La Orquesta Académica del barrio de Saavedra ha anunciado la fecha de su última presentación del año 2022, y promete ser un evento musical imperdible para los amantes de la música clásica y para los vecinos en general. El domingo 27 de noviembre a las 18 horas, la orquesta se presentará en la Parroquia Nuestra Señora de Belén, ubicada en Burela 3243, en el barrio de Villa Urquiza, en nuestra Comuna 12. El repertorio incluirá una obertura del compositor ruso Nikolai Rimsky-Korsakov, así como otras obras destacadas.
Una Orquesta Compuesta por Estudiantes y Amateurs
La Orquesta Académica de Saavedra (OAS) es un conjunto musical formado por estudiantes y amateurs de la música. Su principal objetivo es la formación de músicos responsables y conscientes de la importancia de su labor, así como el acercamiento de la música académica a los vecinos del barrio y sus alrededores. Desde su formación a finales de octubre de 2018, la orquesta ha trabajado incansablemente para brindar espectáculos de calidad y fomentar el amor por la música clásica en su comunidad.
El Impulso de un Vecino Apasionado por la Música
La OAS fue creada por Federico Ognio Heinze, un pianista y compositor residente del barrio de Saavedra. Desde el año 2015, Ognio Heinze ha estudiado música con el reconocido profesor Walter Frandjie en el Centro Cultural El Dorado, ubicado en el barrio de Coghlan, también en nuestra comuna 12, ubicado en la calle Manuel Ugarte 3660. Su pasión por la música y su deseo de acercarla a todos los vecinos fueron los impulsores de la creación de esta orquesta, que ha logrado pasar un grato momento de quienes han presenciado sus presentaciones.
Un Año Lleno de Logros y Desafíos
El director de la orquesta, Federico Ognio Heinze, se muestra entusiasmado y agradecido por la oportunidad de presentarse nuevamente en la hermosa Parroquia Nuestra Señora de Belén. Este último concierto del año 2022 representa un momento especial para la orquesta, ya que ha sido un año lleno de logros significativos. Además del repertorio estudiado, la OAS ha recibido la declaración de Interés Cultural por parte de la Legislatura en septiembre pasado, un reconocimiento que enorgullece a todos sus miembros. La obertura de Nikolai Rimsky-Korsakov será el gran desafío final para cerrar con broche de oro este exitoso año.
Un Repertorio que Emociona
La Orquesta Académica de Saavedra deleitará al público con un repertorio variado y emocionante. Entre las obras programadas se incluyen composiciones de reconocidos maestros como Edvard Grieg, Giuseppe Verdi, Johannes Brahms y Ludwig van Beethoven. Además, se presentará una obra del propio director, Federico Ognio Heinze, titulada «La fuerza de la vida», estrenada a fines del año anterior en la Vecinal de Saavedra.
El bono contribución se podrá pagar en la puerta del templo, aunque habrá que reservar lugares por correo electrónico a orquestadesaavedra@gmail.com, contactarse por @orquestadesaavedra o a través del teléfono 1533528461.
Un poco sobre el gran Nikolai Rimsky-Korsakov
Nació el 18 de marzo de 1844 en Tijvin, cerca de Nóvgorod, en su infancia cursó estudios de piano.
En el año 1856 entró en la Academia Naval de San Petersburgo, aunque no por ello dejó sus estudios musicales.
En 1861 conoció al compositor Mili Balakirev, y entra en contacto con un grupo de jóvenes compositores nacionalistas entre los que se encontraban Alexandr Borodín, Modest Músorgski y César Cui. Juntos formaron lo que más tarde se conocería como el grupo de los Cinco.
En 1873 fue inspector musical de los conjuntos de la flota rusa.
De 1871 y hasta su muerte se dedicó a la enseñanza de composición e instrumentación en el conservatorio de San Petersburgo y de 1886 a 1890 dirigió la orquesta sinfónica de la ciudad.
En 1889 termina la ópera El príncipe Ígor, que Borodín había dejado incompleta, y en 1896 reorquestó la ópera de Músorgski Borís Godunov, tras el fallecimiento de su autor. Como orquestador ejerció influencias sobre sus discípulos Ígor Stravinsky y Alesandr Glazunov.
Entre sus óperas destacan Sadkó Snegurochka (La doncella de nieve, 1880-1881) Noche de mayo (1879), El zar Saltán (1800), Mlada (1892), La novia del zar (1898-1899), Kästchei, el inmortal (1902), La noche de Navidad (1895) y El gallo de oro(1906-1907) y las obras sinfónicas Capricho español (1887), Scheherazade (1888) y La gran Pascua rusa (1888). En 1909, tras su muerte, se publicó su autobiografía Recuerdos de mi vida musical.
Rimski-Kórsakov falleció el 21 de junio de 1908 en San Petersburgo.
En Saavedra hay una panadería que lleva el nombre del barrio mucho más lejos de sus calles. Se trata de Artiaga, el tradicional comercio de Zapiola 4782, que acaba de ser distinguido internacionalmente por su trayectoria y por la elaboración artesanal de sus productos.
La revista británica LUXlife le otorgó el premio “Heritage Craft Bakery of the Year 2026 – Argentina”, un reconocimiento que pone en valor la historia, la elaboración tradicional y el trabajo sostenido de la familia detrás del negocio.
La historia de Artiaga está ligada al barrio desde hace décadas. El horno que todavía forma parte de la producción fue fabricado en 1931, mientras que en los años 80 Antonio Rodríguez y su esposa Alba, inmigrantes que apostaron por el comercio de cercanía, adquirieron el local. Hoy la tercera generación continúa al frente.
