin embargo, para vecinos que defienden el perfil residencial de sus barrios, cada operación inmobiliaria puede generar incertidumbre sobre el futuro de determinadas cuadras.
La discusión se relaciona con algo muy concreto: qué tipo de Ciudad se quiere para los próximos años. Para muchos habitantes de la Comuna 12, conservar casas bajas significa mantener árboles, patios, ventilación, luz natural y una determinada escala de barrio.
Villa Devoto aparece como el gran dato de la Ciudad
El relevamiento también deja una curiosidad muy cercana: Villa Devoto, en la Comuna 11, es el barrio porteño con mayor cantidad de casas publicadas en venta en términos absolutos. En el extremo opuesto aparece Puerto Madero, donde solamente figuran tres avisos identificados como casas, aunque el propio relevamiento advierte que esas publicaciones no corresponden estrictamente a casas tradicionales.
Parque Avellaneda es el caso más llamativo: es el único barrio considerado en la muestra donde las casas publicadas superan a los departamentos, con 156 frente a 151.
También aparecen con una presencia significativa de casas Villa Lugano, Mataderos, Liniers y Floresta, mientras que barrios como Boedo y Barracas, pese a su histórica imagen de casas bajas, quedan bastante por debajo de esos porcentajes.
Los datos corresponden a publicaciones inmobiliarias y no a operaciones concretadas, por lo que pueden modificarse con el ingreso o retiro de avisos. Pero sirven para mirar con otros ojos algo que los vecinos conocen bien: en una Ciudad donde apenas una pequeña parte de la oferta corresponde a casas, las viviendas bajas que todavía sobreviven en Villa Pueyrredón y Villa Urquiza forman parte de un patrimonio urbano cotidiano que muchos vecinos quieren conservar.
Un violento robo volvió a encender la preocupación por la seguridad en Saavedra. El conductor radial Bobby Flores fue asaltado este jueves por la mañana en su vivienda de la calle Freire, donde se encontraba junto a su esposa y sus dos hijos. Tres delincuentes encapuchados ingresaron a la propiedad sin forzar la puerta, redujeron a la familia y escaparon con pertenencias.
El episodio generó especial inquietud entre los vecinos porque ocurrió en una zona residencial de la Comuna 12 y por la modalidad utilizada. Según la información difundida por la Policía de la Ciudad, los asaltantes no provocaron daños visibles en el acceso principal. La investigación intenta establecer de qué manera lograron ingresar.
Durante el asalto, Flores, su mujer y sus dos hijos fueron encerrados y maniatados. El conductor sufrió un traumatismo en la mandíbula y un cuadro hipertensivo, mientras que su esposa recibió asistencia médica y sus hijos presentaron lesiones y edemas en las manos producto de las ataduras. Ninguno necesitó ser trasladado a un hospital.
Una entrada sin violencia que llamó la atención
Uno de los aspectos que más interesa a los investigadores es justamente el acceso a la vivienda. La puerta no fue forzada, por lo que se analiza si los delincuentes utilizaron algún mecanismo para abrirla o si pudieron disponer previamente de una copia de la llave.
El periodista Ignacio González Prieto planteó en televisión que los ladrones podrían haber realizado una tarea previa de observación de los movimientos de la familia. Esa hipótesis todavía forma parte de las líneas que deberán comprobarse durante la investigación y no implica que esté confirmado quién pudo haber aportado información.
Después del robo, fue el propio Bobby Flores quien llamó al 911. La causa quedó en manos de la Fiscalía de Distrito de los barrios de Núñez-Saavedra, mientras detectives de la Policía de la Ciudad comenzaron a revisar cámaras públicas y privadas para reconstruir el recorrido de los delincuentes antes y después del asalto.
El robo ocurrió mientras había un fuerte operativo en Barrio Mitre
El hecho también coincidió con una jornada particular para Saavedra. Durante esa misma tarde, el Gobierno porteño desplegó un amplio operativo policial en Barrio Mitre, con decenas de efectivos, un helicóptero y personal de distintas áreas. Fue el cuarto procedimiento de características similares realizado en ese sector desde fines de agosto.
Esta situación alimentó comentarios y preocupación entre vecinos de la zona, que cuestionaron que buena parte de los recursos policiales estuviera concentrada en el operativo mientras se producía el robo a pocas cuadras.
Sin embargo, hasta el momento no existe información oficial que vincule el asalto a Bobby Flores con el despliegue en Barrio Mitre ni que permita afirmar que el operativo haya dejado desprotegido el resto de Saavedra. La coincidencia temporal forma parte de la preocupación expresada por vecinos, pero deberá diferenciarse de lo que pueda determinar la investigación judicial.
Un antecedente que vuelve a preocupar
Para Flores y su familia, además, no fue la primera vez que sufrieron un robo en esa vivienda. En 2014, otro grupo de delincuentes había ingresado al domicilio mientras su esposa y sus hijos se encontraban allí. En aquella oportunidad también se llevaron objetos de valor.
Esta vez, el episodio volvió a poner sobre la mesa una preocupación conocida por los vecinos de Saavedra: la seguridad en las casas, la necesidad de mejorar la prevención y la importancia de contar con cámaras que permitan reconstruir rápidamente los movimientos de quienes cometen este tipo de delitos.
Mientras continúa el análisis de las imágenes y se intenta identificar a los responsables, en el barrio queda una pregunta que excede a esta familia: cómo garantizar que la seguridad cotidiana alcance a todos los sectores de Saavedra y de la Comuna 12.
El sistema de reciclado de la Ciudad de Buenos Aires atraviesa una etapa de cambios y el tema llegará este lunes 28 de septiembre a Plaza Casal, en Villa Urquiza, donde habrá una charla abierta para que los vecinos puedan conocer qué se está discutiendo y cómo podría modificarse la recolección de materiales reciclables.