De Saavedra a los grandes escenarios de la panadería mundial
El reconocimiento británico se suma a una trayectoria que ya tuvo capítulos importantes fuera del país. En 2025, el equipo argentino consiguió el subcampeonato en el Mundial de Panettone de Italia, realizado entre Verona y Milán.
Además, el grupo obtuvo nueve premios internacionales en esa edición y acumuló 15 reconocimientos internacionales relacionados con este producto.
Entre las especialidades de Artiaga aparecen los panettones preparados con masa madre y fermentaciones largas, además de productos que forman parte de la identidad propia de la casa. Uno de los más curiosos es “la paracaidista”, una factura que nació, justamente, a partir de un error al cortar la masa de las medialunas.
También recibió reconocimientos nacionales como Mejor Panadería Clásica Argentina en los Premios Clarín durante 2022, 2023 y 2024, y el premio al Mejor Panettone de Argentina 2021.
Para los vecinos de Saavedra, el dato tiene un sabor especial: detrás de una panadería que conserva recetas, técnicas y un horno de otra época, hay un negocio nacido y sostenido en el barrio que logró llevar la tradición argentina de la panadería hasta el podio internacional.
Una buena noticia para los adultos mayores de Saavedra quedó confirmada: la Legislatura porteña aprobó de manera definitiva la continuidad del Centro Recreativo Saavedra durante otros 20 años en el predio donde funciona, en la zona de Valdenegro y Miller.
La norma fue aprobada por 57 votos, todos a favor, y permite que esta histórica institución continúe utilizando de manera gratuita el espacio de la Plazoleta 1° de Marzo. Allí, sus propios socios sostienen desde hace años un lugar pensado especialmente para compartir, hacer actividades y mantener una vida social activa.
Un lugar para encontrarse y disfrutar
El Centro Recreativo Saavedra no es solamente un espacio para practicar deportes o participar de talleres. Para muchos vecinos mayores, representa también la posibilidad de salir de casa, encontrarse con amigos, conversar, tomar un café y compartir algunas horas del día.
Entre sus propuestas aparecen actividades recreativas como tejo, bochas y juegos de salón, además de diferentes talleres culturales. Todo se desarrolla con una mirada puesta en los adultos mayores y en la importancia de mantener los vínculos sociales y comunitarios.
En un barrio donde las instituciones cumplen un papel fundamental, contar con un espacio de estas características durante las próximas dos décadas significa mucho más que conservar un inmueble: permite mantener abierta una puerta para la participación y el encuentro entre generaciones.
Una continuidad que llevó varios pasos
La autorización anterior para utilizar el predio había sido otorgada en 2006 por un período de 20 años. Al acercarse su vencimiento, se impulsó una nueva norma para garantizar la permanencia de la institución.
El proyecto, presentado por el legislador Sergio Siciliano, tuvo una primera aprobación en noviembre de 2025 y posteriormente pasó por una audiencia pública realizada en junio de 2026, antes de llegar a la sanción definitiva.
El permiso establece que el inmueble deberá continuar destinado exclusivamente a las actividades sociales, culturales, recreativas y deportivas del Centro Recreativo. También fija obligaciones de conservación, higiene, seguros y mantenimiento.
Así, el Centro Recreativo Saavedra podrá seguir siendo durante otros 20 años ese lugar tan necesario para los vecinos mayores: un espacio donde todavía tienen valor el encuentro cara a cara, una partida de bochas, una charla entre amigos y ese cafecito compartido que muchas veces también forma parte de la vida del barrio.
En elbarrio de Saavedra, la educación pública vuelve a mostrar que también puede ser una herramienta para transformar la vida cotidiana. La Escuela de Educación Media N.° 5 D.E. 15 “Monseñor Enrique Angelelli”, ubicada en Tronador 4134, desarrolló un proyecto que pone la tecnología al servicio de un problema que muchas veces pasa desapercibido: la contaminación sonora.
La iniciativa, llamada “Sound Blue Project”, fue realizada por estudiantes de 3°, 4° y 5° año y propone encontrar soluciones frente a los niveles excesivos de ruido que pueden afectar especialmente a niños y adolescentes dentro de los espacios educativos.
Tecnología pensada desde el barrio
El proyecto combinó ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemática —el enfoque conocido como STEAM— con metodologías de Aprendizaje-Servicio y Design Thinking.
Los alumnos comenzaron midiendo los niveles de ruido en el Jardín de Infantes Integral N.° 2 “Merceditas”. A partir de los datos obtenidos desarrollaron un “semáforo de ruido”, un prototipo realizado con una placa Micro:bit que permite advertir mediante señales cuándo el sonido supera parámetros considerados saludables.
Pero la propuesta fue más allá de la tecnología
Durante la investigación, los estudiantes consultaron a una especialista y descubrieron que las personas neurodivergentes pueden experimentar de manera especialmente intensa los estímulos sonoros. Esa información llevó al grupo a pensar nuevas herramientas de acompañamiento.
Así surgieron también un cuento infantil y un modelo de auriculares destinados a disminuir el impacto del ruido, además de una campaña de concientización a través de Instagram.
Una escuela muy ligada a la comunidad
El trabajo realizado por la Angelelli también refleja el fuerte vínculo que la institución mantiene con el Barrio Mitre y sus vecinos. La escuela funciona como un espacio de pertenencia para muchos jóvenes de Saavedra y sus alrededores, y este tipo de proyectos busca que lo aprendido en las aulas tenga una aplicación concreta en la comunidad.
“Sound Blue Project” muestra, en definitiva, que una problemática cotidiana puede convertirse en una oportunidad para investigar, crear y aprender. En este caso, los estudiantes no solamente estudiaron el ruido: midieron, analizaron, diseñaron soluciones y pensaron cómo mejorar los espacios que comparten con otros chicos.