El encuentro será a las 17 horas en Triunvirato y Roosevelt y contará con la participación de Jacqueline Infante, presidenta de la Cooperativa El Álamo. La propuesta busca acercar a los vecinos información sobre el futuro del sistema y abrir un espacio para preguntas y opiniones.
La convocatoria cobra especial interés porque actualmente la Ciudad trabaja en la reorganización del esquema de recolección diferenciada. El sistema vigente contempla la participación de 12 cooperativas de recuperadores urbanos, que tienen asignadas distintas zonas para la recolección de materiales secos. Así figura también en los datos oficiales de la Ciudad publicados durante 2026.
¿Qué cambios se están discutiendo?
Uno de los puntos centrales es la preparación de un nuevo proceso de contratación para el servicio de residuos secos. Las organizaciones de recuperadores cuestionan que el nuevo esquema pueda modificar el lugar que las cooperativas ocupan actualmente y advierten sobre posibles consecuencias laborales.
Durante agosto, trabajadores de las cooperativas realizaron movilizaciones para expresar su preocupación por las condiciones del proceso y reclamar que se garantice la continuidad del trabajo de los recuperadores urbanos.
El debate no es nuevo. La Ley 992 incorporó a los recuperadores de residuos reciclables al servicio de recolección diferenciada de la Ciudad, mientras que la legislación porteña sobre gestión de residuos estableció objetivos vinculados con la separación, recuperación y reciclado.
Desde las cooperativas plantean que cualquier modificación debería contemplar el trabajo que vienen realizando y la continuidad de las fuentes laborales. Por su parte, el proceso oficial apunta a establecer nuevas condiciones de prestación y mecanismos de control del servicio.
Una pregunta que también llega al bolsillo
Durante la charla en Plaza Casal también se pondrá sobre la mesa una preocupación que puede resultar cercana para cualquier vecino: qué costo tendrá el nuevo esquema y si eventualmente podría repercutir en los gastos que afrontan los porteños, como el ABL.
Se trata, por ahora, de una pregunta que forma parte del debate planteado por los organizadores y no de un aumento confirmado.
Además, durante la jornada habrá una recolección de firmas en respaldo de la continuidad de las cooperativas de reciclado dentro del sistema porteño.
La actividad es organizada por Soberanía Comunidad y Trabajo, Cooperativa El Álamo, La Comuna 12 se Organiza, El Comedor de Santi, Forjando Utopías y Urquiza se Organiza.
Qué deben hacer los vecinos con los reciclables
Mientras se discute el futuro del sistema, la separación en origen continúa siendo una tarea cotidiana. Los materiales reciclables secos —como papel, cartón, plástico, vidrio y metal— deben entregarse limpios y secos en los contenedores verdes, a los recuperadores urbanos o en los Puntos Verdes.
Así, este lunes la Plaza Casal será escenario de una conversación que toca una cuestión muy concreta de la vida porteña: qué pasa con aquello que cada vecino separa todos los días en su casa y quiénes serán los encargados de recuperarlo y reincorporarlo al circuito productivo.
Hay palabras que parecen sencillas, pero que guardan un significado enorme. Jugar es una de ellas. Este sábado 26 de septiembre, Villa Pueyrredón tendrá una tarde dedicada justamente a celebrar ese derecho con una propuesta abierta a todas las edades, organizada por el Grupo Scout Pueyrredón.
El encuentro será de 15 a 18 horas en Ezeiza y Argerich, donde vecinos, familias, chicos y grandes podrán acercarse para compartir una jornada con juegos, talleres, espectáculos y distintas actividades pensadas para disfrutar en comunidad.
La iniciativa se realiza en el marco del Día por el Derecho a Jugar, que se conmemora cada 27 de septiembre en la Ciudad de Buenos Aires. La fecha tiene como antecedente la sanción, el 27 de septiembre de 1990, de la Ley Nacional 23.849, mediante la cual Argentina incorporó la Convención sobre los Derechos del Niño. Su artículo 31 reconoce el derecho al descanso, al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de cada edad.
Además, desde 2026 la Ciudad cuenta con la Ley 6.893, que estableció oficialmente el 27 de septiembre como el “Día por el Derecho a Jugar de los Niños, Niñas y Adolescentes” y plantea promover espacios de juego accesibles, seguros e inclusivos.
Juegos, talleres y una clase de Taekwondo
Durante la jornada en Villa Pueyrredón habrá propuestas para distintos gustos y edades. La agenda anunciada incluye juegos, talleres y shows, además de una clase abierta de Taekwondo, que permitirá acercarse al deporte de la mano de Círculo Paternal TKD y TKD 38.
La invitación del Grupo Scout Pueyrredón apunta a que la actividad pueda ser compartida entre familias y amigos, sin que el juego quede reservado únicamente para los más chicos. La propuesta busca recuperar también ese espíritu de encuentro que aparece cuando una plaza, una calle o un espacio comunitario se transforma durante unas horas en un lugar para jugar y compartir.
Cuando jugar también es un derecho
Desde el Gobierno porteño se destaca que el juego favorece la expresión, la imaginación, la creatividad, la socialización y el vínculo con otras personas. No se trata solamente de una herramienta para aprender: el juego tiene valor por sí mismo y forma parte del desarrollo integral de las infancias.
Por eso, este sábado Villa Pueyrredón tendrá una oportunidad para poner esa idea en práctica: una tarde en la que la palabra “jugar” será la protagonista, con propuestas para encontrarse, divertirse y compartir.
La actividad es abierta y la invitación es para acercarse con familia y amigos a disfrutar de una tarde diferente en la Comuna 12.